El 20 de enero de 2026, la cuenta de la red social X de la secretaria de Cultura Federal, Claudia Curiel de Icaza, fue vulnerada mediante accesos no autorizados y utilizada para difundir mensajes fraudulentos relacionados con un presunto token de criptomonedas.
El perfil oficial @ccurieldeicaza publicó durante varios minutos contenido en idioma inglés y cadenas alfanuméricas que incluían el término “$CLAUDIA”, un formato habitual en estafas financieras digitales que aprovechan la visibilidad de cuentas verificadas de servidores públicos para promover esquemas de inversión falsos. Los mensajes no guardaron relación con la comunicación institucional de la dependencia ni con las posturas oficiales de su titular.
La Secretaría de Cultura emitió un comunicado para alertar sobre la situación y deslindar la información fraudulenta de la postura oficial de la institución. La dependencia confirmó que la cuenta presentó accesos no autorizados y que el contenido divulgado no reflejaba la postura oficial de la dependencia, ni la de su titular. La institución informó que se realizaban las gestiones necesarias para restablecer la seguridad y recuperar el control completo de la cuenta.
El incidente se registró en un contexto de creciente vulnerabilidad en las cuentas digitales de altos funcionarios del Gobierno Federal. En marzo de 2025, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, reveló que uno de sus teléfonos celulares y una cuenta de correo electrónico personal habían sido comprometidos por accesos no autorizados. El caso de la mandataria nacional evidenció riesgos similares en la seguridad digital del Poder Ejecutivo Federal.
El uso de identidades de servidores públicos para promover criptomonedas fraudulentas constituye una modalidad recurrente de ciberdelincuencia. Los delincuentes explotan la confianza que la ciudadanía deposita en cuentas oficiales para legitimar estafas que involucran activos digitales inexistentes o sin valor real. La dependencia federal no detalló las medidas técnicas específicas que implementaría para fortalecer la seguridad de la cuenta de Curiel de Icaza ni precisó el tiempo estimado para restablecer el control total del perfil.
La Secretaría de Cultura no reportó pérdidas económicas ni reveló si los accesos no autorizados comprometieron información sensible de la dependencia. Tampoco confirmó si el incidente formaba parte de una campaña más amplia de ciberataques contra instituciones gubernamentales mexicanas. La titular de la Secretaría de Cultura Federal mantuvo silencio público sobre el hackeo a través de otros canales oficiales mientras se restablecía el control de su cuenta en la plataforma de microblogging.






