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lunes, marzo 16, 2026
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“Los problemas femeninos siempre me rondan en la cabeza”: Rosina Conde

“En todos mis cuentos siempre estoy abordando problemas femeninos, y en la poesía no estoy exenta de ellos”, expresó a ZETA la autora de “El corazón tiene razones que la razón no entiende”, libro de cuento editado este año por la UANL que presentará en la FILEY de Mérida

 

Desde el erotismo hasta la violencia que sufren ellas, los asuntos de las mujeres han sido abordados en su obra por la poeta y narradora tijuanense Rosina Conde Zambada, tal como en su más reciente libro de cuento, “El corazón tiene razones que la razón no entiende”, editado este año por la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).

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“Generalmente uno escribe sobre lo que a uno le anda rondando en la cabeza, entonces, pues a mí los problemas femeninos siempre me rondan en la cabeza, aunque en todos mis cuentos siempre estoy abordando problemas femeninos, y en la poesía no estoy exenta de ellos”, expresó a ZETA Rosina Conde.

 

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“EL EROTISMO HA SIDO UN TEMA VEDADO A LAS MUJERES”

En sus dos primeros poemarios –“Poemas de seducción” (La Máquina de Escribir, 1981) y “Textículos de amor gozoso” (Desliz Ediciones, 1991)– el tema es el erotismo. Precisamente, en el poema “Creación”, contenido en “Textículos de amor gozoso”, se lee: “En el principio fue el Verbo, / y el Verbo dijo: ‘Hágase el erotismo’, / y el erotismo se hizo / y Verbo vio que era bueno, / y, desde entonces, / aquél reina entre nosotros”.

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— ¿Por qué tu obra poética inicia, en tus dos primeros poemarios, con el tema del erotismo?

“Porque generalmente el erotismo ha sido un tema vedado a las mujeres. Casi toda la poesía erótica ha sido escrita por hombres, no porque las mujeres no hayan escrito, sino porque ha sido silenciada, o prohibida incluso. Entonces, para mí el erotismo fue algo muy natural. Como fui criada en el seno de una familia atea en donde no existía el concepto de pecado, ni todo este concepto del pecado de Adán y Eva y todos esos tabúes que existen en la sociedad judeocristiana a la cual pertenecemos, para mí el erotismo fue algo natural, algo que es necesario dentro de la especie humana y animal en general; si no, ¿cómo existiríamos y cómo seguiríamos reproduciéndonos? Y no nada más reproduciéndonos, sino también haciendo arte y gozando de la vida”.

— ¿Tu obra poética relacionada con el erotismo en tus dos primeros poemarios responde también a una época de los feminismos de las décadas de los 70 y 80?

“No responde a un feminismo. Yo siempre he sido feminista, pero no era tanto por el feminismo, sino porque el jipismo, la era de los hippies, promovieron mucho el amor libre, la seducción y el erotismo; incluso los hippies reivindicaron toda una serie de posiciones eróticas que estaban prohibidas, como el 69, por ejemplo. Pues yo formo parte de esa generación y formé parte de esa corriente estética, literaria y política”.

— ¿Tu obra poética en tus dos primeros libros sobre el erotismo tiene más influencia de Estados Unidos que del centro del país?

“No, no necesariamente literatura de Estados Unidos; estoy hablando del jipismo, un movimiento mundial que se propagó por todo el mundo, era un movimiento ideológico, no era un movimiento literario. Yo he leído literatura desde niña y toda esta literatura erótica no tiene nada que ver con Estados Unidos, tiene que ver más con la literatura erótica grecolatina, con el ‘Cantar de los cantares’, con la Biblia. O sea, aunque yo soy atea, pues leí la Biblia, tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento, porque forma parte de nuestra cultura. Vivimos en una sociedad judeocristiana y uno no puede ser ajeno a su sociedad. Tengo más influencia de la Biblia y de la literatura erótica grecolatina, francesa y medieval”.

“Yo soy una escritora atípica, tanto en México como en Estados Unidos, por algo me estudian en Estados Unidos. Mis influencias del erotismo vienen de la literatura francesa, de la literatura medieval, de la literatura grecolatina, de la Biblia, que no tiene nada que ver con el mundo hispanoparlante ni angloparlante; y por otra parte, también el hecho de que en mi familia no estuvo este tabú en contra de las relaciones sexuales, la virginidad no era un valor en mi familia, y hemos tenido relaciones de pareja muy sanas, yo creo, porque no tuvimos este concepto del pecado y de estarte escondiendo y de tener una vida sexual frustrada o malograda”.

 

“EN TODOS MIS CUENTOS SIEMPRE ESTOY ABORDANDO PROBLEMAS FEMENINOS”

Rosina Conde (Mexicali, 10 de febrero de 1954) es autora de títulos de narrativa como “Arrieras somos…” (Difocur, 1994, Premio Nacional de Literatura “Gilberto Owen” 1993); “Embotellado de origen” (Coordinación Nacional de Descentralización e Instituto Cultural de Aguascalientes, 1994); “La Genara” (CECUT/Conaculta, 1998), “Como cashora al sol” (Desliz Ediciones, Fósforo, Tipográfica, 2007); y “Desnudamente roja” (Asociación de Libreros de Tijuana, UABC, Desliz, Instituto Municipal de Arte y Cultura de Tijuana, 2010); además, su obra poética comulga en “Poesía reunida” (Desliz Ediciones, 2014). Este año acaba de publicar “El corazón tiene razones que la razón no entiende”, libro de cuento editado por la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).

“En este libro, Rosina Conde nos presenta una variedad de mujeres que cuentan su vida desde la inocencia, la ilusión, el coraje, el deseo de venganza, la frustración o el nihilismo; mujeres que no se conforman con los roles sociales que les impone la sociedad y se rebelan contra los estándares de comportamiento tradicionalmente considerados femeninos. Como lo afirma el dicho, las personajas de este libro se enfrentan a situaciones que no pueden controlar racionalmente, pero cuyas respuestas se justifican por medio de sus sentimientos: no del todo acertados, mas siempre dispuestos a mitigar el dolor, la angustia y la añoranza de una paz bienhechora y placentera”, de acuerdo con César Gándara que reseña la obra.

Rosina Conde aborda en su obra narrativa y poética temas como el erotismo visto o escrito por una mujer en poemarios como “Poemas de seducción” o “Textículos de amor gozoso”, pero también refleja la violencia contra las féminas en poemas como “Los sueños de Juana” y en “Mary Key”.

— ¿Por qué es importante para ti no sólo escribir sobre la sexualidad o el erotismo de la mujer, sino también en torno a la violencia contra ellas?

“La violencia hacia la mujer forma parte de mis experiencias de vida. O sea, yo no he estado exenta de la violencia por ser mujer desde pequeña, no dentro del seno familiar, pero sí en la escuela o en la calle, sobre todo en la calle, que las mujeres éramos agredidas verbal y hasta físicamente por ser mujeres. ‘Los sueños de Juana’ los escribí a partir de la experiencia de una compañera de la preparatoria que fue violentada: unos juniors la subieron en el carro cuando iba de la escuela a su casa, se la llevaron y la violaron allá por La Presa; allá la dejaron tirada. Esta chica tuvo que regresar a pie desde La Presa toda golpeada, llegó casi a la medianoche a su casa, donde la regañaron horriblemente, la castigaron por haber llegado tan tarde y en esas condiciones; cuando dijo lo que le había pasado, la tacharon de prostituta… En fin, resultó embarazada, los papás le quitaron al hijo, la corrieron de la casa. A partir de esa experiencia de esta compañerita de la prepa, yo he escrito varios textos, tanto poéticos como cuentos. De hecho, en mi libro de cuentos (‘El corazón tiene razones que la razón no entiende’; UANL, 2026), que me acaba de publicar la Universidad Autónoma de Nuevo León, ahí viene un cuento que no es la historia de esta niña, pero está inspirado en esta experiencia. Fue una narrativa que a mí me impactó mucho cuando me la contó esta compañera de la preparatoria”.

“Además, otras experiencias de otras compañeras: también fue el caso de una compañera que estaba durmiendo en el carro afuera de la preparatoria, con sus dos hijos, porque el marido la había golpeado; dejó al marido, pero entonces se fue a la casa de sus papás y ya no la recibieron, y pues ahí estaba en su carro durmiendo afuera de la prepa con sus dos niños. Otra experiencia fue de una alumna que tuve en una secundaria, me la encontré unos años después y me platicó que su papá la violaba, había tenido un niño, hijo de su papá, y que se había ido a vivir a La Paz, para alejarse de toda la violencia familiar. O sea, no es que yo haya tenido experiencias personales dentro del seno familiar o de pareja; son cosas que viví a través de mis compañeras de secundaria, de preparatoria, de mis alumnas, y claro que escribo sobre eso; son cosas que nos afectan como humanidad”.

— A propósito de los temas del erotismo y de la violencia contra la mujer, que no son exclusivos de una sola fémina o de la poeta que escribe, ¿quién habla en la obra de Rosina Conde? ¿Cuál es tu argumento en torno al yo lírico?

“Pues a veces es el yo lírico; a veces, es el yo que tomo prestado de otras voces, de otras mujeres y no nada más de otras mujeres, sino también de textos literarios, de películas, de comentarios y chismes que escucho de la señora que va atrás de mí en el camión. O sea, mi yo lírico es múltiple, son muchas voces”.

“Generalmente uno escribe sobre lo que a uno le anda rondando en la cabeza, entonces, pues a mí los problemas femeninos siempre me rondan en la cabeza, aunque en todos mis cuentos siempre estoy abordando problemas femeninos, y en la poesía no estoy exenta de ellos”, concluyó la autora tijuanense que presentará “El corazón tiene razones que la razón no entiende” en la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (FILEY) el próximo jueves 19 de marzo; y en la Feria del Libro de Tijuana, cuyo programa próximamente darán a conocer los organizadores.

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Autor(a)

Enrique Mendoza
Enrique Mendoza
Enrique Mendoza Hernández estudió Comunicación en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) Campus Tijuana. Premio Estatal de Literatura 2022-2023 en la categoría de Periodismo Cultural, otorgado por la Secretaría de Cultura de Baja California; Premio Nacional de Periodismo Cultural FILEY 2025, otorgado por la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), a través de la Feria Internacional de la Lectura Yucatán, y Manos Libres Periodistas. Ha sido incluido en diversas antologías, entre otras, en “Relatos de frontera y otras costumbres. Crónica joven de Tijuana”, editado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA) y el Centro Cultural Tijuana (CECUT) en 2013. Autor del libro “Poetas de frontera. Anécdotas y otros diálogos con poetas tijuanenses nacidos en las décadas de 1940 y 1950”, publicado por la Secretaría de Cultura de Baja California en 2024. Es periodista cultural en Semanario ZETA, en Tijuana
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