En un country club donde se competía por el status social, el Sr. Swartz se acerca al gerente y le pregunta:
— ¿Podría alguien acercarme hasta el pueblo? Tengo que retirar mi automóvil del taller de reparaciones.
— Como no Sr. Swartz, inmediatamente vamos a hacer algo por usted.
— Pero mire que casualidad… Allí viene el Sr. Villanueva, otro socio que casualmente se dirigía hacia el pueblo. ¿Lo conoce verdad?
— Sí, sí, lo conozco de vista – contesta Swartz.
Lo consultan, y Villanueva responde:
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— Pero con mucho gusto Sr. Swartz. Venga que lo voy a llevar en mi ROLLS ROYCE.
Suben al tremendo automóvil de súper lujo y en un momento del camino Swartz pregunta:
— Dígame, ¿para qué es ese relojito?
— ¿Éste? Es un tacómetro digital automático, indica las revoluciones por minuto.
Al rato, Swartz vuelve a preguntar:
— ¿Esta pantallita para qué es?
Villanueva sonriendo dice:
— Ese es el indicador de temperatura exterior, humedad ambiente y velocidad del viento.
Recorren unos kilómetros más y Swartz va a preguntar:
— ¿Este indicador para…
— Discúlpeme Swartz – pregunta Villanueva interrumpiéndolo. ¿Usted nunca se ha subido a un ROLLS ROYCE?
Y Swartz contesta:
— Nunca en la parte delantera.
Autor: Un cuatrero aspiracioncita.
Entrevista de trabajo
Jefe de personal:
— Aquí buscamos un empleado que no se amilane ante ningún trabajo, y no se enferme nunca.
Aspirante:
— Okey, yo le ayudo a buscarlo.
Autor: un desempleado.
Accidente
Va un niño por la calle con un brazo sangrando y en esto que se cruza con un señor que le dice:
— Niño, ¿qué te ha pasado?
— Es que me caí de un árbol.
— ¿Y no lloraste?
— ¡No, como no había nadie!
Autor: otro niño.
¿Cómo se llama…
El pequeño nieto estaba pasando unos días con su abuelo.
Llevaba un rato jugando afuera con otros niños, cuando entró en la casa y le preguntó:
— ¡Abuelo! ¿Cómo se llama cuando dos personas duermen en el mismo cuarto y una de ellas está encima de la otra?
El abuelo se quedó un poco sorprendido, pero decidió decirle la verdad.
— A eso se le llama coito, mi amor.
El pequeño dijo:
— ¡Ah…! -y salió.
Al otro día llegó del colegio y le dijo muy enojado:
— Abuelo, ¡no se llama coito, se llaman LITERAS!… ¡y la maestra quiere hablar contigo!
Autor: Pepito, tenía que ser.
Un sitio caro
Cuando llegué a casa, ayer por la noche, mi mujer exigió que la llevase a un sitio caro.
Entonces la llevé a una gasolinera.
Y, luego, la pelea comenzó…
Autor: Anónimo de Pemex.
El chango y el león
Un león va por la selva tan tranquilo, un chango lo ve venir y se sube a un árbol muerto de miedo.
El león le dice:
— Mira, hoy estoy de buenas, quiero ser amigo de todos los animales, y si bajas no te hago nada.
El mono no baja porque no se fía, y el león le repite:
— Baja ya, quiero ser amigo tuyo.
El chango como si nada. El león le dice:
— Mira para que veas que no te hago nada, y que voy con buenas intenciones me voy a amarrar, de forma que no me pueda desatar, baja y te saludo.
El león se ata, el chango contempla la operación, y cuando termina baja del árbol, pero baja temblando.
El león le dice,
— ¿Por qué tiemblas?, ya te he dicho que quiero ser tu amigo.
El chango le dice:
— Tiemblo porque es la primera vez que le voy a partir la jeta a un león.
Autor: otro chango.
Con sarcasmo
Después de una pelea el marido le dijo a la mujer:
— Sabes, fui un estúpido cuando me casé contigo.
Ella le contestó:
— Sí querido, pero yo ya estaba enamorada y no lo noté.
Autor: una soltera muy viva.
El sordo no oye, pero…
Dos viejetes van por la calle y ven como en la acera de enfrente hay una pelea, y uno que es medio sordo le pregunta al otro:
— ¿Que pasa allí?
— Nada, una riña.
— ¿Una niña?
— ¡NOOO! ¡una niña no! ¡UNA DISPUTA!
— Ahh! entonces no será tan niña…
Autor: mejor así lo dejamos.
Adivinanza rosa
— ¿Qué le dijo una iguana a otra iguana?
— ¡¡¡Somos “iguanitas”!!!
Autor: un lector muy simpático.






