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miércoles, enero 14, 2026
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Sheinbaum defiende envío de petróleo a Cuba como decisión soberana, ante amagos de Trump

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo defendió, el 14 de enero de 2026, la política del Gobierno de México de enviar petróleo a Cuba, como una decisión soberana que responde a los principios constitucionales de autodeterminación de los pueblos, rechazando cualquier interferencia externa en las decisiones que toma el Estado mexicano. Durante su conferencia de prensa matutina, llevada a cabo desde el Salón Tesorería del Palacio Nacional, la titular del Poder Ejecutivo Federal afirmó que México es un país autónomo que actúa conforme a sus leyes fundamentales y que no está sujeto a presiones de potencias extranjeras, independientemente de las advertencias de su homólogo estadounidense Donald Trump.

La defensa de Sheinbaum Pardo se produce en un contexto de creciente tensión diplomática, tras el reacomodo energético regional ocurrido en 2025, cuando México desplazó a Venezuela como el principal proveedor de petróleo a la isla caribeña. Según datos de seguimiento de comercio marítimo de la firma Kpler, México exportó en promedio 12 mil 284 barriles diarios de crudo a Cuba a lo largo del año anterior, equivalente al 44 por ciento de las importaciones totales de petróleo de la nación insular. Este volumen representa un incremento de 56 por ciento respecto a los envíos realizados durante 2024. En contraste, Venezuela redujo significativamente sus exportaciones a la isla a 9 mil 528 barriles diarios, equivalentes al 34 por ciento de las importaciones cubanas, reflejando el colapso en la capacidad de producción petrolera venezolana tras la captura del presidente Nicolás Maduro Moros, por fuerzas militares estadounidenses.

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Sheinbaum Pardo enfatizó durante su intervención que México actuaría como un “vehículo de diálogo”, si Estados Unidos y Cuba decidieran retomar conversaciones diplomáticas. “Qué planteamos nosotros, primero México es un país soberano y México toma sus decisiones, primero. Lo segundo, las discrepancias entre Estados Unidos y Cuba, México está en la mejor disposición de ser un vehículo para generar un diálogo”, señaló la titular del Poder Ejecutivo Federal. La mandataria nacional rechazó de manera categórica cualquier impacto negativo de esta política sobre la relación bilateral con Estados Unidos, arguyendo que la decisión de enviar petróleo a Cuba responde a motivos humanitarios y a una relación histórica de más de seis décadas, entre México y la isla caribeña.

La postura de Sheinbaum Pardo encuentra respaldo en declaraciones hechas por Chris Wright, titular de la Secretaría de Energía de Estados Unidos, quien afirmó el 12 de enero de 2026, ante la cadena CBS News que la Administración encabezada por Trump “permitirá” que México continúe suministrando petróleo crudo a Cuba. Wright señaló que la política actual del Gobierno estadounidense no contempla presionar a México para detener los envíos energéticos hacia la isla caribeña. Un funcionario estadounidense citado de forma anónima por CBS indicó que la Administración Trump no busca provocar el colapso económico de Cuba, mediante una interrupción completa del suministro de crudo, sino que espera presionar al Gobierno del presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, para que “abandone su sistema comunista”.

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Estas declaraciones contrastan notablemente con las advertencias vertidas por Trump, el 11 de enero de 2026, a través de su cuenta en la red social Truth Social, donde manifestó que Cuba dejaría de recibir “petróleo ni dinero” provenientes de Venezuela, amenaza que matizó con la sugerencia de que la isla caribeña debería “alcanzar un acuerdo” con Estados Unidos “antes de que sea demasiado tarde”. El magnate neoyorquino indicó que Venezuela –durante más de dos décadas proveedor principal de crudo y financiamiento a Cuba- ya no podría seguir suministrando hidrocarburos a La Habana. El presidente estadounidense también reposteó el 8 de enero de 2026, en Truth Social, un mensaje que sugerían que Marco Antonio Rubio García, titular de la Secretaría de Estado estadounidense (DOS, por sus siglas en inglés) e hijo de inmigrantes cubanos, podría ser “presidente de Cuba”, comentario que replicó con la expresión “¡Suena bien para mí!”.

Por su parte, el presidente de Cuba, Díaz-Canel Bermúdez, negó el 13 de enero de 2026, que existan conversaciones en curso con el Gobierno de Trump, excepto contactos técnicos relacionados con temas migratorios. La postura cubana contrasta con los comentarios de Trump, quien sugirió la existencia de negociaciones entre ambas naciones. Desde Washington, la Administración Trump intensificó además sus críticas al posicionamiento diplomático mexicano respecto a Cuba. Christopher Landau, subsecretario de Estado y ex titular de la Embajada de Estados Unidos en México, reprobó la postura que México sostuvo en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU),en favor del fin del bloqueo comercial estadounidense contra la isla. El funcionario federal estadounidense cuestionó el uso del término “bloqueo” por parte de México, argumentando que Cuba recibe libremente bienes y visitantes de múltiples naciones, “como bien saben ustedes en México, ya que les envían enormes cantidades de petróleo”.

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En relación a la transparencia sobre los envíos de petróleo, Sheinbaum Pardo afirmó que el Gobierno de México presentará información detallada sobre los volúmenes, contratos y características de estos suministros en próximos comunicados oficiales relacionados con la situación financiera de Petróleos Mexicanos (PEMEX). Sin embargo, durante la conferencia de prensa matutina del 13 de enero de 2026, la mandataria nacional reconoció que poseía información sobre el petróleo entregado a Cuba, pero no proporcionó detalles específicos sobre volúmenes, contratos, precios, ni el porcentaje correspondiente a asistencia humanitaria. La presidenta de la República enfatizó que PEMEX “va muy bien” y resaltó que la refinería “Olmeca”, ubicada en Dos Bocas, Tabasco, actualmente produce más de 300 mil barriles diarios.

El respaldo legislativo a la postura del Gobierno mexicano provino de la Presidencia de la Mesa Directiva del Senado, cuya titular, Laura Itzel Castillo Castillo, afirmó que México tiene el derecho constitucional de vender o regalar petróleo a cualquier nación, principio que forma parte de la soberanía nacional y la autodeterminación de los pueblos. Castillo Castillo recordó que distintos gobiernos, independientemente de su filiación partidista, han mantenido envíos de petróleo a Cuba a lo largo del tiempo. Asimismo, Sheinbaum Pardo rechazó críticas de sectores opositores que han cuestionado el envío de crudo a Cuba, señalando una aparente contradicción con su defensa histórica del patrimonio energético mexicano. La mandataria nacional se refirió a un video de 2008 en el que participó como integrante de un colectivo de defensa del patrimonio energético mexicano, para refutar argumentos en su contra.

Los antecedentes de esta relación energética entre México y Cuba se remontan a administraciones anteriores. Según afirmaciones de Sheinbaum Pardo, el Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto condonó una “parte sustantiva” de la deuda que Cuba mantenía con PEMEX, en el marco de una relación histórica de cooperación energética y financiera entre ambas naciones. Los datos disponibles revelan que durante 2024, específicamente entre enero y septiembre de ese año, los envíos mexicanos promediaban alrededor de 20 mil barriles diarios, volumen que se redujo pero se consolidó durante 2025, con los 12 mil 284 barriles diarios reportados por firmas de análisis comercial.

A finales de diciembre de 2025, se reportó la llegada a Cuba de un barco petrolero cargado con 80 mil barriles de crudo mexicano, evento que generó nueva cobertura internacional sobre la relación energética bilateral. En enero de 2026, un petrolero adicional arribaría a La Habana, transportando 85 mil barriles de crudo procedente de México. Estos envíos se han realizado mediante Petróleos Mexicanos, que actúa como operadora de los suministros, en un contexto de severas dificultades económicas de Cuba, que enfrenta apagones frecuentes, baja producción agrícola y un sector turístico debilitado.

La posición de Sheinbaum Pardo sobre la cuestión cubana forma parte de la línea de política exterior que México ha mantenido durante más de seis décadas, basada en principios de respeto a la soberanía de los pueblos y rechazo a las sanciones económicas como herramientas de presión política. La mandataria nacional enfatizó que el futuro de Cuba corresponde únicamente a su población y no debe ser determinado por decisiones externas, principio que sustenta la política constitucional mexicana. Aunque la Administración Trump ha permitido, por ahora, que los envíos mexicanos continúen hacia la isla caribeña, los comentarios del presidente estadounidense y los de altos funcionarios diplomáticos estadounidenses indican que la relación energética México-Cuba permanecerá como un punto de fricción en la agenda bilateral durante 2026, especialmente en el contexto de la revisión programada del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC).

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Autor(a)

Carlos Álvarez Acevedo
Carlos Álvarez Acevedo
Reportero del semanario ZETA Tijuana y del periódico Noroeste de Culiacán, desde febrero de 2016.
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