Según la Fiscal Especializada en Justicia para Adolescentes, Luz María Félix Figueroa, la investigación del caso va muy avanzada
A un mes de que se dio a conocer el caso de presunta trata y corrupción de menores en la Secundaria No.6 Ignacio Zaragoza, ubicada en la Avenida Buenos Aires de la colonia Altamira de Tijuana, la Fiscal Especializada en Justicia para Adolescentes, Luz María Félix Figueroa, informó que la investigación continúa.
“Nosotros nada más tenemos cuatro casos. Estamos trabajando la carpeta de investigación conjuntamente con la Fiscalía de Género por el tema de trata. Estamos muy aparejados en la investigación y llevamos muy avanzada la investigación. Igual por la por la secrecía y por las acciones que vamos a realizar, pues no podemos decir mucho”, comentó Félix.
Según explicó Figueroa, en la Fiscalía Especializada en Justicia para Adolescentes el caso fue abierto por el delito de corrupción de menores, carpeta en la que figuran como presuntas imputadas dos adolescentes, quienes presuntamente pretendían reclutar a dos de sus compañeras para prostituirlas.
Por su parte la Fiscalía Especializada en Delitos contra Mujeres por Razones de Género, a cargo de Hortencia Noriega León, investiga el asunto bajo el número de caso 0204-2026-2349, por el delito de trata de personas en su modalidad de explotación sexual agravada, donde figuran cuatro víctimas de entre 13 y 14 años: las dos menores que fueron hostigadas para ser reclutadas por sus compañeras y las dos adolescentes presuntas imputadas, pues se sospecha que detrás de ellas hay manos adultas.
El caso
El caso se registró en la Escuela Secundaria No.6 Ignacio Zaragoza, ubicada en la Avenida Buenos Aires de la colonia Altamira, donde una madre de familia denunció públicamente que su hija menor de 13 años (alumna de dicho plantel) era el blanco de otras dos estdiantes de edad similar, que pretendían convencerla para que aceptara tener relaciones sexuales con hombres a cambio de dinero, y al negarse comenzaron a acosarla físicamente.
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Cuestionada sobre el caso, la secretaria de Educación, la maestra Irma Martínez Manríquez, respondió que previo a la denuncia pública, la autoridad educativa no tenía conocimiento de lo que estaba pasando; sin embargo, tras darse a conocer fue atendido por la Unidad de Género de la dependencia.
“Tenemos un departamento que se llama Unidad de Género, que en este caso que comentas específicamente ellos van y atienden la situación; hablan con los padres, trabajan con las alumnas y los alumnos, con todos, no solamente con el grupo afectado, sino con todos, para ir liberando cualquier tipo de situación, y además tenemos asociaciones civiles que nos apoyan en casos extraordinarios para las terapias psicológicas de manera personal”, detalló la secretaria.
Respecto a la determinación que tomó la Secretaría de Educación con las alumnas señaladas de hostigamiento, Martínez Manríquez informó que fueron las propias madres de familia quienes decidieron darlas de baja del plantel, al negarse al apoyo psicológico cómo seguimiento.







