Los docentes y directivos de la Universidad Autónoma de Baja California reconocen que hay retos por cumplir para mejorar la atención a estudiantes universitarios con discapacidad y con neurodivergencia en el campus Tijuana.
Entre docentes, expertos en inclusión y alumnos con interés por la educación dialogaron para encontrar soluciones a los retos que significa la inclusión de personas con discapacidad durante la Jornada por la Inclusión, celebrada el jueves 12 de marzo en el campus Tijuana de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC).
Entre los retos que abordaron en la jornada se habló de las estrategias de atención a estudiantes neurodivergentes, sensibilización sobre la discapacidad, aulas inclusivas, los perfiles y necesidades de los alumnos con discapacidad y, como último tema, sus derechos a una educación inclusiva y de calidad.
“Que concienticen y que sensibilicen respecto a estas diferencias, a los diferentes tipos de trastornos, a los diferentes tipos de discapacidades, es bien importante para que precisamente estos ajustes, estas adecuaciones curriculares, estos ajustes en políticas educativas también, pues realmente se puedan ir llevando poco a poco en ese proceso”, explicó Sonia Martha Noroña, coordinación de psicopedagogía en la Facultad de Contaduría y Administración.
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“Esta inclusión no se trata de que también el alumno sea una persona neurotípica, sino de que también se adapte el entorno a las necesidades propias de esta persona. ¿Para qué o por qué sería beneficiosa el tener una institución inclusiva? En realidad tiene mucho que ver con la calidad educativa, así como también tiene que ver con la flexibilidad, con las instrucciones claras y el diseño universal que vamos a estar hablando un poquito más a detalle sobre él, de aquel estudiante que se presente como neurodivergente”, refirió Lizbeth Patricia Romero Sepúlveda, de CRIIE Izcalli.
La Universidad Autónoma de Baja California lleva años aceptando y abriendo espacios para alumnos con discapacidad motriz y con diagnósticos neurodivergentes mediante la Unidad de Género, Diversidad e Inclusión Educativa (UGDIE).
“Muchos de los problemas son con alumnos que tienen trastorno del espectro autista. Es muy común que lleguen a la universidad. También personas con trastorno del déficit de atención, también hay varios. Lo positivo de esto es que muchos de ellos ya vienen con un diagnóstico y de hecho se les solicita como parte del ingreso”, dijo la coordinadora Noroña.
La participación en las jornadas de inclusión es voluntaria, ya que refleja el compromiso de docentes y directivos por comprender el estatus de los retos para atender a estudiantes con discapacidad y facilitar sus procesos de aprendizaje.
“Que nos permite entonces ubicar mejor al alumno y entonces ver cómo se le va a dar ese seguimiento tanto como alumno psicopedagógico, como con los docentes que les va a tocar tener clase con él, ¿no? O con ella. Y que de alguna manera, bueno, pues es bien importante que estén conscientes, que estén familiarizados respetando, obviamente, lo que es la individualidad, la privacidad del alumno. También hay, bueno, de discapacidades, ¿no? En el caso particular de la facultad tuvimos una alumna ciega y creo que un alumno sordo”, explicó la coordinadora Noroña.
La reciente Jornada por la Inclusión se celebró de nueve a 19 horas en la sala de lectura de UABC Tijuana, donde se reunieron los interesados que compartieron experiencias, retos y discutieron posibles soluciones.






