Los Chargers de Los Angeles Chargers anunciaron que, como parte del fin de semana “Chargers Legend Weekend”, el pateador John Carney y el receptor abierto Anthony Miller serán exaltados al Salón de la Fama de los Chargers este otoño.
Carney, el máximo anotador en la historia del equipo, y Miller, seleccionado cinco veces para el Pro Bowl (cuatro de ellas con los Chargers), serán los jugadores número 37 y 38 en recibir el máximo honor de la organización (miembros número 45 y 46 en total).
La ceremonia de exaltación tendrá lugar durante el descanso del partido de la Semana 9, el domingo 8 de noviembre, cuando los Chargers reciban a Houston en el estadio SoFi.
Los Chargers lucirán sus uniformes “Super Chargers”, una versión moderna de estilo retro que rinde homenaje a una época destacada por la excelencia de Carney y Miller, frente a los Texanos este será el primero de tres partidos en los que el equipo vestirá de azul marino en 2026.
“Estamos encantados de dar la bienvenida al Salón de la Fama de los Chargers a dos jugadores excepcionales, cuyas contribuciones quedarán grabadas para siempre en la historia de nuestro equipo”, declaró John Spanos, presidente de operaciones de fútbol americano.
“John Carney, dos veces seleccionado al Pro Bowl y máximo anotador histórico de la franquicia, y Anthony Miller, destacado receptor seleccionado cinco veces al Pro Bowl y con más de 5 mil yardas de recepción en su carrera, ejemplificaron la excelencia tanto dentro como fuera del campo. Ser elegido por tus propios compañeros es el mayor honor posible, y nos enorgullece celebrar a John y a Anthony, sus increíbles trayectorias y los momentos inolvidables que regalaron a nuestros aficionados”, agregó el directivo.
A lo largo de sus 11 temporadas (1990-2000) con los Chargers, Carney fue el pateador más preciso de la liga, convirtiendo el 81.56 por ciento de sus intentos de gol de campo (261 de 320). Su excelencia quedó patente al ser seleccionado para el primer equipo All-Pro por The Associated Press y participar en el Pro Bowl en 1994; en esa temporada, lideró la NFL con 34 goles de campo anotados, contribuyendo a que los Chargers ganarán el campeonato de la AFC y disputaran el Super Bowl XXIX.
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El legado y el impacto de Carney en los Chargers perduran hasta el día de hoy, ya que sigue ostentando los récords históricos de la franquicia en puntos anotados (1.076) y goles de campo convertidos (261). Entre 1992 y 1993, logró anotar 29 goles de campo consecutivos, estableciendo entonces un récord en la NFL. Carney fue nombrado Jugador de la Semana de Equipos Especiales de la AFC en ocho ocasiones y Jugador del Mes de Equipos Especiales de la AFC en tres oportunidades. Asimismo, sus compañeros lo eligieron Jugador de Equipos Especiales del Año de los Chargers tras su primera temporada con el equipo.
Por su parte, Miller, seleccionado en el puesto número 15 global del Draft de la NFL de 1988 por los Chargers, demostró ser una de las amenazas anotadoras más peligrosas de la liga durante sus seis temporadas con el equipo (1988-93).
Elegido cuatro veces para el Pro Bowl con los Chargers, Miller destacó por su velocidad y su capacidad para realizar recepciones en profundidad, logrando 37 touchdowns con el equipo; esta cifra lo situó tercero en la AFC y octavo en la NFL durante ese periodo.
Durante su temporada de consolidación en 1989, Miller lideró la AFC con 10 touchdowns de recepción y ocupó el segundo lugar de la conferencia con mil 252 yardas aéreas, camino a su primera convocatoria al Pro Bowl y cerró la campaña siendo nombrado MVP del equipo.
Se sitúa entre los 10 mejores jugadores en la historia de la franquicia en cuanto a recepciones (10), yardas de recepción (8) y recepciones de touchdown (8).
La agilidad y velocidad de Miller, sumadas a su habilidad para realizar recepciones decisivas en momentos clave, lo convirtieron en un favorito de la afición y en un rival formidable en el campo de juego.





