Un estudiante de diecisiete años de la Universidad Autónoma de Sinaloa fue asesinado a balazos en una parada de camión frente a Ciudad Universitaria, en Culiacán
La violencia homicida que azota a la capital sinaloense cobró la vida de un menor de edad en las inmediaciones de la máxima casa de estudios, evidenciando los riesgos latentes que enfrentan los jóvenes en espacios públicos.
Junior Alexis “N”, de 17 años, fue ejecutado a balazos la mañana de este miércoles 2 de septiembre de 2026 frente a Ciudad Universitaria, en Culiacán, convirtiéndose en una nueva víctima de la inseguridad que vulnera las zonas estudiantiles de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS).
LA EJECUCIÓN A PLENA LUZ DEL DÍA EN EL SECTOR UNIVERSITARIO
El crimen se consumó en las inmediaciones de la Facultad de Contaduría y Administración (FCA), en el cruce de los bulevares Universitarios y Demócrito, una zona altamente transitada por alumnos y personal docente, localizada junto al panteón La Lima.
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El adolescente se encontraba esperando el transporte público en una parada habitual cuando fue interceptado por sujetos armados. Los agresores abrieron fuego en repetidas ocasiones a quemarropa y escaparon a toda velocidad, dejando el cuerpo del joven tendido boca abajo sobre la banqueta, a escasos metros de los accesos universitarios.
EL PERFIL DE LA VÍCTIMA Y SU PRECEDENTE DE PRIVACIÓN DE LA LIBERTAD
Tras las diligencias ministeriales iniciales, trascendió que el menor cursaba sus estudios en la FCA de la UAS tras haber atravesado por un episodio previo de violencia extrema. De acuerdo con los datos recabados en la investigación, Junior Alexis había sido privado de la libertad durante el mes de junio pasado, logrando recuperar la libertad posteriormente para reincorporarse a su vida académica.
Al momento del ataque, la víctima vestía un pantalón de mezclilla azul, una camisa verde, botas tácticas y cargaba una mochila escolar.
LA MOVILIZACIÓN DE EMERGENCIA Y LAS DILIGENCIAS PERICIALES
Los reportes ciudadanos al servicio de emergencias movilizaron de inmediato a paramédicos de la Cruz Roja, quienes arribaron al sitio únicamente para confirmar que el estudiante ya no contaba con signos vitales a consecuencia de las múltiples heridas de bala.
Elementos de diversas corporaciones de seguridad pública desplegaron un cerco de acordonamiento para resguardar los indicios balísticos. Personal de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa (FGE) asumió las riendas de la investigación, mientras peritos forenses trasladaron el cuerpo al Servicio Médico Forense (Semefo) para practicar la necropsia de ley.





