En un panorama cultural dominado por series y películas desde casa, el teatro continúa defendiendo su lugar como un espacio de encuentro directo con el público. La puesta en escena protagonizada, dirigida y adaptada por Humberto Zurita, con la participación de Chantal Andere, Stephanie Salas y Gina Varela, se posiciona en esa resistencia desde el escenario. El y las intérpretes coincidieron en que la obra se sostiene en la experiencia escénica y el humor.
“El teatro está agonizando hace siglos, pero no se va a morir nunca, porque es el reflejo de la humanidad consigo misma. Siempre te va a contar una historia con la cual te puedas identificar o te va a llevar a lugares que solamente puedes vivir en el teatro”, señaló Zurita, quien en días pasados trajo “El seductor” a Baja California, donde ofrecieron dos funciones en la Sala de Espectáculos del Centro Cultural Tijuana teniendo sold outs.
Con 37 años de trayectoria, Chantal Andere defendió al teatro como una de las disciplinas artísticas más exigentes.
“Es muy complejo; es la disciplina, sin duda, más sacrificada y que más demanda requiere, pero es la más apasionante. Entonces, yo en mi caso muy personal, si pongo en una balanza lo que he sacrificado, lo que he tenido que disciplinarme desde mucha vida para hacer teatro, ha valido la pena. Si volviera a nacer lo volvería a hacer exactamente igual, porque no hay ninguna disciplina que me dé a mí la satisfacción y la alegría que me genera el teatro”, apuntó la actriz.
Mientras que Gina Varela amplió esta reflexión al subrayar que el teatro no se sostiene únicamente desde la actuación, sino a partir del trabajo colectivo de múltiples oficios, además de destacar su relevancia como fuente de empleo para muchos mexicanos. En el mismo sentido, Stephanie Salas señaló que el contacto directo con el público desata vulnerabilidad, pero también una conexión inmediata que difícilmente se reproduce en otros formatos.

“El teatro para nosotros es el elemento fundamental de la creatividad, es el elemento en el que tú puedes desarrollar realmente el histrionismo, pues encararte con la gente. Esa gente que te ve en la televisión o que te ve en una película, te la encuentras en el teatro cara a cara y convives con ellos, generas una catarsis. Por eso decimos que es algo adictivo, tiene que ver con esa magia de vivir el aquí y el ahora”, dijo.
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El elenco señaló que el teatro les resulta más significativo que la telenovela o el cine, por el diálogo directo que establece con el público.
“Siempre una buena obra te va a llevar a una reflexión. Y esta tiene muchas buenas frases, muchas buenas situaciones y personajes complejos en sí mismos como seres humanos. Queremos contar un cuento que a lo mejor no tiene nada que ver con nuestras vidas, pero que puede provocar que el público piense en las suyas”, concluyó, Humberto Zurita.






