Un juez de control reclasificó de feminicidio en grado de tentativa a lesiones calificadas el delito imputado a Octavio Jorge Cortés Jiménez, empresario originario de Mazatlán, Sinaloa, acusado de golpear a una trabajadora del hotel Park Life Paradox, en Santa Fe, alcaldía Cuajimalpa, Ciudad de México. La resolución se dictó en una audiencia de continuación celebrada en las salas orales de Doctor Lavista y se dio a conocer el 23 de octubre de 2026.
En la misma audiencia, el juzgador vinculó a proceso al imputado y mantuvo vigente la medida cautelar de prisión preventiva justificada, impuesta en una audiencia anterior, por lo que el acusado permanecerá recluido mientras continúa el procedimiento.
La representación de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) no consiguió que se conservara la imputación por feminicidio en grado de tentativa. Ante ello, la defensa solicitó la reclasificación del delito y el juez determinó que los elementos expuestos no bastaban para sostener la acusación inicial.
Edgar Adaya, asesor jurídico de la víctima, expresó su desacuerdo con la decisión y señaló que durante el procedimiento se presentaron antecedentes de violencia contra la trabajadora en su entorno laboral, elementos que, según la representación de la víctima, respaldaban la hipótesis de feminicidio en grado de tentativa.
“Nosotros establecimos, argumentamos, sostuvimos que había datos de antecedentes violentos en contra de la víctima en su entorno laboral. Esta era la hipótesis que nosotros sostuvimos; sin embargo, para el juez no fue suficiente”, explicó Adaya, en el programa de Ciro Gómez Leyva, en Radio Fórmula.
Los hechos ocurrieron el 29 de junio de 2026 en el lobby del hotel Park Life Paradox, en Santa Fe. Según la información del caso, el hombre presuntamente golpeó a una trabajadora del establecimiento después de una discusión con la recepcionista. La agresión quedó registrada en imágenes que después se difundieron públicamente.
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Tras la difusión del material, el señalado salió de México y se trasladó a Estados Unidos, donde permaneció bajo custodia de las autoridades de ese país. La entrega a las autoridades mexicanas se realizó el 16 de octubre del mismo año en la garita fronteriza de Tijuana, Baja California, y a partir de entonces quedó a disposición de las autoridades judiciales mexicanas.
El proceso penal continuará por el delito de lesiones calificadas y bajo la medida cautelar de prisión preventiva justificada.





