La publicación del embajador se dio horas después del anuncio del Departamento del Tesoro, en un momento en que el CJNG atraviesa un reacomodo interno tras la caída de su fundador y de dos de sus mandos regionales de mayor peso.
La ofensiva exhibe cómo el cártel oculta activos en tequileras, gasolineras, agrícolas y hasta una zapatería infantil mediante familiares y prestanombres.