
José Asunción Acevedo Castellanos se crio en la colonia Independencia, en Ensenada y su historia con el ciclismo comenzó en la infancia, cuando una tía le obsequió su primera bicicleta a los 12 años, sin saber que su trabajo lo llevaría tan lejos, cuando en 2010, “Chon” inició el trabajo formativo con Del Toro, quien apenas tenía 12 años de edad.
Más tarde, ese joven se coronaría campeón nacional de México en ruta, recibiría el Premio Nacional del Deporte, Ídolo Deportivo del Año y haría historia al convertirse en el primer mexicano en portar la maglia rosa del Giro de Italia, en la que fue subcampeón general.
Pero detrás de estos logros, está su familia y Chon, quien además trabaja en uno de los talleres de bicicletas más emblemáticos del puerto, ubicado en el tianguis “Los Globos”, en la colonia Aviación, en el local marcado con el número 500 sobre la calle Morelos, entre Coral y Novena, opera desde 1980.
Tras el fallecimiento del antiguo propietario del establecimiento de bicicletas, Acevedo continuó con el negocio, que hoy es punto de encuentro para niños, jóvenes y adultos que esperan su turno bajo la sombra de un gran árbol frente al taller.
Tanto sus amigos como él se dicen formar parte de la generación BMX ochentera, marcada por un tipo de bicicletas compactas, con colores llamativos, manubrios altos que con todas esas características han creado una cultura urbana que definió a toda una época.
Publicidad
“Aunque no fui competitivo, siempre tuve pasión por las bicicletas”, recuerda.
A lo largo de su trayectoria ha trabajado con alrededor de 480 niñas y niños, muchos de ellos sin recursos, pero con entusiasmo por el ciclismo.
Entre ellos, destaca la creación de una fundación para gestionar recursos que permitan apoyar a infancias interesadas en el ciclismo, así como impulsar mejoras en la seguridad vial, señalética, ciclovías y condiciones para los ciclistas en Ensenada.
Fue en 2008 cuando comenzó a entrenar a un sobrino, y a partir de ahí formó un pequeño grupo de cuatro o cinco niños. Cuatro años después, el grupo ya sumaba 48 menores y adolescentes; los costos eran casi de recuperación.
Para José Asunción, el enfoque siempre fue claro: formar personas antes que campeones. “No sólo entrenamos para medallas; buscamos que sean felices, que disfruten el proceso y hagan amistades”, mencionó emocionado.
A Isaac le tomó cerca de dos años de trabajo subir por primera vez al podio, recuerda, pero una vez que lo logró, dijo “Chon” ya no se detuvo consiguiendo triunfos una y otra vez.
Desde que se dio a conocer su trabajo detrás del campeón, Chon ha tenido ofertas de parte del gobierno para que ofrezcan pláticas motivacionales, así como su experiencia, pero se ha negado porque necesita seguir trabajando de 10 de la mañana a 5 de la tarde, de lunes a domingo.
Actualmente, Acevedo continúa entrenando jóvenes en el parque de la Vivienda Popular y en el Puente de El Gallo, además de organizar competencias de verano y paseos ciclistas dentro y fuera de la zona urbana.





