La ofensiva exhibe cómo el cártel oculta activos en tequileras, gasolineras, agrícolas y hasta una zapatería infantil mediante familiares y prestanombres.
Las tres naciones buscan regular más el sector de alimentos y bebidas; México avanzó en desterrar los dibujos y personajes animados para promover la comida chatarra, una práctica que sigue vigente en Brasil y Colombia