Este 1 de abril de 2026, arrancó la construcción de la Supervía Baja Californiana Sube-T, el segundo piso de Otay al Nodo Morelos, en Tijuana.
La vialidad elevada de 12 kilómetros tendrá una tarifa dinámica entre semana y fines de semana, dependiendo de la demanda y el recorrido del usuario.
Podría empezar sobre los 8-8.50 pesos hasta 11 pesos por kilómetro. “Estará dentro de la media nacional de vialidades de este tipo en el país”, afirmó Anuar Tuñón Saab, director de Promoción del Consorcio Supervía Bajacaliforniana ( Indisa y Prodemex)
El consorcio que ganó una concesión por 30 años, desarrollará la vialidad de tres carriles, que según las autoridades beneficiará a 100 mil vehículos y a 170 colonias. La inversión estimada en el proyecto será de 20 mil 500 millones de pesos, y la construcción durará casi tres años (33 meses)
“Estamos empezando por frentes de trabajo, nosotros lo llamamos frente 5 donde estamos iniciando (zona del Consulado de Estados Unidos), pero el proyecto continúa y se ejecutará al 100%”, dijo el ejecutivo, quien aseguró que con la edificación de la supervía se contratarán a empresas locales y se generarán miles de empleos.

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En las zonas aledañas donde arrancó la obra se está volanteando, con la idea de generar las menos molestias posibles. Los grandes trabajos, por ejemplo, prefabricados y demás, se harán por la noche, lo que ayuda a disminuir la afectación a la población, declaró.
No obstante, el ejecutivo pidió a la población “mucha paciencia, son molestias temporales, pero beneficios permanentes de por vida”.
Respecto al avance de la obra en 2027, cuando concluya la administración de Marina del Pilar Ávila Olmeda, Anuar Tuñón Saab indicó: “Queremos esforzarnos para lograr terminar alguna parte del viaducto, no podría decirte ahorita cuál va a ser, ni cuál va a ser el porcentaje de entrega”.
En el evento de presentación de la Supervía Bajacaliforniana Sube-T en el auditorio del Museo del Trompo, muchos de los invitados quedaron afuera del recinto debido a que se excedió el cupo del inmueble. Entre los que quedaron fuera estuvieron Fermín Kim King, presidente del Colegio de Profesionales Inmobiliarios de Baja California, así como la diputada local Julia Andrea González Quiroz.
En su intervención, Ávila Olmeda afirmó que el segundo piso beneficiará a “medio millón” de personas y que la vialidad permitirá recortar el tiempo de traslado de 45 a 15 minutos.
La inversión en la obra es 100% privada, sin garantías y sin poner en riesgo los recursos públicos.

El segundo piso se trata de una obra que “cambiará la vocación y fisonomía” de Tijuana y su zona metropolitana. “En nuestro gobierno no ofrecemos aspirinas, ni remedios temporales, sino obras mayores, obras integrales que van a curar de raíz un problema”, aseveró.
En atención a medios, Jorge Alberto Gutiérrez Topete, director del Instituto de Movilidad Sustentable (IMOS), aclaró que sobre la vialidad elevada no irá transporte público, sino que conforme a la contraprestación de la empresa, es hacer en la parte baja un carril preferente para transporte público, de lado derecho, donde se harán paraderos. “Por ahora tenemos 15 identificados, pero pudiera haber más en esos 12 kilómetros”, además de mejoras en banquetas.







