Cada generación requiere una película ambientalista con la cual pueda conectarse y reflexionar sin que esto conlleve argumentos en extremo moralistas o sentenciantes. Y con “Hoppers: Operación Castor”, tal reto corrió a manos de Disney-Pixar, bajo la dirección de Daniel Chong.
“Mabel, una amante de los animales, no duda —o más bien, salta— ante la oportunidad de probar una nueva tecnología que le permite comunicarse con los animales de una forma completamente novedosa y fascinante”.
A través de la aventura de Mabel, universitaria cuya gran causa es mantener y salvar el estanque colindante al hogar de su abuela, el director buscó responder qué pasaría si pudiéramos entendernos y comunicarnos con el mundo animal; pero también fue más allá al plantear el eterno debate sobre la supremacía humano respecto a los demás seres vivos, y hasta qué punto las acciones altruistas son producto no sólo de una buena causa, sino también de cuestiones personales e incluso egoístas.
El gran reto, y donde el largometraje se queda a poco de lograrlo, es cómo balancear una trama tan compleja como esta, donde se concilie naturaleza, emociones y tecnología ante las nuevas infancias, para lo cual el estudio se valió de su arsenal de recursos, mostrando en “Hoppers” que si bien es complejo definir a un solo público objetivo, sí hay intenciones de evolucionar, crecer y seguir haciendo honor a su fama de crear historias tan entrañables como entretenidas y, por supuesto, mágicas.
Así, la hora y 40 minutos transcurren de forma activa en pantalla con momentos tan realistas y dramáticos, como cómicos y estrambóticos, donde la joven de 19 años fluye en la ciudad de Beaverton entre su paso como estudiante, su lucha ambientalista, extrañar a su abuela y su breve paso como “castor” gracias al proyecto científico de su profesora, conociendo ese mundo secreto de los animales, forjando nuevas amistades y aprendiendo grandes lecciones de vida.
Llegando a cines el 5 de marzo, “Hoppers: Operación Castor”, será una película ideal para reflexionar divirtiéndose, y acompañar a todas las preguntas que surjan de las infancias, pero también para entender el impacto que como humanidad podemos lograr por un mundo sostenible.
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