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lunes, enero 19, 2026
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Gobierno MX confirma vuelo autorizado de aeronave militar de EU para “capacitación bilateral”

Un avión militar Lockheed Martin C-130J-30 Super Hércules de la Fuerza Aérea de Estados Unidos aterrizó, el 17 de enero de 2026, en el Aeropuerto Internacional de Toluca con autorización de las autoridades mexicanas, según confirmó el Gabinete de Seguridad federal. La aeronave, con matrícula 08-5726, transportó a personal de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) Federal hacia territorio estadounidense, para recibir capacitación especializada como parte de los acuerdos de colaboración bilateral vigentes entre ambos países.

Según la plataforma de rastreo aéreo Flightradar24, la aeronave despegó de la base militar Dyess, ubicada en Abilene, Texas, a las 11:50 horas del sábado 17 de enero de 2026 y arribó a Toluca de Lerdo a las 14:46 horas del mismo día. El día domingo 18 del mismo mes y año, la aeronave partió de Toluca de Lerdo, y aterrizó en Brownsville, Texas, a las 11:14 horas. Antes de viajar a México, el avión realizó al menos ocho vuelos en territorio estadounidense, principalmente desde las bases militares de Dyess y Warner Robins, ubicadas en Georgia.

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El Gabinete de Seguridad Federal informó el 18 de enero de 2026, a través de un comunicado difundido en redes sociales, que la presencia del avión Hércules C-130 obedeció a un vuelo autorizado por autoridades mexicanas relacionado con actividades de capacitación. “Estas operaciones se realizan conforme a los protocolos establecidos y en apego a los acuerdos de colaboración bilateral”, señaló la institución.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aclaró, el 19 de enero de 2026, durante su conferencia de prensa matutina, que la autorización para este vuelo se otorgó desde octubre de 2025 y que no implicó el ingreso de tropas extranjeras a territorio nacional, por lo que no requería aprobación del Senado de la República. “Fue una autorización que se dio desde octubre del año pasado y tenía que ver con un asunto de capacitación”, afirmó la mandataria nacional. “No tendría por qué haber consultado, no venían tropas de Estados Unidos, ni mucho menos”, indicó.

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Sheinbaum Pardo detalló que un equipo de la SSPC Federal viajó en dicho vuelo para recibir capacitación en Estados Unidos por parte del Comando Norte de EE. UU., y precisó que el personal permanecerá un mes en el país vecino. La titular del Poder Ejecutivo Federal explicó que cuando concluya la capacitación, los funcionarios mexicanos regresarán a bordo de una aeronave de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM). La presidenta de la República también aclaró que este tipo de operaciones no son excepcionales y que aviones de este tipo han aterrizado en otras ocasiones. “Ya han entrado en otras ocasiones; la diferencia es que ahora aterrizaron en Toluca”, aseguró

Respecto a la razón por la que la aeronave militar estadounidense no aterrizó en la base aérea de Santa Lucía, en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), ubicado en Zumpango de Ocampo, Estado de México, Sheinbaum Pardo respondió que “fue una condición que se estableció, en efecto deben aterrizar en las bases aéreas militares y en este caso aterrizaron en Toluca”. La presidenta mencionó que el aterrizaje en Toluca de Lerdo fue autorizado por la Secretaría de la Defensa Nacional (DEFENSA).

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El titular de dicha institución de las Fuerzas Armadas, Ricardo Trevilla Trejo, había descartado días antes, el 10 de enero de 2026, que aeronaves de inteligencia extranjeras estuvieran realizando sobrevuelos en territorio mexicano. Durante una conferencia de prensa del Gabinete de Seguridad, el general afirmó que las aeronaves detectadas pertenecían a dependencias del Gabinete de Seguridad Federal y que existía un control estricto del espacio aéreo por parte de la Fuerza Aérea Mexicana. “No ha habido sobrevuelos de aeronaves extranjeras en territorio nacional”, sostuvo el funcionario federal. “Se realiza un programa de sobrevuelos, hay un control muy estricto y todos estos sobrevuelos que se han realizado durante el presente mes son de las dependencias que integran el Gabinete de Seguridad”, agregó

El aterrizaje del avión militar estadounidense se registró en un contexto de tensión diplomática con Estados Unidos, donde el Gobierno de Donald Trump ha intensificado las exigencias hacia México, para obtener resultados concretos en la lucha contra el narcotráfico. El 8 de enero de 2026, el magnate neoyorquino advirtió que Estados Unidos iniciaría “ataques terrestres” contra los cárteles de narcotraficantes, después de haber llevado a cabo operaciones contra embarcaciones en el Caribe y el Pacífico. Además, el mandatario estadounidense ha planteado en varias ocasiones la posibilidad de desplegar acciones militares por vía terrestre en México, haciendo alusión a la presencia de organizaciones criminales. Las autoridades estadounidenses han ofrecido incursiones militares en México, para enfrentar a los cárteles y detener el tráfico de fentanilo y armas de fuego a través de la frontera, pero la propuesta ha sido rechazada por el Gobierno mexicano.

Paralelamente al aterrizaje del avión en Toluca de Lerdo, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés) emitió el 16 de enero de 2026, una serie de avisos de seguridad conocidos como NOTAM, que advirtieron a operadores aéreos estadounidenses sobre una “situación potencialmente peligrosa” en espacios aéreos sobre el Pacífico, que van desde México hasta Ecuador. Los avisos B0073/26 y B0074/26 establecieron una vigencia del 16 de enero al 17 de marzo de 2026 y advirtieron respecto a actividades militares e interferencias en el Sistema Global de Navegación por Satélite (GNSS), particularmente en áreas sobre el océano Pacífico y el Golfo de California.

La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) del Gobierno mexicano, aclaró que el aviso emitido por la FAA era de carácter preventivo y que no constituía una prohibición ni implicaba restricciones para México, o para aerolíneas u operadores mexicanos. “La SICT reitera que no existe afectación alguna para la aviación civil en México, ni cambios en las condiciones de operación del espacio aéreo nacional”, señaló la institución federal, en un comunicado. La SICT explicó que el aviso fue emitido exclusivamente para operadores civiles de Estados Unidos y que se trataba de una medida de comunicación preventiva similar a otros avisos emitidos en la región del Caribe.

El personal de la SSPC que viajó a Estados Unidos para capacitación forma parte de los esfuerzos del titular de dicha institución, Omar Hamid García Harfuch, por profesionalizar y fortalecer las capacidades operativas de las fuerzas de seguridad mexicanas. García Harfuch creó, en noviembre de 2025, la Unidad Nacional de Operaciones Estratégicas (UNO), un cuerpo especializado de agentes que llevará a cabo acciones de inteligencia para la identificación y captura de generadores de violencia, así como objetivos prioritarios del Gobierno Federal.

La UNO, adscrita a la Subsecretaría de Inteligencia e Investigación Policial de la SSPC, realizó en diciembre de 2025 una capacitación especializada en técnicas de paracaidismo con la Secretaría de Marina-Armada de México (SEMAR). Del 30 de noviembre al 6 de diciembre de 2025, agentes de la UNO recibieron instrucción en Paracaidismo Estático y Caída Libre Militar en la Vigésima Segunda Zona Naval, ubicada en Chiapas. Durante el proceso formativo, siete operadores realizaron 13 saltos libres cada uno, mientras que cinco agentes llevaron a cabo cinco saltos estáticos, alcanzando más de 100 saltos ejecutados.

La capacitación bilateral entre México y Estados Unidos en materia de seguridad no es nueva. En diciembre de 2025, integrantes de la SEMAR, del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional concluyeron un curso de capacitación realizado de manera conjunta con elementos del Comando Norte de Estados Unidos. Los efectivos mexicanos participaron en el entrenamiento del Sistema de Conciencia Ampliada de Dominio (EDA, por sus siglas en inglés), que se llevó a cabo en las instalaciones de la SEMAR en la Ciudad de México, en el marco de la Mesa Redonda de Cooperación Militar Bilateral (BMCR, por sus siglas en inglés).

El avión Lockheed Martin C-130J Super Hércules es una aeronave de transporte táctico de tamaño mediano cuya utilidad puede ir desde evacuación médica y reabastecimiento aéreo, hasta extinción de incendios y entrega de ayuda humanitaria. Según el fabricante Lockheed Martin, este modelo está en servicio en 23 países y puede emplearse para transporte de tropas, equipo militar, misiones de cooperación internacional y evacuaciones o rescates. México también cuenta con aeronaves Lockheed C-130 Hércules, que son utilizadas para traslado de tropas, equipo militar, misiones de cooperación internacional, ayuda humanitaria y evacuaciones.

El vuelo del 17 de enero de 2026 debe distinguirse de una solicitud distinta que la presidenta Sheinbaum Pardo presentó al Senado de la República en diciembre de 2025. El 15 de diciembre de 2025, la mandataria nacional solicitó autorización para el ingreso a territorio mexicano de 29 efectivos de fuerzas especiales de la Marina de Estados Unidos, entre ellos integrantes de los Navy SEALs y del Séptimo Grupo de Fuerzas Especiales, con el objetivo de participar en ejercicios de capacitación conjunta con la Armada de México. La solicitud contemplaba que 60 elementos de la Armada de México viajarían a entrenarse en Camp Shelby, Mississippi, del 18 de enero al 13 de marzo de 2026, utilizando una aeronave militar estadounidense con salida desde Toluca de Lerdo, el 12 de enero del mismo año.

Sin embargo, el 3 de enero de 2026, el Senado de la República suspendió la sesión extraordinaria en la que se discutiría la aprobación de la solicitud presidencial, sin que se fijara una nueva fecha. La decisión se tomó poco después de la operación de Estados Unidos en Venezuela para extraer a Nicolás Maduro Moros, presidente de ese país. El senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara, integrante de la Comisión de Marina de la Cámara Alta del Congreso de la Unión, confirmó la suspensión y señaló que era necesario actuar con prudencia ante las nuevas circunstancias internacionales. Sheinbaum Pardo aclaró, el 7 de enero de 2026, que la suspensión “se debe a una decisión del Senado y su agenda” y negó categóricamente que esta medida tuviera relación con la captura de Maduro Moros. “Dicha pausa nada tiene que ver con el tema del ingreso de fuerzas estadounidenses a territorio venezolano”, afirmó la presidenta de la República, en ese entonces.

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Autor(a)

Carlos Álvarez Acevedo
Carlos Álvarez Acevedo
Reportero del semanario ZETA Tijuana y del periódico Noroeste de Culiacán, desde febrero de 2016.
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