La jueza federal Sharon Johnson Coleman, de la Corte Federal del Distrito Norte de Illinois, en Chicago, aplazó por 17 días la audiencia intermedia previa a la sentencia de Ovidio Guzmán López, alias “El Ratón”, uno de los hijos del ex líder del Cártel de Sinaloa Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, que forma parte del proceso penal que enfrenta en Estados Unidos por narcotráfico y delincuencia organizada. De esta forma, la diligencia ha sido pospuesta en dos ocasiones dentro de la fase intermedia del procedimiento de sentencia, primero al cambiarse del 9 de enero al 10 de julio de 2026 y ahora al reprogramarse del 10 al 27 de julio del mismo año.
La diligencia estaba prevista como parte del procedimiento hacia la sentencia que enfrenta Guzmán López, luego de que a mediados de 2025 se declaró culpable de cargos por crimen organizado y tráfico de drogas ante la misma jurisdicción federal en Chicago. De acuerdo con registros judiciales y reportes de instancias estadounidenses, la posposición forma parte de los ajustes de calendario del tribunal en el marco del acuerdo de culpabilidad que el acusado firmó con las autoridades de Estados Unidos, el cual contempla la posibilidad de una condena vitalicia sujeta a una eventual reducción por cooperación.
Según los reportes del caso, Guzmán López acordó declararse culpable de al menos dos cargos de delincuencia organizada que conllevan una pena obligatoria de cadena perpetua, aunque la fiscalía federal adelantó que, derivado de su apoyo a las investigaciones, podría solicitar al momento de la sentencia una disminución de la pena mediante una moción conocida como 5k. En este contexto, la audiencia intermedia funciona como un paso procesal para que la jueza Coleman reciba informes sobre el alcance de dicha colaboración, revise los términos del acuerdo y, posteriormente, fije la fecha específica en que se dictará la condena.
La Corte del Distrito Norte de Illinois ha sostenido diversas comparecencias desde que Guzmán López fue extraditado a Estados Unidos el 15 de septiembre de 2023 y puesto a disposición del Centro Correccional Metropolitano de Chicago, donde fue registrado con el número de preso 72884-748 por la Agencia Federal de Prisiones. En septiembre de 2023, durante una de las primeras audiencias ante la jueza Sharon Johnson Coleman en la Sala 1241, el procesado se declaró inicialmente inocente de narcotráfico y lavado de dinero, renunció a una audiencia de detención y se le ordenó permanecer en reclusión sin derecho a fianza por cinco cargos en Chicago, además de otros seis que ya enfrentaba en Nueva York.
Con posterioridad, la acusación en su contra se amplió hasta abarcar 12 cargos relacionados con conspiración para distribuir cocaína, heroína, metanfetamina y marihuana hacia Estados Unidos, empresa criminal continua, importación y fabricación de drogas, conspiración para lavado de dinero y posesión de arma de fuego, además de señalamientos en Nueva York por actividad criminal continua, conspiración para importar y distribuir fentanilo, posesión y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos, así como conspiración para cometer lavado de dinero. En este entramado judicial, la fiscalía estadounidense sostiene que Guzmán López operó como uno de los líderes de la facción conocida como Los Chapitos, ligada al Cártel de Sinaloa y señalada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos como una de las estructuras responsables del tráfico de fentanilo hacia territorio estadounidense.
Antes de su llegada a Chicago, Guzmán López fue detenido por primera vez el 17 de octubre de 2019 en Culiacán de Rosales, Sinaloa, durante un operativo del Ejército Mexicano que derivó en enfrentamientos y bloqueos conocidos como “El Culiacanazo”, tras lo cual el presidente Andrés Manuel López Obrador ordenó cesar la acción y el presunto narcotraficante fue liberado. Posteriormente, el 5 de enero de 2023, fue capturado de nueva cuenta en la sindicatura de Jesús María, también en Culiacán de Rosales, durante un despliegue conjunto de la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional, y trasladado al Centro Federal de Readaptación Social Número 1, El Altiplano, en el municipio de Almoloya de Juárez, Estado de México, desde donde fue extraditado a Estados Unidos el 15 de septiembre de ese mismo año.
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En el ámbito internacional, el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha descrito al Cártel de Sinaloa como una de las organizaciones más poderosas en el tráfico de drogas y ha señalado específicamente a Los Chapitos, entre ellos Guzmán López, como operadores centrales en la producción y envío de fentanilo hacia Estados Unidos, mediante redes logísticas que incluyen laboratorios en México y rutas terrestres, aéreas y marítimas. Al anunciar cargos contra al menos 28 integrantes de dicha estructura, el Gobierno estadounidense sostuvo que las operaciones atribuidas a este grupo generaron cientos de millones de dólares en ganancias y contribuyeron a la expansión de la crisis de opioides en su territorio.
Con el nuevo aplazamiento de la audiencia intermedia, el proceso penal de Guzmán López en Chicago se mantiene en una fase en la que la Corte deberá evaluar la magnitud de la cooperación ofrecida por el acusado, el peso de las pruebas acumuladas durante más de una década de investigaciones y el impacto de las actividades atribuidas al grupo criminal en la política de persecución del fentanilo. Una vez celebrada la diligencia reprogramada, la jueza Sharon Johnson Coleman estará en condiciones de fijar la fecha en que se definirá la sentencia que marcará el futuro jurídico de “El Ratón” en el sistema penitenciario federal de Estados Unidos.





