La secretaria de Cultura de Tijuana, Illya Guadalupe Haro Sánchez, fue denunciada formalmente por “hostigamiento y acoso laboral”, mediante oficios dirigidos tanto a Sindicatura como al alcalde Ismael Burgueño, los días 19 y 23 de enero de 2026, respectivamente, por Samantha Luna, ex encargada de despacho del Instituto Municipal de Arte y Cultura (IMAC) de la ciudad fronteriza.
“Estimados miembros de la Sindicatura Procuradora. Me dirijo a ustedes para presentar una denuncia formal en contra de la secretaria de Cultura, Illya Haro, por hostigamiento y acoso laboral en mi contra y en contra de otros colaboradores de la Secretaría de Cultura”, se lee en la denuncia ante Sindicatura, de la cual ZETA tuvo acceso a una copia, presentada por Samantha Luna contra la funcionaria pública Illya Haro.
“La secretaria de Cultura, Illya Haro, ha estado ejerciendo un patrón de conducta agresiva y amedrentadora hacia los colaboradores de la Secretaría, incluyendo a mí. Ha utilizado un lenguaje agresivo y despectivo en reuniones y comunicaciones, creando un ambiente de trabajo hostil e intimidante”, complementó Samantha Luna.
Asimismo, en su relatoría de hechos, la promotora cultural Samantha Luna también denunció que Illya Haro “ha realizado comentarios despectivos y humillantes hacia los colaboradores, incluyendo a mí, en presencia de otros empleados. Ha intentado intimidar a los colaboradores para que realicen tareas que no son parte de sus responsabilidades, bajo amenaza de represalias si no se cumplen”.
Además, expuso Samantha Luna que “el hostigamiento y acoso laboral por parte de la secretaria de Cultura, Illya Haro, ha creado un ambiente de trabajo hostil y estresante”, y que “ha generado un clima de miedo y desconfianza entre los colaboradores, lo que ha afectado la productividad y la eficiencia en el trabajo”.
Asimismo, en su misiva dirigida a Ismael Burgeño, alcalde de Tijuana, Samantha Luna externó: “El objetivo de este documento es exponerle las irregularidades y malas prácticas que ha desarrollado Illya Guadalupe Haro Sánchez, Secretaria de Cultura de Tijuana, desde hace varios meses, hostigando, amedrentando y ejerciendo el abuso de poder sobre los colaboradores del Instituto Municipal de Arte y Cultura de Tijuana, las cuales he compartido de manera verbal a la Coordinadora de Gabinete, Mtra. Leticia Vidrio, en busca de apoyo y diálogo, específicamente a partir del 30 de julio de 2025, cuando la convivencia laboral con Illya Haro ya se caracterizaba por el maltrato y falta de apertura”.
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En alguna otra parte del documento que Luna hizo llegar al alcalde tijuanense, del cual la promotora cultural compartió una copia a ZETA, se lee: “Mi participación en este Instituto no es una casualidad; es un resultado de arduo trabajo ininterrumpido con, para y desde la comunidad de Tijuana desde hace 17 años, comunidad a la que represento y por la cual me parece un desacierto que las decisiones respecto al rumbo del IMAC no sean consensuadas con los artistas, creadores y gestores -quienes hacemos cultura no sólo para un día ni beneficiarnos para un proyecto político personal, si no todos los días-, se tomen arbitrariamente por una persona que ha denostado y se refiere de manera burlesca a la comunidad cultural de Tijuana, llamándolos ‘chafas’, ‘hedionditos’, ‘pedorros’, como si la comunidad local no mereciera respeto”.
En su defensa, Illya Haro compartió a ZETA su versión de los hechos, limitándose a expresar sobre la destitución de Samantha Luna como encargada de despacho del IMAC: “La Secretaría de Cultura se encuentra en un proceso de fortalecimiento institucional, enfocado en la excelencia y en la obtención de resultados concretos. En ese marco se realizó un ajuste administrativo interno conforme a las atribuciones legales del encargo, salvaguardando en todo momento los derechos de la persona involucrada”.






