
Vivir en México es -trágicamente- normalizar la desaparición forzada. Mientras que las historias sobre algún joven, una adolescente, un trabajador del campo o un padre de familia, desaparecen en Baja California, los esfuerzos de las víctimas mal llamadas “indirectas” se concentran en salir a caminar zonas agrestes con el fin de recabar alguna evidencia que los conecte a su familiar, que les ayude a localizarlos.
La historia de Soraya Ana y Gonzalo Moreno, quienes desde hace casi cuatro años buscan a Kevin, su hijo desaparecido del bar Shots -donde tenía escasos días trabajando-, es como la de muchos otros que cargan la ausencia a todos lados.
En entrevista para ZETA, Gonzalo y Soraya explican el funcionamiento del sistema de búsqueda desarrollado de manera empírica llamado Geo Rastreo Forense, creado luego de cerca de 300 búsquedas, el cual -aseguran- tiene una efectividad superior al 80 por ciento de localización de restos humanos; el otro 20 por ciento corresponde a restos de animales.
“Necesitábamos ir más allá de un equipo binomio canino, necesitábamos esa ayuda visual de aire. Entonces, se incorpora el primer dron Mavic 3 Pro, un equipo que costó cinco mil dólares. Hicimos fotogrametría, ortofoto, procesando las imágenes en un modelo en software, en RG, en Anaconda, haciendo todo el proceso a mano. Nos empezó a dar resultados, yo creo que a principios de este año nos empezó los primeros resultados con inhumaciones de 10 años en sitios donde ya creíamos que no había nada”.
El sistema consiste en el uso de fotografías aéreas que se ingresan a una base de datos desarrollada de manera empírica, donde describen determinadas características que buscan en un terreno donde sospechan que existen restos inhumados.
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Dichos datos son analizados mediante el programa Python, de Inteligencia Artificial, que va depurando secciones de una superficie terrestre hasta establecer puntos de probabilidad, a partir de plantas, temperatura y características de la tierra. En total son 17 variables consideradas que les han permitido detectar restos de hasta 10 años.
El único defecto es que no puede diferenciar entre humanos o animales. Sin embargo, en esta última etapa han encontrado nueve cuerpos en el mismo número de búsquedas, por lo que -aseguran- reduce el tiempo de rastreo y de costoso.
“Dos años estuvimos trabajando más o menos. Apenas en marzo se dieron los primeros vuelos ya con ese análisis y lo estamos haciendo a pie. Entonces, en abril más o menos comenzamos con el modelo de IA con Python y ahorita como en octubre ya nos dio los resultados más fuertes. Ahorita lo que estamos trabajando es precisamente con el dron que queremos adquirir, con el Matrix 4T, que ya integra inteligencia artificial”.
Los padres de Kevin preparan un ensayo para una revista estadounidense, donde les resultó interesante su sistema de búsqueda. Mientras tanto, en Baja California -pese a los resultados- su sistema ha sido minimizado por autoridades.
Por su entrega y su aportación humana y científica en la búsqueda de desaparecidos, Soya Ana y Gonzalo Moreno, son para ZETA Personajes Destacados 2025.





