Permisos van de 50 mil a más de un millón de pesos; ante la informalidad, buscan reformar el reglamento para facilitar la regularización mediante pagos en plazos
Al menos ocho mil negocios que venden alcohol operan en la informalidad en la ciudad de Tijuana, señaló el regidor Miguel Loza, presidente de la Comisión de Recreación, Espectáculos y Alcohol.
Ante ello, indicó que se plantea reformar el reglamento de alcoholes con el objetivo de fomentar la regularización de puntos de venta irregulares, distribuidos principalmente en la zona este de la ciudad.
Según explicó, el Ayuntamiento cuenta con un registro de 3 mil 900 permisos para la venta de bebidas alcohólicas; sin embargo, señaló que esta cifra no representa la realidad en la ciudad.
“No hay 3 mil 900 giros en Tijuana que vendan bebidas alcohólicas; hay muchos más. A título personal, estimo que existe al menos el doble de comercios”, señaló ante la falta de cifras oficiales por el municipio.
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Loza indicó que una de las principales razones por las que los comerciantes no tramitan permisos es el alto costo que representan para quienes buscan iniciar un negocio.
“Somos una de las ciudades más caras del país en permisos de alcohol. Por ejemplo, el de cerveza artesanal ronda los 50 mil pesos; el de abarrotes, cerca de 250 mil; para restaurantes, entre 350 mil y 450 mil pesos. En el caso de permisos mayores, como el de café cantante, utilizado por bares, el costo supera el millón de pesos”, comentó.
El regidor expuso que entre quienes recurren a la venta irregular de bebidas alcohólicas predominan comerciantes de abarrotes o tiendas de conveniencia, ubicados en su mayoría en la zona este de la ciudad.
En cuanto a las implicaciones de la informalidad, Loza señaló que los establecimientos irregulares son más propensos a incumplir la normativa, lo que puede derivar en la venta de alcohol a menores de edad y fuera de los horarios permitidos.
Explicó que, al no estar regulados ni supervisados, estos negocios continúan operando después de las 21:00 horas, límite para abarrotes, e incluso tras el cierre de otros giros como tiendas de autoservicio, que dejan de vender a medianoche.
En ese sentido, señaló que la propuesta de reforma contempla facilitar el pago de permisos en plazos, iniciando con el 50% del costo, dirigido a grupos como mujeres viudas, madres con hijos con discapacidad y personas adultas mayores.
“Podrían cubrir el 50% del permiso y diferir el resto en pagos hasta el final de la administración. De esta forma, obtendrían su permiso de manera regular y podrían continuar con la venta de alcohol”, explicó.
La reforma también contempla expandir puntos de venta en espacios como barberías o spas, así como regularizar la venta de bebidas alcohólicas a través de aplicaciones digitales, y será planteada en las próximas semanas, señaló el presidente de la comisión.






