El 28 de enero de 2026, la diputada local de Movimiento Ciudadano en el Congreso de Sinaloa, Elizabeth Montoya Ojeda, sufrió un ataque armado a plena luz del día en el Paseo Niños Héroes, en el centro de Culiacán de Rosales, cuando se dirigía al aeropuerto junto con el diputado Sergio Torres Félix para asistir a una convención en la Ciudad de México. La legisladora relató los hechos en una entrevista con el periodista Ciro Gómez Leyva en Grupo Fórmula, donde explicó que el vehículo en el que viajaban se detuvo de manera abrupta y, de inmediato, comenzaron los disparos que impactaron la unidad y provocaron lesiones graves a sus ocupantes. Como resultado de la agresión, Montoya Ojeda perdió un ojo y sufrió daños en el pómulo y la nariz, mientras que Torres Félix permaneció hospitalizado en estado delicado.
En la conversación con Gómez Leyva, la diputada describió que, durante el ataque, sintió múltiples impactos en la cabeza y que, tras la emboscada, fue trasladada primero a la Cruz Roja y posteriormente a un hospital privado de Culiacán de Rosales, donde recibió atención de urgencia y cirugías reconstructivas. La legisladora permaneció internada varios días antes de ser dada de alta para continuar su recuperación en casa, con seguimiento especializado en oftalmología y cirugía maxilofacial. En tanto, Torres Félix continuó internado en terapia intensiva, bajo vigilancia médica permanente, luego de haber sido intervenido por una herida de bala en la cabeza. En el ataque también resultó herida una persona encargada de su seguridad, lo que derivó en un despliegue de corporaciones estatales y federales en la zona del Malecón Viejo.
Previo al atentado, Montoya Ojeda y Torres Félix habían salido de las oficinas de Movimiento Ciudadano ubicadas en el primer cuadro de Culiacán de Rosales y se dirigían al aeropuerto para cumplir una agenda partidista en la capital del país. El ataque se registró en una zona con alta afluencia vehicular y comercial, lo que provocó el cierre de vialidades y reforzó las críticas respecto a la capacidad de las autoridades para garantizar la seguridad en la capital sinaloense. El gobernador Rubén Rocha Moya visitó a los legisladores en la clínica privada donde recibieron atención, e informó que la situación de salud de Torres Félix seguía siendo grave, pero con una evolución que calificó como favorable dentro de los parámetros médicos de riesgo.
En la entrevista con Grupo Fórmula, Montoya Ojeda rechazó la versión inicial del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) Federal, Omar Hamid García Harfuch, quien sostuvo que el ataque habría ocurrido en el contexto de una confrontación entre grupos criminales ligados a la facción del Cártel de Sinaloa conocida como “Los Chapitos”. La diputada sostuvo que el atentado fue un “ataque directo” contra ella y contra Torres Félix, y afirmó que no existían amenazas previas ni incidentes que justificaran que quedaran en medio de un enfrentamiento entre organizaciones delictivas. García Harfuch, titular de la SSPC Federal, indicó en declaraciones públicas que una célula criminal vinculada al Cártel de Sinaloa fue identificada como responsable, y que se integró un operativo conjunto con fuerzas federales para detener a los participantes.
En días posteriores, las autoridades federales informaron sobre la detención de uno de los presuntos responsables del ataque, en un operativo encabezado por la Secretaría de la Defensa Nacional, la SSPC y la Agencia de Investigación Criminal de la Fiscalía General de la República (FGR). El detenido, según la versión oficial, se encargaba del control de radios de comunicación, la instalación de cámaras para vigilar a las autoridades y la compra de drones para la célula criminal presuntamente vinculada al atentado contra Montoya Ojeda y Torres Félix. La Fiscalía de Sinaloa y las autoridades federales señalaron que se identificó la participación de al menos seis personas y dos vehículos en la emboscada, y que continuaban las investigaciones para detener al resto de los implicados.
A raíz del atentado, Montoya Ojeda recibió un esquema de protección con escoltas para sus actividades públicas, mientras se reforzó la vigilancia en el centro de Culiacán de Rosales y en las inmediaciones del Congreso del Estado. Dirigentes nacionales de Movimiento Ciudadano condenaron la agresión y exigieron a las autoridades federales y estatales que esclarecieran los hechos, al advertir que se trataba de un ataque contra representantes populares en funciones. Organismos civiles y representantes empresariales señalaron que la agresión contra los legisladores evidenciaba el riesgo de la violencia organizada sobre la vida política y la operación institucional en Sinaloa.
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En la conversación con Gómez Leyva, Montoya Ojeda manifestó su intención de retomar sus funciones legislativas una vez que concluya una cirugía adicional contemplada en su proceso de reconstrucción facial. La diputada adelantó que impulsará una agenda centrada en la salud mental de niñas, niños y adolescentes, la atención al autismo en las escuelas y el fortalecimiento de políticas públicas para personas adultas mayores. Señaló que busca transformar la experiencia del atentado en una motivación para trabajar por la paz en Sinaloa y por mejoras en educación y salud, además de que reiteró que continuará viviendo y trabajando en Culiacán de Rosales.






