En 2025, Baja California acumuló dos años de contracción económica, situación no vista desde la crisis financiera de 2008 y que ha repercutido en la generación de empleo y en menores ingresos para las familias, aseguró el analista económico Roberto Valero.
Los datos del INEGI más que reflejar una “recesión técnica” al acumularse tres trimestres con resultados negativos, apuntan a una recesión económica que comenzó en 2024, ya que hubo contracción en cinco de los últimos ocho trimestres, indicó el presidente del Centro de Estudios Económicos de Baja California.
“Hace tiempo que se dejó de promover al estado de manera eficiente y además no se ha adecuado el estado a las nuevas condiciones de competencia y de infraestructura”, lo que ha hecho poco atractivo Baja California para inversionistas.
La recesión en que se encuentra la entidad es atribuible a cuestiones internas, pues, su desempeño económico se disoció del registrado en California, Estados Unidos, que el año pasado creció 5%, añadió.
Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indican que la economía bajacaliforniana terminó 2025 con una baja anual de -0.3%, luego de que las actividades primarias (agricultura, ganadería y pesca) cayeron -3.8% en términos anuales y las secundarias (industria, construcción) -1.0% mientras las actividades terciarias (comercio y servicios) tuvieron un alza de 0.4%.
Un año antes, en 2024, el Producto Interno Bruto (PIB), estatal retrocedió -0.1% en términos anuales, con una caída de -15.3% en las actividades primarias y de -1.1% en las secundarias. En contraste con el impulso que tuvieron las actividades terciarias, que crecieron 1.6%
El economista Jorge Fonseca señaló que si sectores de la economía bajacaliforniana no estuvieran tan integrados con Estados Unidos “la caída hubiera sido peor” en 2025, cuando menos habría sido del doble de lo observado. “La caída también hubiera sido peor si hubiera habido una contracción económica en Estados Unidos, pero afortunadamente creció al 2%”.
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De acuerdo con los datos del ITAEE del INEGI la economía de Baja California “se encuentra en recesión técnica”, porque se cumplió con el supuesto de dos trimestres de contracción consecutiva de la actividad económica, explicó.
Es común, dijo, que estados que cuentan con una presencia tan importante de la manufactura de exportación como Baja California presenten signos de recesión antes de que se observe este fenómeno a nivel nacional.
En la frontera norte de México, además de Baja California, Coahuila y Chihuahua sumaron dos años con caídas en su actividad económica. Tan sólo en 2025, Coahuila, la entidad gobernada por Manolo Jiménez cayó -1.9% y Chihuahua, de María Eugenia Campos se contrajo -0.3%.
A nivel nacional; Durango, Morelos, Quintana Roo, Tlaxcala y Veracruz también cerraron el año pasado con resultados negativos, según los datos del INEGI.
Se esperaría que Baja California inicie su recuperación antes que el resto del país. Se esperaría que en el tercer trimestre “empecemos a ver signos de recuperación económica, con quizá un crecimiento marginal de medio punto porcentual. Si bien esto no es lo deseable ni suficiente, sería una señal del fin de la recesión. No obstante, factores externos podrían modificar las proyecciones”, previó Jorge Fonseca.
En opinión del especialista, la contracción económica fue causada por la incertidumbre de los aranceles que impuso la administración de Donald Trump; así como la reforma judicial en México, lo cual ha hecho que las inversiones estén postergándose o siendo modificadas. Desafortunadamente, las inversiones no se están moviendo con la velocidad que requiere nuestra economía para mantener la marcha.
“Ojalá que las autoridades se pongan las pilas y lejos de negar los datos que salen del mismo INEGI, mejor implanten estrategias para mejorar la actividad económica en el corto y mediano plazos”, añadió.
Los últimos datos disponibles de la Secretaría de Economía federal muestran que, hasta el tercer trimestre de 2025, Baja California había recibido 4 mil 419.4 millones de dólares (mdd) de Inversión Extranjera Directa (IED)
De los cuales 430.3 mdd correspondían a nueva inversión; es decir, sólo 9% del total. Mientras que la reinversión representó 63.9%, y cuentas entre compañías el 26.3%
En términos globales, la IED que habría captado Baja California en 2025, sería menor que la de 2024 (8,157.2 mdd), pero estaría prácticamente duplicándose el rubro de nueva inversión.

PESE A INDICADORES MARINA PRESUME DATOS ECONÓMICOS
“Baja California se convirtió en el estado que más disminuyó la pobreza en estos últimos años. Somos una de las entidades que más inversión extranjera, y eso se debe a la confianza que hay en la inversión en Baja California”, presumió la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda.
Durante su conferencia matutina, del 6 de mayo de 2026, la mandataria estatal aseguró que en la entidad hay inversión pública “como nunca antes” y también hay inversión privada.
Sin embargo, el presidente del Centro de Estudios Económicos de Baja California, Roberto Valero, indicó que en los últimos tres años ha habido desinversiones extranjeras que alcanzan un nivel récord de 2 mil millones de dólares. “Eso nunca se había dado en la historia de Baja California, inclusive en las recesiones más severas como la de 2008 y 2009, y la de 2020”.
La generación de empleo formal en la entidad que “sumó dos años con pérdidas” en 2024 y 2025; lo cual es un indicador de la recesión. En 2018, el salario promedio estaba 178.72 pesos por encima de los dos salarios mínimos y en marzo de 2025, está 137.42 pesos por debajo de 2018. “Ha habido una pérdida de poder adquisitivo brutal”, apuntó.
Mientras el salario mínimo registró un incremento de casi 300% en el sexenio de López Obrador, el número de personas que ganaban más han ido disminuyendo. Al cierre de 2025, la población que ganaba hasta dos salarios mínimos alcanzó un millón 200 mil, cuando en 2018, antes de que asumiera el poder López Orador no llegaban ni a cien mil, precisó Roberto Valero.

El que se haya instaurado el aumento salarial y otras reformas laborales, como la reducción de la jornada laboral a 40 horas sin incentivos fiscales para las empresas, ha provocado que se desincentive el trabajo formal en el país y particularmente en Baja California, en detrimento del propio trabajador que tiene como alternativa contratarse en la informalidad y buscar tener más de un empleo.
La industria manufacturera, que por muchos años ha sido el motor de la economía, “sumó dos años en recesión”, en una tendencia descendente iniciada en 2023. Situación similar a la observada en las actividades primarias (agropecuarias) que acumularon pérdidas bianuales.
Esto derivado del cambio climático, puesto que el año pasado se registró la sequía más severa en 100 años repercutiendo negativamente zonas como el Valle de Mexicali y San Quintín. Tan sólo en el último trimestre de 2025, las actividades primarias cayeron -18.2% trimestralmente.
Por otro lado, el tipo de cambio bajo ha inhibido la llegada de turistas extranjeros por vía terrestre y aérea a la entidad. La ocupación hotelera en Mexicali es “la más baja en seis años”. Además, en los últimos meses ha aumentado la informalidad, señaló Roberto Valero.
En entrevista con ZETA, el economista Jorge Fonseca resaltó que la revisión del T-MEC “está generando mucha más especulación de la que debería generar” ante posicionamientos “fuertes” de la Casa Blanca. Aunque eso no quiere decir que se va a acabar, “sí puede deteriorarlo” como ya ocurrió con la imposición de aranceles. La baja de inversiones de las empresas ha provocado la desaceleración en el empleo formal, coincidió.
El especialista se pronunció por que la autoridad revise las decisiones que se tomaron en el sexenio pasado, principalmente, las reglas para que la inversión privada nacional y extranjera pueda participar en la generación de energía, así como en la exploración y extracción de petróleo, porque son los dos principales obstáculos para que haya más inversión en otros sectores y se genere más de un millón de empleos que necesita el país. “La energía eléctrica que hay en el país está topada, es insuficiente, en generación y transmisión, para afrontar una mayor expansión económica”.
En Baja California es necesario aumentar la disponibilidad de agua y mejorar la infraestructura carretera y eléctrica, añadió.
Una perspectiva más optimista proporcionó Marisol López Romero, investigadora del CETYS Universidad campus Mexicali, quien indicó que aun cuando “se están viendo los indicios de una potencial recesión”, todavía no puede hablarse de recesión en Baja California.
La contracción anual de medio punto porcentual es manejable y “todavía no nos indica que estamos hablando de un escenario tan negro”. La contracción económica se debe a un choque externo; es decir, no es que se esté generando algo dentro de la economía mexicana, aseveró.
La mayor retracción de la economía ocurre en la producción de alimentos, donde también se observa el mayor efecto inflacionario en detrimento de los hogares con menos ingresos. En nuestra estructura productiva, la producción de bienes primarios representa el 2.5%, mientras que en las secundarias y las terciarias estamos por encima del 40%, apuntó.
La especialista expuso que los primeros impactos de una desaceleración económica ocurren en el consumo, pero aseguró que no se ha visto un “impacto importante” en la confianza del consumidor, ni en el empleo, ya que la tasa de desocupación se ubica alrededor del 2.7%, por debajo de la media nacional.

“Todavía no podemos hablar de una caída de la confianza del consumidor, lo cual yo creo que es una expectativa positiva, de que tal vez nos esté indicando que sí hay un desaceleramiento económico, pero no una recesión o una crisis y en cuanto cambie un poco la perspectiva de la dinámica global, en seguida nos recuperemos y sigamos consumiendo”, afirmó.
Con base en la estimación oportuna del PIB de la economía nacional (que señala un decrecimiento de -0.8% trimestral), la académica de CETYS proyectó que la economía bajacaliforniana podría haberse contraído -1.0 a -1.2% entre enero y marzo de 2026.
Los elementos más importantes del T-MEC podrían quedar claros para el 1 de junio próximo, con lo que “se va a poder resarcir a lo largo del año los otros elementos que pudieran quedar pendientes”, con todo y que 2026 es un año de mucha incertidumbre y volatilidad, estimó.
CRECIMIENTO CON MARINA, POR DEBAJO DEL DE KIKO
Los datos del INEGI muestran que en los últimos cuatro años completos de gestión de Ávila Olmeda (2022-2025) el crecimiento de la economía promedio 1.1% al año. Cifra muy por debajo al crecimiento obtenido en igual lapso del gobierno de Francisco “Kiko” Vega, de 4.1%, aunque por encima del registrado en el bienio de Jaime Bonilla (0.4%)
El crecimiento del PIB de Baja California en el gobierno de Marina ha sido: 2022, 2.3%; 2023, 2.9%; 2024, -0.1% y 2025, -0.3%
En los dos años de Bonilla fue: 2020, -5.7% y 2021, 6.5%
En el sexenio de Vega fue: 2014, 3.7%; 2015, 4.5%, 2016, 4.2%; 2017, 4.3%; 2018, 1.7% y 2019, 1.6%






