Según información proporcionada por el Gabinete de Seguridad Federal, el alcalde de Uruapan recibió dos impactos de bala en el abdomen y uno en el brazo, por lo que fue trasladado a un hospital de la región, donde falleció horas después.
Además, a través de su cuenta de la red social X -antes Twitter-, el funcionario federal detalló que fueron asegurados siete vehículos, armas largas y equipo táctico, que se entregó a la Fiscalía General de la República (FGR).
Algunos también lanzaron bombas caseras, otros más, rompieron computadoras, fotografías de ex gobernadores -como Lázaro Cárdenas Batel, actual Jefe de Oficina de la Presidencia de la República, desde el 1 de octubre de 2024 durante la Administración de Sheinbaum Pardo-, quemaron botes de basura, además de que pintaron el piso y paredes de la sede del Gobierno estatal.
García Harfuch explicó que, según las investigaciones en curso y las declaraciones recabadas por la Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán, no había elementos que relacionaran al grupo de seguridad del alcalde con grupos criminales.
Durante una conferencia de prensa, García Harfuch, afirmó que el atacante del alcalde de Uruapan, ejecutó el asesinato pese a saber que también moriría o sería detenido.
“Queremos ser transparentes sobre nuestras acciones implementadas: 1. Estamos presentes: Mantenemos una estrecha comunicación con las autoridades desde el primer momento para ponernos a la orden y, lo más importante, iniciar el acompañamiento a las víctimas”, enfatizó Waldo’s.
"¡Fuera, fuera asesino!", dijo una mujer. "¡Carlos, gobernador!", añadieron otros asistentes. “Hipócrita, mierda!”, arengó un hombre. El mandatario estatal salió del inmueble y se marchó junto con su equipo de trabajo y seguridad.