La Secretaría de Marina (SEMAR) ejecutó el 27 de enero de 2026 un Ejercicio de Protección Portuaria de Nivel III en el Puerto de Topolobampo, Sinaloa, en el cual simuló escenarios de ataque cibernético, sustracción de material explosivo y amenaza con drones cargados con artefactos explosivos, en medio de un contexto de violencia sostenida en el estado derivado de la confrontación interna del Cártel de Sinaloa.
El ejercicio, llevado a cabo en el interior del Recinto Portuario de Topolobampo —ubicado en el municipio de Ahome— representó la simulación de tres amenazas simultáneas de máxima gravedad: un ataque cibernético al Puerto Inteligente Seguro (PIS), la sustracción de nitrato de amonio de la Terminal Triple T y una amenaza con artefacto explosivo mediante dron aéreo atribuida de manera simulada a la delincuencia organizada. Las prácticas se desarrollaron conforme a lo establecido en el Código Internacional de Protección a Buques e Instalaciones Portuarias (PBIP), normativa internacional adoptada por la Organización Marítima Internacional para detectar amenazas y adoptar medidas preventivas en el ámbito marítimo.
Según un comunicado de la Octava Zona Naval, el ejercicio tuvo como propósito integrar una Fuerza de Tarea Cívico-Militar que brindara respuesta eficaz a incidentes que atentaran contra el orden de las instalaciones portuarias, sometiendo a prueba los procedimientos de mando, control, coordinación, comunicación y disponibilidad de recursos, con el objetivo de garantizar a la comunidad portuaria medidas adecuadas y proporcionadas para mantener un nivel de riesgo aceptable en el Puerto de Topolobampo.
Coordinación interinstitucional y actores participantes
La SEMAR, como Autoridad Marítima Nacional, coordinó las acciones a través de la Octava Zona Naval y la Capitanía de Puerto de Topolobampo, conformando el Centro Unificado para la Protección Marítima y Portuaria (CUMAR), en coordinación con autoridades portuarias y municipales. En la práctica participaron unidades de superficie y terrestres, como parte del Plan de Protección del Puerto de la Administración del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA) Topolobampo, coordinadas mediante el Sistema de Comando de Incidentes.
Entre los participantes se encontraron la Capitanía de Puerto de Topolobampo, ASIPONA Topolobampo, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Ahome, la Unidad Naval de Protección Portuaria en Topolobampo y terminales afines a la protección portuaria. Las fuerzas participantes atendieron las diferentes emergencias simuladas, localizando y neutralizando las amenazas planteadas en el ejercicio.
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Amenazas simuladas: tecnología y materiales peligrosos
El simulacro contempló tres escenarios críticos que reflejan amenazas reales documentadas en el contexto de violencia en Sinaloa. El primer escenario consistió en un ataque cibernético al Puerto Inteligente Seguro (PIS), plataforma tecnológica implementada por la SEMAR desde el 2022 que digitaliza procesos operativos y administrativos portuarios mediante inteligencia artificial, reconocimiento facial y biométrico, y sistemas avanzados de ciberseguridad. El PIS opera en puertos clave como Manzanillo, Veracruz, Lázaro Cárdenas, Tuxpan, Altamira, Mazatlán, Dos Bocas, Progreso y Salina Cruz, y su objetivo es eliminar la burocracia, mejorar la trazabilidad de mercancías y neutralizar amenazas en tiempo real.
El segundo escenario simuló la sustracción de nitrato de amonio de la Terminal Triple T, operadora portuaria perteneciente al Grupo Ceres que maneja graneles agrícolas, minerales y fertilizantes en Topolobampo desde 1998. El nitrato de amonio es un compuesto químico utilizado principalmente como fertilizante, pero que al entrar en contacto con materiales combustibles como aceite diésel —formando ANFO (nitrato de amonio con fuel-oil)— se convierte en un explosivo de gran potencia utilizado en la industria minera. Este material ha sido empleado en ataques terroristas de gran magnitud, como el atentado de Oklahoma en 1995, que provocó 168 muertos, y las explosiones de Beirut en agosto de 2020, donde 2,750 toneladas de nitrato de amonio causaron al menos 220 fallecidos y más de 6,000 heridos. Organizaciones criminales han utilizado este material para la fabricación de dispositivos explosivos improvisados.
El tercer escenario contempló una amenaza con artefacto explosivo mediante dron aéreo, amenaza que ha proliferado en México en años recientes. Desde el 2020 hasta mediados del 2023, la Secretaría de Defensa Nacional registró 605 ataques con drones equipados con explosivos, con mayor incidencia en Guerrero, Michoacán y Tamaulipas, pasando de 5 ataques en el 2020 a 260 en el primer semestre del 2023. El Cártel Jalisco Nueva Generación y las facciones enfrentadas del Cártel de Sinaloa —Los Chapitos y Los Mayitos— han empleado drones modificados para transportar y lanzar artefactos explosivos, incluyendo granadas de mano y cargas químicas especializadas. Especialistas en seguridad han detectado que miembros de carteles mexicanos se infiltraron en el frente de Ucrania para recibir formación como pilotos de drones con visión remota. La facción de Los Mayitos adquirió tecnología antidrones de la marca china Skyfend, que incluye inhibidores de señal, radares de detección y misiles para derribar unidades artilladas.
Contexto de violencia en Sinaloa
El ejercicio de protección portuaria se ejecutó en un contexto de crisis de seguridad en Sinaloa derivado de la confrontación interna del Cártel de Sinaloa, que inició el 9 de septiembre de 2024 tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada en Estados Unidos. La guerra entre las facciones de Los Chapitos —hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán— y Los Mayitos —leales a Ismael Zambada Sicairos, alias “El Mayito Flaco”— ha sumergido a Sinaloa en su año más violento desde el 2011. En el 2025, la entidad cerró con 1,654 homicidios dolosos, superando en 66% los 993 asesinatos ocurridos en el 2024. Desde el 9 de septiembre de 2024 hasta enero de 2026, se registraron más de 2,400 homicidios dolosos, más de 2,900 privaciones de la libertad, más de 8,600 vehículos robados y al menos 80 muertes de integrantes de la fuerza pública.
En los primeros 19 días de enero de 2026 se registraron al menos 75 homicidios en Sinaloa, con un promedio diario de 5 asesinatos, concentrándose la mayor violencia en Culiacán y Navolato. El 5 de enero de 2026 fue asesinado Francisco Javier Zazueta Lizárraga, director de la Unidad de Vialidad de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal de Culiacán, quien acumulaba 32 años de servicio. El 13 y el 15 de enero de 2026 se registraron dos ataques armados contra elementos del Ejército Mexicano en el municipio de San Ignacio, en el poblado Vado Hondo, donde civiles armados abrieron fuego contra militares que realizaban labores de resguardo de artefactos explosivos improvisados. En el segundo ataque, un agresor fue matado en el lugar, y se aseguraron armas largas, cargadores y cartuchos.
El 13 de enero de 2026, militares dispararon durante una persecución contra criminales al vehículo del abogado Fernando Alan Cháidez, de 24 años, y su novia, causándole la muerte a él y dejando malherida a ella. La Fiscalía General de la República abrió una investigación por homicidio y lesiones contra cuatro militares, quienes fueron presentados ante el Juez Quinto de Control Militar en La Mojonera, Jalisco. El caso generó críticas por la actuación castrense y sacó a cientos de ciudadanos a marchar por las calles de Culiacán el 26 de enero de 2026, convocados por la familia del joven.
Desde el inicio de la guerra en septiembre de 2024, la Secretaría de Seguridad Pública en Sinaloa informó que se detuvieron 3,236 personas, se incautaron 5,271 armas de fuego, más de 1 millón 209 mil municiones, 5,832 artefactos explosivos improvisados, 336 granadas de mano y 8,573 vehículos. El Gobierno del Estado realizó inversiones millonarias en seguridad, adquiriendo 4 camionetas blindadas, 29 patrullas, 6 motopatrullas, 124 armas de fuego, 480 cargadores, 250,133 cartuchos, 613 videocámaras y 100 nuevos puntos de monitoreo, con un desembolso de 108 millones de pesos en tecnología de vigilancia. La Secretaría de Defensa Nacional envió 180 elementos de Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano en diciembre de 2025 para reforzar la seguridad mediante operativos de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública, en coordinación con autoridades de los tres órdenes de gobierno.
Importancia estratégica del Puerto de Topolobampo
El Puerto de Topolobampo se localiza en el estado de Sinaloa, al noroeste de México, en la costa del Océano Pacífico, a 200 millas de la entrada del Golfo de California, en el municipio de Ahome. El puerto está conectado hacia el norte con ciudades fronterizas con Estados Unidos como Nogales y Mexicali, y hacia el sur con Los Mochis, Culiacán y Mazatlán. Cuenta con dos líneas ferroviarias —la ruta Q Topolobambo-Chihuahua y la ruta T Mexicali, Nogales, Topolobampo, Guadalajara y Ciudad de México— y una posición privilegiada para el manejo de productos desde y hacia el oriente, con origen o destino a la región sur de Estados Unidos.
El puerto maneja más del 35% de la carga de petróleo y derivados del Pacífico mexicano y se especializa en graneles agrícolas, minerales, fertilizantes, cemento, acero, sal y azufre, siendo el principal abastecedor de la Península de Baja California Sur. En el 2023, la Terminal Triple T operó 35 buques con más de 600,000 toneladas de carga proveniente de más de 25 países. La construcción de la Terminal Marítima del Pacífico, con una inversión de 600 millones de pesos, posicionará al puerto como uno de los más importantes del país, con capacidad para manejar contenedores y un recinto fiscal donde las mercancías podrán ser inspeccionadas. La proximidad de Topolobampo con Estados Unidos convierte al puerto en una opción atractiva para inversionistas extranjeros.
La SEMAR, bajo el mando del Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, asumió en el 2021 el control total de los puertos marítimos mexicanos tras la transición de las Administraciones Portuarias Integrales (API) a la Secretaría de Marina, cambiando la denominación a Administraciones del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA). En enero de 2026, la SEMAR formalizó una reestructuración institucional creando la Subsecretaría de Asuntos Marítimos y Portuarios, encabezada por el Almirante Gerardo de Jesús Toledo Guzmán, responsable del gobierno marítimo nacional, y la Jefatura de Operaciones Navales, dirigida por el Almirante José Manuel Salinas Pérez, quien supervisará la planeación de operaciones navales, anfibias y de Infantería de Marina en coordinación con 45 mandos regionales. La Octava Región Naval, con sede en Mazatlán, agrupa a la Octava Zona Naval con sede en Topolobampo, la Décima Zona Naval con sede en San Blas, Nayarit, y el Sector Naval de Islas Marías.
Niveles de protección portuaria del Código PBIP
El Código Internacional para la Protección de los Buques y de las Instalaciones Portuarias (PBIP o ISPS, por sus siglas en inglés) fue adoptado por la Organización Marítima Internacional en diciembre de 2002 y entró en vigor en julio de 2004, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. El código establece tres niveles de protección: Nivel 1 corresponde a situaciones de amenaza normal, con medidas de protección operacional y física básicas; Nivel 2 corresponde a situaciones de amenaza media, con medidas adicionales o intensificación de las existentes; y Nivel 3 corresponde a situaciones de amenaza alta, con acciones preparatorias que permiten una rápida respuesta a instrucciones en casos especiales de contingencia.
El ejercicio de Nivel III ejecutado en Topolobampo representa la simulación del escenario de mayor gravedad, en el cual las autoridades ponen a prueba su capacidad de respuesta ante amenazas inminentes de alto impacto. Los ejercicios de protección portuaria de Nivel III son obligatorios conforme al Código PBIP y deben realizarse periódicamente en todos los puertos que manejan buques mayores de 500 toneladas de arqueo bruto en viajes internacionales. Estos ejercicios permiten medir los tiempos de reacción de las unidades de respuesta ante amenazas portuarias, validar la operación del Centro Unificado para la Protección Marítima y Portuaria, el Comité Asesor de Protección del Puerto y la Unidad Naval de Protección Portuaria, y garantizar que el personal que labora en el interior del recinto tenga la capacidad de ejecutar los procedimientos de evacuación, notificación de incidentes y comunicación coordinada entre comunidad portuaria y autoridades.
Reafirmación del compromiso institucional
La SEMAR reafirmó su compromiso de trabajar coordinadamente con dependencias de los tres órdenes de gobierno y la comunidad marítimo-portuaria, con el objetivo de fortalecer la protección y seguridad en las costas, recintos portuarios y zonas marinas mexicanas, garantizando una respuesta eficiente ante posibles emergencias. Los ejercicios de protección portuaria representan una herramienta fundamental para preparar a las autoridades y a la comunidad portuaria ante amenazas emergentes que combinan capacidades tecnológicas, materiales peligrosos y tácticas de delincuencia organizada, en un contexto regional caracterizado por la violencia sostenida y la disputa territorial entre facciones criminales.
El simulacro ejecutado en Topolobampo el 27 de enero de 2026 evidenció la capacidad de las autoridades marítimas, navales, portuarias y municipales para articular respuestas coordinadas ante escenarios complejos de amenaza, fortaleciendo la rectoría marítima nacional de la SEMAR y consolidando al Puerto de Topolobampo como una instalación estratégica preparada para enfrentar los desafíos de seguridad del entorno nacional e internacional contemporáneo.






