Murió el novelista peruano Alfredo Bryce Echenique (Lima, 1939-2026), “autor de novelas inolvidables como ‘Un mundo para Julius’ (1970) y ‘La vida exagerada de Martín Romaña’ (1982)”, tal como emitió el Ministerio de Cultura del Perú al dar a conocer la noticia el martes 10 de marzo de 2026.
Entre otros premios, recibió el Casa de las Américas (1968), el Premio Nacional de Literatura (1972), el Premio Planeta (2002) y el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances (2012). Por cierto, cuando obtuvo el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2012, el Jurado, que estuvo integrado por Leila Guerriero, Călin Mihăilescu, Mark Millington, Julio Ortega, Mayra Santos-Febres, Margarita Valencia y Jorge Volpi, anotó en el acta de dictaminación reconociendo su obra:
“Alfredo Bryce Echenique es una de las figuras fundamentales de la literatura latinoamericana. Su obra ha atravesado e influido a varias generaciones desde la publicación de su primer libro de cuentos, ‘Huerto cerrado’. Su prosa está plena de humor, sentido satírico y un estupendo registro de la oralidad. Desde una melancolía bien temperada y una irónica nostalgia por los años idos, construye mundos y personajes entrañables con quienes los lectores establecen empatía inmediata. Es autor de ‘Un mundo para Julius’ (1970), una novela que se ha vuelto imprescindible, y de una obra prolífica, que incluye las novelas ‘La vida exagerada de Martín Romaña’ (1981), ‘El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz’ (1985) y ‘No me esperen en abril’ (1995), entre otras. Este gran cronista de la vida y las búsquedas literarias y políticas de los latinoamericanos de su generación, explora temas que rozan la enfermedad, la felicidad, el amor y la tristeza, y se mueve con igual eficacia por el cuento y la novela”.
Aunque en 2009 un tribunal administrativo peruano condenó al narrador a pagar una multa cercana a los 50 mil dólares por haber publicado bajo su firma textos de 15 autores en medios españoles, el novelista sostuvo que los contenidos fueron publicados sin su autorización, y finalmente le devolvieron el importe de la sanción impuesta.






