Tras varios años de gestación, el tijuanense Ulises Palacios concreta la publicación impresa de Tadeo y Yoko, un cómic de origen íntimo que fue transformándose hasta construir un universo propio. El proyecto, desarrollado desde Tijuana y bajo un modelo independiente, enfrentó obstáculos económicos, técnicos y de producción, agravados por la pandemia.