Quien al parecer sacó ventaja a su paso como secretario general del Sindicato de Burócratas de Baja California fue Guillermo Aldrete Casarín, de quien se dice que amasó una fortuna con los ahorros de los trabajadores. Fuentes de la organización refirieron a DICHOZ Y HECHOZ que el ex líder sindical “se llevó aproximadamente 40 millones de pesos”, consistentes en “el ahorro anual de los trabajadores”, y que lo que tomó fueron los intereses.