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lunes, enero 19, 2026
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“No tengo hijos, pero tengo libros”: Sandra Cisneros

“La poesía es la pura verdad, por eso los políticos no escriben poesía”, expresó a ZETA la poeta y narradora chicana

 

En los últimos años, la poeta y narradora mexicana, nacida en Estados Unidos, Sandra Cisneros, ha tenido diversos motivos para celebrar: desde la obtención del PEN/Nabokov Award for Achievement in International Literature 2019, hasta la reedición de “La casa en Mango Street” en su 40 aniversario en 2022 y la publicación de su más reciente libro, “Woman Without Shame”, editado por Vintage Books a Division of Penguin Random House, también en 2022, traducido por Liliana Valenzuela.

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“Han pasado tres décadas desde que Sandra Cisneros, autora del best seller ‘La Casa en Mango Street’, publicó un libro de poesía. Con docenas de poemas inéditos, ‘Mujer sin Vergüenza’ es una conmovedora colección de canciones, elegías y declaraciones que narran su peregrinaje hacia el renacimiento y el reconocimiento de su prerrogativa como mujer artista. Estas meditaciones, francamente honestas y a menudo humorísticas, sobre la memoria, el deseo y la naturaleza esencial del amor abren un camino hacia la autoconciencia. Para Cisneros, ‘Mujer sin Vergüenza’ es la culminación de su búsqueda de un hogar: en el México de sus antepasados ​​y en su propio corazón”, de acuerdo con Vintage Español, que edita la obra en español.

 

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SU BEST SELLER

Sandra Cisneros es conocida por su libro “The House on Mango Street”, publicado originalmente en 1984, título con el que obtuvo el Before Columbus Foundation’s American Book Award en 1985, el cual fue traducido al español por Elena Poniatowska en 1994; en 2022, Fernanda Melchor entregó su versión también al español, publicado por Penguin Random House.

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“Desde los 15 años trabajé para a pagar mi educación. Así que yo nunca esperaba ganar ni un centavito de mi pluma. Pero poco a poco, con los años empecé a ganar premios. A los 27 años gané mi primer premio nacional que me permitió acabar ‘The House on Mango Street’ por la National Endowment for the Arts Fellowship, que es como las Bellas Artes, que ahora con nuestro presidente actual, Donald Trump, cortaron ese programa; ése es el programa que ayudó a muchos artistas como yo de cumplir nuestra primera obra y empezar nuestra carrera. Así que me gusta mencionar esto para que el público se dé cuenta que cortando estos programas están cortando la carrera de muchos jóvenes que no podrán desarrollarse porque vienen de casas humildes, like my house, como la mía”.

— ¿Cuál es el origen de “La casa en Mango Street”? Considerando que los textos cortos parecen escritos por la voz de una adolescente.

“Cuando yo escribí ‘The House on Mango Street’ mi influencia fue Borges. Jorge Luis Borges tiene una recopilación que le hicieron cuando él llegó a la Universidad de Texas, Austin. Borges llegó como un invitado en los principios de los años 60 y en la Universidad de Texas le hicieron un libro especial que era una recopilación de sus obras. Ese libro se llama ‘Dreamtigers’, en inglés; ‘Tigres del sueño’. Entonces, yo leí ese libro cuando estuve estudiando en la universidad. Me impactó mucho porque eran poemas, eran cuentitos, eran ensayos, como un surtido de géneros, y me gustó cómo sus ensayos, cuentos, cruzaban fronteras de género”.

“Y yo dije: ‘Yo quiero escribir algo que sea una across entre poesía y ficción; porque yo puedo escribir los dos, me gusta la idea de una planta que la vas cruzando. Y yo no me di cuenta que ya existían esos libros como ‘Lilus Kikus’, de Elena Poniatowska, como el libro de Gwendolyn Brooks, ‘Maud Martha’, o ‘Canek’ de Abreu Gómez, y no me di cuenta de estos libros hasta que ya acabé mi manuscrito. Yo nomás quería escribir algo que sería como un collar de perlas que una persona puede leer una o puede leerlo entero y entender otra cosa. Mi idea era hacer algo experimental porque yo siempre estuve leyendo los escritores del boom: Cabrera Infante, Rulfo, Manuel Puig, García Márquez, pues lo que yo quería era hacer algo nuevo”.

Cortesía

 

— Pero ahora “The House on Mango Street” es su best seller

“Yo nunca escribí ‘The House on Mango Street’ para ser best seller. Yo lo escribí con puro amor y amor puro, y lo que aprendí es que cualquier cosa que hacemos con puro amor, sin ningún motivo egoísta, sin ningún deseo de mejorarte o sin ningún deseo para mejorarte a ti mismo, siempre sale bonito. Lo que haces con puro amor de parte de tus seres queridos, sin ningún motivo personal, siempre sale bonito. Eso es lo que el libro me enseñó”.

— ¿Cuántos millones de ejemplares se han impreso de “The House on Mango Street”?

“¡Uh!, como ocho millones en inglés, algo así. Más los de español, tailandés, árabe, italiano, alemán, francés; es una cosa que hasta a mí me impacta. ¿Cómo es posible que yo lo escribí cuando estuve más pobre? Yo me sentí impotente, pero ahora me doy cuenta: cuando estamos más impotentes es cuando más nos abre el corazón de hacer algo; y me llegó gracia, lo que yo llamo gracia por falta de palabra, me abrió el corazón y me llegó la luz, por falta de decirlo de otra manera, y pude escribir con compasión y amor, y eso siempre sale bonito al final”.

 

UNA MUJER SIN VERGÜENZA

Sandra Cisneros (Chicago, 1954) es autora de los libros de narrativa “Martita, I Remember You / Martita, te recuerdo”, “Have You Seen Marie?”, “Caramelo”, “Woman Hollering Creek”, “The House on Mango Street”, “Hairs / Pelitos”, “Vintage Cisneros”, “Bravo, Bruno” y “Puro Amor”; del libro de memorias-ensayo, “A House of My Owen”; y de los títulos de poesía “Bad Boys”, “My Wicked Wicked Ways” y “Loose Woman”, éste último publicado en 1994; tras tres décadas regresa con un poemario bajo el título “Woman Without Shame”.

— ¿A quién o a quiénes se refiere como “Mujer sin vergüenza”? ¿Quiénes es o quiénes son las “mujeres sin vergüenza?

“Pues yo hablo por mí y por las otras sin vergüenza que decidieron no aceptar el papel que la cultura nos da sin opciones. Por ejemplo, de vivir como mujer que escribe libros en vez de tener hijos y limpiar la casa y aprender a cocinar. No sé ni hacer café, no sé cocinar, no me gusta hacer mi cama y no me gusta limpiar, pero me gusta mucho escribir; soy muy buena para escribir y de eso gano mi vida, nunca lo esperaba. Esta manita gana su vida y compró una casa con mi escritura. Y doy gracias que no sé ni coser un botoncito en mi camisa. Quemo todas las toallas de la cocina, soy muy distraída para estar allí. Y la verdad, decidí a los 30 años no ser madre, y eso lo hice por cosas económicas; ganaba muy poco dinero y yo no quería vivir bajo el techo de mi padre, entonces yo decidí a los 30 años no voy a poder en esta vida tener hijos, porque no quiero que un niño sufra; y veo que nunca voy tener a alguien que me aguante, o escojo hombres muy bonitos, pero muy mujeriegos y yo no aguanto el dolor, así que nunca voy a tener pareja”.

 

“YO TENGO 13 Y SIGO DANDO A LUZ A LIBROS

 

En la entrevista para este Semanario, la autora confesó con ironía que, aunque decidió no tener hijos, a pesar de la insistencia de su padre, ha dado a luz a 13 libros:

“Al principio pensé tener un hijo como un recuerdo de la relación, pero ya cuando me hice nana de mi sobrina me di cuenta: ‘¡Qué taruga! Es mucho trabajo tener un niño’. Yo dije: ‘No, no, mejor me enfoco en ser la tía, me enfoco en dar a luz a libros’. Y eso es muy sin vergüenza para nuestra cultura, tanto como para cualquier cultura, incluso para los Estados Unidos. Así que tuve que buscar mi propio camino y hacer muchas cosas que a mi papá le daba mucha vergüenza”.

“Lo hice llorar mucho por mi manera de vivir, por ser la que soy, pero al fin y al cabo mi padre me dijo: ‘Sandra, no te vayas a casar, porque nomás te va a quitar tus centavos’. Eso me dio una carcajada, me dio una risa, porque me di cuenta que mi papá tenía miedo de que me iba a quedar durmiendo en un colchón en el piso con mis libros en cajas donde entregan la leche. Me vio vivir muy humilde al principio y ya cuando empecé a ganar dinero de mi escritura dijo: ‘No te vayas a casar’. Eso me dio mucha risa porque toda mi vida también se había quejado: ‘¡Ay, pobre Sandra!, ¿cuándo se va a casar? Ojalá que se case la Sandra’. Y al fin y al cabo murió entendiéndome la manera de que un señor que no le gusta leer libros puede entender. No tengo hijos, pero tengo libros. Mi madre que tuvo siete hijos, dio a luz a ocho y sobrevivieron siete. Yo tengo 13 y sigo dando a luz a libros”.

Cortesía

 

“LA POESÍA ES LA PURA VERDAD”

Ahora que la autora chicana -o mexican american, como prefiere que la llamen- regresa con un libro de poesía tras tres décadas, también reveló algunas consideraciones sobre el género.

— “Yo soy mi poesía”, expresó Usted en el Salón de la Poesía de FIL Guadalajara 2025. ¿Quién habla en su poesía?

“Yo, porque no intento hablar por los demás. Yo solamente sé mi propia vida e intento ser más franca y honesta para darles advertencia a las otras señoritas y mujeres que conozco. Quiero que ellas sepan que, si quieren tener hijos, si quieren tenerlos, adelante; si tienen la manera de apoyarlos, adelante; pero si no, pues no vayan a hacer a tus hijos sufrir su propia vida que sea miserable. Yo quiero que las mujeres tengan opciones. Si se quieren casar, adelante. Si se quieren divorciar, adelante. Si quieren abortar, adelante. Es algo que ellas mismas tienen que solucionar. No tiene nada que ver con la iglesia o con los hombres. Ese es su cuerpo, es su vida, es su carrera, ellas tienen que decidir”.

Finalmente, fiel a su estilo irónico, la autora reflexionó:

“La poesía es la pura verdad, por eso los políticos no escriben poesía. Los políticos dicen lo que la gente quiere escuchar, no dicen la verdad. La poesía, al contrario, dice la verdad aunque uno no quiera saberla. Si tú no escribes la verdad, no es un poema. Si tú escribes lo que el lector quiere escuchar, no es poesía, es propaganda. Pero la poesía viene de tu ser, más allá de tu ser; hasta asusta, hasta duele. Eso es la poesía: una verdad que uno no supo hasta que acabas de escribir. La poesía es un espejo a tu interior, y los políticos no hacen eso”.

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Autor(a)

Enrique Mendoza
Enrique Mendoza
Enrique Mendoza Hernández estudió Comunicación en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) Campus Tijuana. Premio Estatal de Literatura 2022-2023 en la categoría de Periodismo Cultural, otorgado por la Secretaría de Cultura de Baja California; Premio Nacional de Periodismo Cultural FILEY 2025, otorgado por la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), a través de la Feria Internacional de la Lectura Yucatán, y Manos Libres Periodistas. Ha sido incluido en diversas antologías, entre otras, en “Relatos de frontera y otras costumbres. Crónica joven de Tijuana”, editado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA) y el Centro Cultural Tijuana (CECUT) en 2013. Autor del libro “Poetas de frontera. Anécdotas y otros diálogos con poetas tijuanenses nacidos en las décadas de 1940 y 1950”, publicado por la Secretaría de Cultura de Baja California en 2024. Es periodista cultural en Semanario ZETA, en Tijuana
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