En un marcado antifeminismo, no se quiere recibir a las madres buscadoras, ni otros grupos de la sociedad civil; se les bloquea la entrada a Palacio Nacional; y a otros grupos se les manipula como carne de cañón, a protestar sin sentido: unos contra edificios del Poder Judicial, a dañar templos, o de plano a estropear al Cocinero Chino. Mujeres sin rumbo, claro. Y los feminicidios al alza.