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viernes, julio 17, 2026
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“La ópera es un espectáculo que nunca pasa de moda”: Genaro Sulvarán

El reconocido barítono mexicano es homenajeado por el XXIII Festival Ópera en la Calle, a celebrarse este sábado 18 de julio en la Calle 11 esquina con Avenida Revolución

 

Con un merecido homenaje al barítono mexicano Genaro Sulvarán, el Festival Ópera en la Calle llega este año a su vigésimo tercera edición, a celebrarse este sábado 18 de julio, de 12:00 del día a 12:00 de la noche, en la Calle 11 esquina con Avenida Revolución, en el que el artista participará en una Gala Operística al lado de talentos de la región.

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“Me siento muy honrado, contento, agradecido por este homenaje en el Festival Ópera en la Calle, no me lo esperaba. Tuvieron la gentileza y la atención de invitarme y sobre todo darme este reconocimiento que para mí es muy importante. Me da muchísimo gusto, sobre todo por compartir toda la experiencia y estar en condiciones de poderlo llevar a cabo todavía”, expresó a ZETA el maestro Genaro Sulvarán.

 

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UNA GALA OPERÍSTICA

Dirigido por Tere Riqué, con el maestro José Medina en la dirección artística y Mario Montenegro en la dirección de producción, tradicionalmente el Festival Ópera en la Calle concluye en sus últimas dos horas con algunos actos o incluso una obra completa. En esta ocasión, el formato de cierre del Festival Ópera en la Calle girará en torno al homenaje al barítono Genero Sulvarán, con una Gala de Ópera a cargo de diversos artistas de la región.

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En esta gala figuran en la primera parte del programa de cierre Rebeca Peralta (soprano), Norma Navarrete (soprano), Ana Laura Rojas (mezzosoprano), Gerardo Gaytán (tenor) y el propio Genaro Sulvarán (barítono), bajo la dirección de Iván Mares (concertador) y Salvador Castro (coral), con la incursión de la Orquesta del Festival Ópera en la Calle y el Coro de la Ópera de Tijuana, bajo la dirección y coordinación del maestro José Medina.

Entre las obras a ejecutar en la segunda parte destacan piezas del “Pagliacci” (Ruggero Leoncavallo), con Genaro Sulvarán y Gerardo Gaytán; obras de Giuseppe Verdi como “Re dell’abisso” (Un ballo in maschera), por Ana Laura Rojas; “Pace, pace mio Dio” (La forza del destino), con Norma Navarrete; “Dio, che nell’alma infondere” (Don Carlo), por Genaro Sulvarán y Gerardo Gaytán; y “Bella figlia dell’amore” (Rigoletto), a cargo de Rebeca Peralta, Gerardo Gaytán, Ana Laura Rojas y Genaro Sulvarán.

Asimismo, en la tercera sección se ofrecerán piezas de Donizetti y Mascagni, como “Quel guardo il cavaliere (Don Pasquale, de Gaetano Donizetti), por Rebeca Peralta; “A casa” (Cavalleria Rusticana, Pietro Mascagni), por el Coro de la Ópera de Tijuana; y “Viva il vino spumeggiante” (Cavalleria Rusticana), por Gerardo Gaytán y Coro de la Ópera de Tijuana.

En el cierre, como cuarta parte de la gala operística, se interpretará “Orfanella il tetto umile” (Simon Boccanegra, de Giuseppe Verdi), con Norma Navarrete y Genaro Sulvarán; “Où va la jeune hindoue” (Lakmé, de Léo Delibes), por Rebeca Peralta; y “Te Deum” (Tosca, Giacomo Puccini), a cargo del homenajeado Genaro Sulvarán, como solista, con el Coro de la Ópera de Tijuana.

— ¿Cómo podría definir su participación en la Gala de Ópera del XXIII Festival Ópera en la Calle en la cual participa al lado de talentos de la región?

“Se escogieron números muy característicos de la ópera, sobre todo ese último bloque de óperas italianas, de las más conocidas y de los números más relevantes de la ópera, sobre todo aprovechando que tenemos también material de cantantes excelentes (tenor, soprano, y mezzosoprano). La combinación de todos esos números hubiera sido imposible si no existiera ese tipo de cantantes, con ese tipo de voces, con esas características sobre todo para Verdi”.

“Yo abro con el Prólogo de Payasos (de Ruggero Leoncavallo), que precisamente el prólogo introduce al drama que es la ópera de los Payasos y lo canta un personaje que es Tonio, que aparece como narrador y luego entra a la ópera cuando empieza la ópera en el contexto ya dramático; es dramática, sin la música. Leoncavallo fotografió perfectamente bien el drama humano que marca esta ópera porque se basa en un hecho real, esa característica de un buen compositor de fotografía musicalmente por medio del texto un acontecimiento de una época, sobre todo porque se adapta, la gente lo puede recibir y percibir de una manera mucho más orgánica, mucho más emotiva. Abro con esa pieza, luego vienen cuatro números de Giuseppe Verdi: voy a cantar ‘Duo de la amistad’; el personaje es un barítono-tenor que habla de la amistad y la lealtad de los amigos. Luego canto el cuarteto de Rigoletto, que es una obra maravillosa, una obra que nunca pasa de moda. En este cuarteto ensamblan cuatro voces: tenor, soprano, mezzosoprano y barítono; es como dos diálogos entre cuatro cantantes: cuatro cantantes están por separado hablando entre dúos y se ensamblan los dos diálogos en un cuarteto. Cantaré con Rebeca Peralta, Gerardo Gaytán y Ana Laura Rojas”.

“También haremos un dúo, ‘Simón Bocanegra’ que se pone muy poco; dúo ‘Simón Bocanegra’ con Amelia Grimaldi, que es una de las primeras obras de Verdi. Este dúo es muy escaso de poner, sobre todo porque es una ópera muy compleja en el contexto de la escenografía, las voces, sobre todo, porque son voces escasas; son un tenor y una soprano, pero la música es maravillosa. Este dúo es uno de los dúos más bonitos para barítono y soprano. Cierro con el ‘Te Deum’ de Tosca (de Giacomo Puccini); es un bombazo para el barítono porque canta Scarpia el ‘Te Deum’, que hace una alabanza a Dios, pero también con una perversidad en ese momento, mandando a buscar a la mujer que le guste y mandando a capturar al novio para torturarle. Esa ambigüedad de este personaje me ha marcado en una solemnidad y una religiosidad, hasta cierto punto, irónico, muy contrastante”, garantizó el homenajeado de lujo.

 

“TODO CANTANTE TIENE QUE ESTAR LISTO PARA CUALQUIER EVENTUALIDAD”

Genaro Sulvarán (Veracruz, 1964) es uno de los contados cantantes de ópera mexicanos que ha conquistado el Metropolitan Opera House de Nueva York; lo hizo en 1999 como el Conte di Luna en la ópera Il Trovatore de G. Verdi, y desde entonces su carrera internacional lo ha llevado a cantar los principales roles de barítono en las óperas Holandés Errante, Macbeth, Otello, Rigoletto, Nabucco, Simón Boccanegra, Un Ballo in Maschera, Aida, Traviata, Trovatore, Tosca, Bohemia, Andrea Chenier, Carmen, Gioconda, Lucia di Lammermoor, Cavalleria Rusticana, Sanson y Dalila, Don Giovanni, Le Nozze di Figaro, Electra, Ariadne auf Naxos, en los escenarios más importantes del mundo. Pero claro, reconoce como un “parteaguas” su performance en el mítico Met.

— ¿Usted considera un parteaguas su participación en el Metropolitan Opera House de Nueva York?

“Sí. El hecho de estar en el Metropolitan, el teatro emblemático, uno de los tres teatros más importantes del mundo, pisar ese escenario es para todos una ambición; estar ahí en las grandes ligas, para mí fue como un parteaguas, como que estaba en el momento justo, preparado y listo para poderlo llevar, aparte lo disfruté mucho. Antes del Metropolitan hice como cinco o seis óperas diferentes en Sevilla, en Puerto Rico, precisamente El Trovador. La misma intensidad con la que canté en el Metropolitan lo hice en otros teatros; el detalle es que en el Met era la escala, el templo de la ópera, más por esa referencia, obviamente por el impulso y la inspiración que genera estar ahí”.

— Pero obviamente le costó mucho trabajo llegar hasta el mítico Met…

“La vida de un cantante siempre son coaching y audiciones, sobre todo. Yo estuve, antes del debut en el Metropolitan, desde el 94 haciendo como tres audiciones al mes y como que no era visto de una manera un poco más, no te puedo decir, acabada o lista, porque me veía en el contexto de audición; generalmente, se fijan mucho más en el desenvolvimiento dentro de un escenario con la experiencia que te haya marcado haber cantado tal rol con la grabación, que ellos tienen más bien esa referencia ya probada sobre un escenario; vida auditiva y visual coincidió exactamente con eso en el Metropolitan”.

“Ya me tenían ubicado: tres meses antes de mi debut, en febrero del 99, yo había cantado mi debut en Trovador en Puerto Rico. Entonces estaba muy reciente la grabación, fue una grabación muy buena. Entonces, tuve la grabación. A mi agente en ese momento le hablaron de Nueva York buscando un barítono porque había cancelado a última hora el barítono; no tenían barítono, yo era el reemplazo. Entonces, me mandaron a grabación, me escucharon y dijeron: ‘Lo queremos’. Incluso, en ese momento dije: ‘Pues yo estoy listo, vamos’. Yo creo que siempre todo cantante tiene que estar listo para cualquier eventualidad”.

— Entre los cantantes que están descubriendo su vocación en el mundo de la ópera, ¿cuál es el principal error que cometen los jóvenes en la etapa de coaching y audiciones?

“Mira, sobre todo entre los jóvenes –también en la gente adulta– hay una gran corriente de querer aprenderlo todo de inmediato. El gran error de todos los jóvenes es que todo lo quieren de inmediato, no quieren trabajar en ello y brincan de un maestro a otro buscando información y cada uno lo dice diferente; entonces hay mucha confusión, no hay un juicio, no hay un discernimiento. La realidad es ésa. O sea, no es que yo lo diga, es que es ésa la realidad; se ve con muchos cantantes que a simple vista los ves y hay una gran duda de lo que están haciendo: cantan en formato, a veces cantan mediante formas, imitación, tener un sonido, tener posturas, formas de hacerlo, dejando atrás un poco su naturalidad, su originalidad, su ‘ellos mismos’, cómo se sienten para cantar, a costa de hacer un sonido que no les corresponde en ese caso. Y eso es lo que está pasando ahora”.

“Yo creo que hay que volver a lo básico: con un solo maestro y también tener un juicio; generalmente el maestro es el guía, y el maestro se transforma a lo largo del tiempo en una voz. Puede que sea inmediato, puede que demore, pero tiene que haber una conexión de entendimiento. El maestro tiene que hacer la sugerencia con base a una explicación completamente fisiológica, biológica, que tenga funcionalidad comprobable. Y generalmente la voz es un efecto físico, de cada fisiología, de muscularidad del cuerpo humano; todo es físico y todo es también un impulso mental para poder llevar a cabo. La naturaleza, la inteligencia, pegado junto con el desenvolvimiento físico, hacen que un cantante sea muy sólido”.

 

“CANTAR CON CONCIENCIA”

El maestro Genaro Sulvarán es el barítono indicado a la hora de hablar sobre cómo debe cantar un cantante de ópera. En su argumentación sobre cómo debe cantar un artista, Sulvarán propone “cantar con conciencia”.

— ¿Cómo debe cantar un artista de ópera?

“En esto que voy a decir puede haber una gran controversia, puede que mucha gente esté o no esté de acuerdo, pero lo tengo que decir tal y como es, y tal y como funciona: un cantante de ópera tiene que ser sumamente pragmático, es decir, tiene que basarse en dos, tres o cuatro conceptos para cantar, sin dejar de un lado la emoción como referencia de interpretación. La emoción viene atrás de ti siguiéndote, pero no es la que lleva el control: la puede llevar a cabo, pero no es la que toma las riendas del funcionamiento”.

“¿A qué voy con esto? Cantar con conciencia es toda la atención inteligente en tu preparación, en tu ejecución y cómo lo llevo a cabo durante el canto, cómo lo dejas y cómo vas a preparar la siguiente frase. El cantante tiene que estar monitoreando de una manera pragmática, precisa, concisa y de una manera natural, y dejar a un lado los pensamientos que puedan meterse dentro de uno. Yo creo que es un gran entrenamiento. Yo creo que ésa es la parte más difícil, porque todo cantante que se para en el escenario está lleno de prejuicios de: ‘Ahora voy a hacer esto, ahora voy a hacer así, en esta parte voy a hacer esto’. Y es todo lo contrario. Es como manejar un coche: un instrumento que llevas, tú eres un instrumento, tú lo llevas a cabo, tú ves cómo está dentro de ti, cuándo la voz no está bien, cuándo va a colapsar, cuándo está tensa, eso no lo sabes”.

“Plantearse esas preguntas, sentirlas y ver cómo la soluciono con un maestro, de la mano de un maestro que puede decirte lo que está pasando y abrirse a ese diálogo de psicoterapia vocal es muy importante, porque generalmente el que te va a salvar eres tú. Yo creo que el gran problema de todos los cantantes es estar brincando de un maestro a otro para ver qué le dice; buscando aceptación, pero no solucionando un problema de raíz, orgánico, las grandes dudas que existen dentro de un cantante”.

 

“LA ÓPERA ES UN ESPECTÁCULO QUE NUNCA PASA DE MODA”

Hacia el desenlace de este diálogo a propósito del XXIII Festival Ópera en la Calle, el gran Sulvarán valoró al género de géneros: la ópera, que –como en sus orígenes hace siglos–, es llevada a la calle en la frontera norte de México, en la popular y concurrida Avenida Revolución de Tijuana donde converge el público más diverso.

— ¿Qué reflexión tiene del Festival Ópera en la Calle que se hace precisamente en la calle?

“Ópera de Tijuana es una compañía sólida, es un bastión de la cultura en uno de los rincones más altos del país y eso es muy importante para la cultura, sobre todo en este género que es ópera. La ópera es un género muy completo, muy escaso, de mucha tensión y de mucha precisión quirúrgica para poder llevarse a cabo, porque hay muchas cosas en contra: presupuestos, falta de interés, falta de apoyo, sobre todo, de personas que pueden o no comprenderla como un espectáculo completo”.

“El Festival Ópera en la Calle es un acierto importantísimo, un logro muy importante porque es una manera de diversificar la ópera, de hacerla de una manera más práctica para la gente en lo cotidiano, es decir, en lo común, en la calle, donde finalmente, pues, así empezó la ópera: como un espectáculo circense que viene de la época del circo romano, del teatro, se le empezó a añadir música; entonces viene de un contexto más del pueblo. En ese contexto, por eso es que la ópera ha tenido mucha aceptación”.

Sentenció Sulvarán:

“La ópera es un espectáculo que nunca pasa de moda, porque hay mucha referencia, mucha similitud, mucha cotidianidad con la vivencia de los seres humanos en lo común. Yo creo que la ópera tiene mucho ese material y esa característica de poder entenderse, aunque a veces no se puede por el lenguaje, pero ahora por el subtitulaje se ha vuelto mucho más accesible para las personas”.

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Enrique Mendoza
Enrique Mendoza
Enrique Mendoza Hernández estudió Comunicación en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) Campus Tijuana. Premio Estatal de Literatura 2022-2023 en la categoría de Periodismo Cultural, otorgado por la Secretaría de Cultura de Baja California; Premio Nacional de Periodismo Cultural FILEY 2025, otorgado por la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), a través de la Feria Internacional de la Lectura Yucatán, y Manos Libres Periodistas. Ha sido incluido en diversas antologías, entre otras, en “Relatos de frontera y otras costumbres. Crónica joven de Tijuana”, editado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA) y el Centro Cultural Tijuana (CECUT) en 2013. Autor del libro “Poetas de frontera. Anécdotas y otros diálogos con poetas tijuanenses nacidos en las décadas de 1940 y 1950”, publicado por la Secretaría de Cultura de Baja California en 2024. Es periodista cultural en Semanario ZETA, en Tijuana

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