La diputada local Elizabeth Rafaela Montoya Ojeda perdió un ojo, mientras que su compañero legislador Sergio Torres Félix permanecía en terapia intensiva en estado grave pero estable, informaron autoridades de Movimiento Ciudadano tras el ataque armado registrado el 28 de enero de 2026 en Culiacán de Rosales, Sinaloa.
Jorge Álvarez Máynez, dirigente nacional de MC, comunicó el estado de salud de los legisladores sinaloenses durante una reunión plenaria con diputados y senadores del partido naranja. “Nos han comunicado que ambos fueron sometidos a intervenciones quirúrgicas; en el caso de Sergio Torres, su intervención quirúrgica fue exitosa, y ahorita está en un estado delicado, estable; y en el caso de nuestra compañera Elizabeth, ha estado consciente, fue sometida a una intervención importante, perdió un ojo”, compartió el dirigente nacional, visiblemente preocupado y flanqueado por el fundador del partido, Dante Alfonso Delgado Rannauro, así como por los coordinadores parlamentarios Ivonne Aracelly Ortega Pacheco y José Clemente Castañeda Hoeflich.
El ataque ocurrió minutos antes del mediodía del 28 de enero sobre el Paseo Niños Héroes, conocido como Malecón Viejo, a la altura de la calle Domingo Rubí, en el sector Centro de Culiacán. Sergio Torres Félix, quien también es coordinador estatal de MC en Sinaloa y ex presidente municipal de Culiacán, y Elizabeth Rafaela Montoya Ojeda, diputada por representación proporcional, circulaban en una camioneta blanca cuando fueron interceptados por un comando armado que abrió fuego en su contra.
Ambos legisladores habían participado minutos antes en la sesión del Congreso del Estado, donde se llevó a cabo la comparecencia de Joaquín Alberto Landeros Güicho, titular de la Secretaría de Administración y Finanzas del Gobierno de Sinaloa. Según reveló María Teresa Guerra Ochoa, presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso estatal, los diputados solicitaron permiso para retirarse antes de que concluyera la comparecencia debido a que tenían un vuelo programado a las 13:30 horas hacia la Ciudad de México, donde se reunirían con la dirigencia nacional de su partido.
El gobernador Rubén Rocha Moya acudió durante la mañana del 29 de enero a la clínica privada donde permanece internado el ex presidente municipal de Culiacán y diputado local de Movimiento Ciudadano, Sergio Torres Félix, quien continúa grave y en terapia intensiva tras el ataque a balazos registrado el miércoles en la capital del estado. La visita ocurrió durante la mañana de este jueves, en un nuevo pase de supervisión sobre el estado de salud del legislador, mientras que Montoya Ojeda fue reportada fuera de peligro, al igual que un escolta identificado como Gonzalo Quintero Baca, quien también resultó lesionado durante los mismos hechos y repelió la agresión.
Cuitláhuac González Galindo, titular de la Secretaría de Salud de Sinaloa, confirmó los estados de salud tras acudir a las instalaciones hospitalarias. El funcionario detalló que Torres Félix fue sometido a una cirugía y que sus lesiones requieren vigilancia especializada debido a su gravedad. Respecto a Montoya Ojeda, el secretario precisó que su estado es estable, aunque presenta una afectación considerable en la cabeza, cerca del ojo derecho.
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Jorge Álvarez Máynez señaló que el Movimiento naranja seguirá contribuyendo en temas de seguridad con el Gobierno de la República, pero, al mismo tiempo, exigió el inmediato esclarecimiento del atentado. “Condenamos el ataque armado contra los diputados Sergio Torres y Elizabeth Montoya en Culiacán. La crisis de impunidad y violencia de México, y en particular de Sinaloa, ha rebasado todos los límites. Estaremos atentos a la información del caso y a que no haya impunidad”, expresó el dirigente a través de sus redes sociales.
El mandatario sinaloense informó que instruyó a Óscar Rentería Schazarino, titular de la Secretaría de Seguridad Pública del estado, a emprender de inmediato un operativo de búsqueda y captura de los responsables. Rocha Moya añadió que se comunicó con Claudia Zulema Sánchez Kondo, titular de la Fiscalía General del Estado, para que se actúe con prontitud y celeridad en la investigación que se abrió con motivo de estos hechos.
Con al menos 600 elementos del Ejército Mexicano y de la Policía Estatal Preventiva de Sinaloa, autoridades federales y estatales implementaron el 29 de enero un operativo de seguridad en distintos puntos de Culiacán. El despliegue incluyó la instalación de retenes, patrullajes reforzados y revisiones vehiculares, con el objetivo de restablecer el control y brindar seguridad tras el atentado armado contra los dos diputados locales ocurrido el día anterior.
Fuentes oficiales indicaron que el 29 de enero arribaron a Mazatlán 1,600 efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional, entre ellos 90 elementos del Cuerpo de Fuerzas Especiales, para reforzar operativos en Culiacán y el puerto. El desembarco se realizó durante la mañana en cuatro aeronaves con personal asignado para operativos en ambas ciudades. Las autoridades informaron que el movimiento refuerza las capacidades de la III Región Militar y la IX Zona Militar.
El operativo se concentró en vialidades estratégicas, accesos y salidas de la ciudad, así como en zonas de alta afluencia. Las fuerzas federales recorrieron entradas y salidas de Culiacán, además de mantener vigilancia permanente en zonas consideradas de riesgo, con el objetivo de localizar a los responsables de la agresión armada contra los diputados locales. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana Federal informó que personal especializado del área de inteligencia, así como elementos de la Guardia Nacional y de la Secretaría de Marina, fueron desplegados en puntos estratégicos de la ciudad para coadyuvar en las investigaciones y contribuir a la detención de los agresores.
Hasta el momento no se tienen indicios de quiénes podrían haber perpetrado el atentado. Las autoridades localizaron el vehículo de los presuntos atacantes, abandonado sobre la calle Buelna, en las inmediaciones de la Preparatoria Central Diurna. La unidad tenía impactos de bala en los cristales y la carrocería. Reportes indican que el comando que atacó a los legisladores transitaba en un Nissan Versa color blanco, el cual abandonaron cerca de la escena del atentado para luego despojar una camioneta blanca y huir de la zona. Horas después, un equipo de la Fiscalía General del Estado encontró el segundo vehículo abandonado en el estacionamiento de una plaza comercial, al sur de Culiacán, y procedieron al aseguramiento.
Como parte de las investigaciones, las instituciones del Gabinete de Seguridad colaboraron mediante el intercambio de información y el análisis de las cámaras de videovigilancia de la zona para identificar la ruta de escape de los agresores. Además, se analizaron huellas dactilares encontradas en el vehículo de color blanco que fue abandonado, presuntamente por los responsables, con el objetivo de identificar a los delincuentes y avanzar en su localización.
El Congreso del Estado de Sinaloa expresó su solidaridad institucional y lamentó los hechos violentos. El posicionamiento fue leído por el presidente de la Mesa Directiva, Rodolfo Valenzuela Sánchez, durante la Sesión Solemne desarrollada el mismo 28 de enero, en la que el Pleno legislativo reconoció la situación de inseguridad en Sinaloa. “Quienes ejercemos una función pública no estamos ajenos ni exentos de la vulnerabilidad que genera la delincuencia; estos hechos confirman que la violencia afecta por igual a autoridades y ciudadanía”, señaló el documento.
La Legislatura calificó como inaceptable toda agresión, sin importar contra quién se dirija, y enfatizó que estos actos lastiman profundamente a la sociedad sinaloense. Las y los legisladores exhortaron a las autoridades de los tres órdenes de gobierno a mantener y reforzar su compromiso para trabajar de manera coordinada en el restablecimiento de la paz, la seguridad y el bienestar de las y los sinaloenses. Asimismo, advirtieron que estarán atentos y vigilantes para que las autoridades competentes realicen su trabajo con responsabilidad, legalidad y apego a sus atribuciones, a fin de que estos hechos sean debidamente esclarecidos y no prevalezca la impunidad.
Juan de Dios Gámez Mendívil, presidente municipal de Culiacán, condenó la agresión en contra de los legisladores. “Condenamos la agresión de la que fueron objeto los diputados locales Sergio Torres y Elizabeth Montoya. Estamos atentos a la evolución de su salud. Como Municipio se colabora con el Grupo Interinstitucional para dar con los responsables. Este hecho, como todos donde hay violencia, no debe quedar impune”, manifestó a través de sus redes sociales.
El coordinador de los senadores de MC, José Clemente Castañeda Hoeflich, señaló que la violencia no puede seguir marcando la vida pública del país, pues México merece paz, legalidad y garantías para ejercer la política sin miedo. El legislador anunció que presentarán ante el pleno del Senado un punto de acuerdo de urgente resolución para exigir justicia y resultados por parte de las autoridades. “Exigimos su plena protección y el esclarecimiento inmediato de los hechos”, demandó a través de sus redes sociales.
La coordinadora de MC en la Cámara de Diputados, Ivonne Aracelly Ortega Pacheco, subrayó que el ataque no puede quedar impune. Las cuentas oficiales de Movimiento Ciudadano emitieron un mensaje firme: “Desde Movimiento Ciudadano condenamos el ataque armado a nuestro coordinador en Sinaloa, Sergio Torres Félix, y nuestra legisladora Elizabeth Montoya. Exigimos a las autoridades una investigación inmediata, seria y exhaustiva, y que no haya impunidad”.
El atentado ocurrió un día después de que el coronel Alejandro Bravo Martínez, titular de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal de Culiacán, resultara ileso de una balacera generada por un grupo armado cerca del aeropuerto internacional de la ciudad. En un operativo al poniente de la capital de Sinaloa, un grupo de cuatro personas disparó contra la unidad en la que iba el coronel; cuatro personas fueron detenidas, incluyendo a un menor de edad de 17 años. La unidad oficial en la que se trasladaba el secretario presentó algunos impactos de bala; sin embargo, estos no comprometieron la integridad física del funcionario.
El ataque contra los diputados de Movimiento Ciudadano ocurrió en un contexto de grave crisis de seguridad que enfrenta Sinaloa desde septiembre de 2024, tras la detención del capo Ismael Zambada García, alias “El Mayo”, uno de los líderes del Cártel de Sinaloa, que desató una serie de enfrentamientos entre diferentes facciones de la organización criminal.






