En este contexto, las acciones de Vizsla Silver registraron una baja de 10.70 por ciento en los mercados financieros canadienses el 09 de febrero de 2026, movimiento atribuido por analistas al impacto reputacional y de riesgo asociado al caso de los trabajadores asesinados en Sinaloa.
El reportaje también consigna que el Gobierno de México ha adquirido munición producida en la planta de Lake City, aunque no detalla los calibres específicos, lo que abre una línea adicional de revisión para las autoridades mexicanas respecto a contratos de compra y trazabilidad de esos insumos.
El acuerdo estableció que los dos gobiernos trabajarían durante los siguientes 60 días en el diseño de políticas y mecanismos comerciales coordinados, entre ellos la posible implementación de precios mínimos ajustados en frontera para importaciones de minerales críticos.
Según recuentos recientes, desde 2018 al menos 25 alcaldes en funciones o que recién habían dejado el cargo fueron detenidos por presuntos nexos con el crimen organizado, secuestro u homicidio, con mayor número de casos en el Estado de México y Puebla, con seis cada uno, seguidos por Chiapas, con cuatro, y Jalisco, con dos.
La titular del Poder Ejecutivo Federal señaló que la Secretaría de Gobernación mantiene contacto con el Gobierno del Estado de Sinaloa y con las familias de las víctimas, así como con la empresa minera canadiense involucrada en el proyecto.
En paralelo a esta nueva imputación, Duarte de Ochoa permaneció recluido en el Reclusorio Norte de la Ciudad de México cumpliendo una sentencia de nueve años de prisión, impuesta por los delitos de asociación delictuosa y lavado de dinero, después de que se declaró culpable en 2018.
En su actualización del 9 de febrero de 2026, Vizsla Silver Corp. indicó que la notificación recibida por parte de las familias se refiere a colegas que fueron sacados del sitio de la empresa y posteriormente hallados sin vida
Vinculado desde la década de 1990 con la investigación por el homicidio del futbolista Andrés Escobar Saldarriaga, ocurrido el 2 de julio de 1994, en Medellín, Colombia, tras el Mundial de Estados Unidos 1994.