Romero Herrera dijo que ofrecerían diálogo una sola vez con el Gobierno Federal. Sin embargo, enfatizó que si los dejaban “con la mano extendida”, alzarían la voz en las calles.
Las mantas tenían mensajes con el nombre y dirección de uno de los hijos del mandatario estatal, así como los modelos y colores de sus vehículos, además de datos de su escolta.
El WSJ precisó que empezarían por deportar migrantes que se encontraran sin documentos y que habían recibido órdenes de expulsión, quienes sumarían 1.3 millones.