Pasaron cuatro meses desde que sufrieron la suspensión de diversos servicios de salud para que trabajadores de Petróleos Mexicanos (Pemex) en La Paz salieran a protestar para evidenciar la situación que atraviesan, advirtiendo atropellos a derechos humanos y riesgos evidentes para quienes se encargan de garantizar la llegada y suministro de todos los combustibles en Baja California Sur.
Es así como un grupo de personas, en representación de más de 500 trabajadores, convocaron a medios de comunicación en las instalaciones de Pemex en Punta Prieta, para denunciar que enfrentan un desabasto de medicamentos, la cancelación de traslados y viáticos para atenderse en hospitales de alta especialidad y que se quedaron sin servicio médico.
Isaac Plancarte Mata, quien se identificó como jubilado de Pemex, acusó que esto se debe a la mala planeación por parte del área general de coordinación de servicios médicos que tiene el presupuesto de La Paz.
“Tenemos la condición de que no tenemos medicinas, no tenemos envíos y no tenemos tampoco cirugías. Nos están ocasionando un gran problema porque tenemos personas con enfermedades crónicas”, expuso.
“Existe un adeudo millonario por parte de Pemex a las empresas subrogadas concentrando la crisis en el consultorio Logimedex de La Paz, esto ha derivado en la negación del servicio médico y en el abandono de los pacientes”, sostuvo.
Asimismo, mencionó que en La Paz no cuentan con nosocomios para que se puedan atender, por lo que deben viajar a otras ciudades del país, sin embargo, este servicio también se ha bloqueado para todos.
“No hay servicios de envío y se nos niega el pago de viáticos, obligando a enfermos graves a viajar hasta tres mil kilómetros por sus propios medios para buscar atención vital, incluyendo trasplantes hepáticos y renales y cirugías ortopédicas urgentes”, denunció.
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Desde su experiencia particular, compartió que se enfrenta a una crisis de salud ya que desde hace cuatro meses no recibe sus dosis de insulina por parte del seguro médico, lo cual (asegura), pone en riesgo su vida.
“Al igual que yo, compañeros con cáncer, hipertensión y enfermedades crónico-degenerativas han interrumpido sus tratamientos forzosamente y tienen que ir a estar comprando a servicios particulares”, señaló.
Isaac Plancarte aseguró que no tienen la intención de paralizar los servicios en Punta Prieta, ya que es la única terminal para recibir el combustible que se usa en Baja California Sur; sin embargo, sí enfatizan el carácter de urgente que tiene esta demanda que hacen a autoridades de Pemex a nivel nacional.
“Somos los trabajadores que garantizamos la recepción de combustibles, sin nosotros la baja no tendría combustóleo para la Comisión Federal, la turbosina para los aviones, el diesel para los barcos y la gasolina para todos los que tenemos coche”, recordó.
Por todo lo expuesto, las y los trabajadores afectados exigen que restablezca el servicio médico a través del pago inmediato a los proveedores subrogados en la entidad, así como la dotación de medicamentos y tratamientos vitales y que reactiven los traslados y viáticos a hospitales de alta especialidad.

El tema escala al sindicato nacional
El delegado sindical de Pemex en Baja California Sur, Aldo Cázares, expuso que la situación se ha agravado año con año, por lo que ahora esta problemática ya fue presentada ante el Sindicato Nacional para que intervengan.
Precisó que a nivel local no existe una autoridad de Pemex a la que puedan referirse para buscar una solución, ya que este asunto deriva de determinaciones y atrasos en pagos a proveedores en la sede nacional.
“Es una situación que ha venido de años atrás, la situación ha venido en detrimento, las condiciones han venido empeorando conforme ha avanzado el tiempo, culminando noviembre de 2025 fue cuando se suspendió el hospital, ya no tenemos urgencias”, reiteró.
Hizo hincapié en que en Punta Prieta ejecutan actividades de alto riesgo, con descarga y transporte de combustible las 24 horas del día, pero ahora el personal no tiene la garantía de un servicio de salud ante cualquier emergencia.
“Hemos llegado al grado de que, incluso, hasta las hojas blancas han tenido que comprar los trabajadores para continuar trabajando y parece que todo esto continúa en un camino hacia empeorar, no hacia mejorar”, acusó.
El líder sindical expresó que las y los trabajadores se sienten desamparados. Por ello, también solicitaron la intervención del gobernador del estado, Víctor Castro Cosío, para que los apoye como intermediario ante las autoridades de Pemex en Ciudad de México.
“Los compañeros han demostrado el compromiso, seguirán trabajando, pero existe esa preocupación de que exista algún tema médico y no podamos subsanarlo porque estamos completamente a la deriva”, subrayó.






