El 17 de febrero de 2026, Miguel Ángel Valdez Ruiz, alias “Flaco”, presunto integrante del Cártel de Sinaloa, compareció por primera vez ante una corte federal en San Diego, California, acusado de participar en una conspiración internacional para traficar cocaína desde Ecuador, Colombia, Panamá y México hacia Estados Unidos en un caso que contempla una posible pena máxima de cadena perpetua y una multa de 10 millones de dólares. El señalado, originario de Culiacán, Sinaloa, se declaró inocente de los cargos en su contra y permaneció sujeto a un proceso en el que se programó una audiencia de detención para el 20 de febrero de 2026 ante el juez magistrado Michael Berg.
Valdez Ruiz fue acusado formalmente en el Distrito Sur de California desde 2019 por el delito de conspiración internacional para distribuir sustancias controladas, previsto en los artículos 959, 960 y 963 del Título 21 del Código de Estados Unidos, y permaneció prófugo hasta su reciente captura, que derivó en su presentación ante la autoridad judicial federal en San Diego. De acuerdo con la acusación, el caso forma parte de una investigación de largo alcance enfocada en estructuras del Cártel de Sinaloa dedicadas al tráfico de cocaína hacia territorio estadounidense mediante rutas marítimas y aéreas que conectan Sudamérica con México y, posteriormente, con puntos de cruce fronterizo hacia Estados Unidos.
Antes de su detención, el 10 de febrero de 2022 la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos designó a Valdez Ruiz en términos de la Orden Ejecutiva 14059, al atribuirle una contribución material a las actividades ilícitas de grandes organizaciones criminales mexicanas dedicadas al tráfico de cocaína hacia Estados Unidos. Según esa designación, se le identificó como intermediario entre el narcotraficante ecuatoriano Wilder Emilio Sánchez Farfán, conocido como “El Gato”, y el líder del Cártel de Sinaloa Ismael Zambada García, alias “El Mayo”, con un rol específico en el traslado de cargamentos de cocaína desde Ecuador a México y su posterior envío a territorio estadounidense.
La información oficial refiere que Valdez Ruiz habría utilizado una flota de aeronaves privadas para transportar cocaína desde Ecuador hacia México y, en coordinación con distintas personas, habría organizado la importación de esos cargamentos a Estados Unidos, en el marco de una red que incluía escalas y contactos en países como Colombia y Panamá. Reportes de prensa señalan además que el acusado operaba con el nombre de Miguel Eduardo Valdez Cajamarca para intentar evadir a las autoridades y que parte de los cargamentos de droga eran recibidos en el puerto de Manzanillo, Colima, mientras que para el envío a Estados Unidos coordinaba operaciones en Mexicali, Ensenada y Tijuana, en el estado de Baja California.
La causa en contra de “Flaco” se inserta en el marco de la operación federal denominada Operation Take Back America, una iniciativa a escala nacional del Departamento de Justicia de Estados Unidos enfocada en enfrentar el tráfico de drogas, la inmigración ilegal y a organizaciones criminales trasnacionales mediante la coordinación de recursos de grupos como las Organized Crime Drug Enforcement Task Forces (OCDETF) y el programa Project Safe Neighborhood (PSN). En esta investigación participan agencias como la Administración para el Control de Drogas (DEA), la Oficina Federal de Investigación (FBI), el Departamento del Tesoro de Estados Unidos y la Guardia Costera de ese país, bajo la conducción de la Fiscalía del Distrito Sur de California, que asignó el caso a los fiscales Kyle Martin, Jordan Arakawa, Ashley Goff y Mary Walters.
El comunicado oficial del Distrito Sur de California subraya que, pese a la acusación por conspiración internacional para distribuir sustancias controladas y a la designación previa de OFAC, las imputaciones contenidas en la acusación formal constituyen únicamente señalamientos y que el acusado debe ser considerado inocente mientras no se demuestre su culpabilidad ante un tribunal. De ser declarado culpable al término del proceso judicial, Valdez Ruiz podría enfrentar una sentencia máxima de prisión de por vida y una sanción económica de hasta 10 millones de dólares, en un contexto de creciente atención de las autoridades estadounidenses a las redes de tráfico de cocaína vinculadas al Cártel de Sinaloa.






