El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el 24 de enero de 2026 que los ataques militares contra los cárteles del narcotráfico podrían ejecutarse en cualquier lugar, incluidos México, América Central y América del Sur, al afirmar que su administración conoce con precisión las rutas, operaciones y ubicaciones de las organizaciones criminales.
“Vamos a atacar a los cárteles”, declaró Trump en una entrevista exclusiva concedida al medio *The New York Post* desde la Oficina Oval de la Casa Blanca. Cuando se le cuestionó si esos ataques podrían ocurrir en cualquier lugar, incluso en territorio mexicano, venezolano o colombiano, el mandatario estadounidense respondió: “Podría ser en cualquier lugar”.
“Conocemos sus rutas. Lo sabemos todo sobre ellos. Conocemos sus hogares. Lo sabemos todo sobre ellos. Vamos a atacar a los cárteles”, enfatizó Trump durante la entrevista publicada el 24 de enero de 2026.
Las declaraciones del presidente estadounidense representan una escalada en el discurso de su administración respecto al combate del narcotráfico en América Latina, al confirmar que las operaciones militares no se limitarían a ataques en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico, sino que podrían extenderse a operaciones terrestres en países de la región.
El mandatario estadounidense había afirmado previamente, en una entrevista transmitida el 8 de enero de 2026 por la cadena Fox News, que su gobierno comenzaría a atacar por tierra a los cárteles del narcotráfico, al sostener que “los cárteles están controlando México”. “Vamos a empezar ahora a atacar por tierra a los cárteles. Los cárteles están controlando México”, declaró Trump en aquella ocasión.
“Es muy, muy triste ver lo que ha pasado en ese país. Pero los cárteles lo están dirigiendo y están matando a 250 mil o 300 mil personas en nuestro país cada año”, agregó el presidente de Estados Unidos durante la entrevista con Fox News.
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Las amenazas de Trump ocurrieron días después de que Washington ejecutara una operación militar en Venezuela que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro Moros y su esposa, Cilia Adela Flores de Maduro, quienes enfrentarían cargos por narcoterrorismo ante una Corte Federal en Nueva York.
Según información del archivo proporcionado, el Gobierno de Estados Unidos había lanzado al menos 35 ataques militares contra embarcaciones en el Caribe y el Pacífico desde septiembre de 2025, provocando la muerte de al menos 123 individuos en operaciones que algunos legisladores demócratas calificaron como ejecuciones extrajudiciales ilegales.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, descartó de manera categórica, el 12 de enero de 2026, que existiera la posibilidad de una intervención militar de Estados Unidos en territorio mexicano, luego de sostener una conversación telefónica con su homólogo estadounidense.
“Fue en el tono de si ustedes quieren que los ayudemos más con nuestras Fuerzas en México, le dije ‘Bueno eso no, ya se le ha comentado varias veces que eso no está sobre la mesa, pero seguimos colaborando en el marco de nuestra soberanía'”, declaró Sheinbaum Pardo durante su conferencia de prensa matutina celebrada en Palacio Nacional.
Al ser cuestionada directamente sobre si quedó descartada una acción militar, la presidenta de la República respondió con un escueto pero contundente “sí”.
La conversación telefónica entre ambos mandatarios se produjo días después de que Trump declarara en una entrevista con Fox News, emitida el 8 de enero de 2026, que su país comenzaría a atacar por tierra a los cárteles mexicanos. “Vamos a empezar ahora a atacar por tierra a los cárteles. Los cárteles están controlando México”, afirmó el mandatario estadounidense, quien además sostuvo que los grupos criminales estaban matando a 250 mil o 300 mil personas en Estados Unidos cada año.
Previo a la llamada presidencial del 12 de enero de 2026, el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Juan Ramón de la Fuente Ramírez, sostuvo el 11 de enero del mismo año una conversación telefónica con Marco Antonio Rubio García, titular del Departamento de Estado de Estados Unidos (DOS, por sus siglas en inglés), para dar seguimiento al Programa de Cooperación de Seguridad Fronteriza y Aplicación de la Ley.
La SRE precisó que el diálogo se realizó bajo los principios de respeto irrestricto a la soberanía e integridad territorial, responsabilidad compartida, confianza mutua y colaboración sin subordinación, atendiendo instrucciones de la presidenta de la República.
Por su parte, el Departamento de Estado estadounidense informó que Rubio García reafirmó el compromiso de Estados Unidos con la lucha contra el narcoterrorismo y enfatizó la necesidad de obtener resultados tangibles para proteger a su país y al hemisferio. El funcionario estadounidense demandó acciones concretas para desmantelar las redes violentas narcoterroristas de México y detener el tráfico de fentanilo y armas.
En este contexto de tensión diplomática, 75 congresistas demócratas de la Cámara de Representantes de Estados Unidos enviaron una carta a Rubio García, el 10 de enero de 2026, para rechazar cualquier intervención militar unilateral de su país en México. Los legisladores, encabezados por Joaquín Castro, Gregory W. Meeks y Greg Stanton, advirtieron que una acción militar violaría la soberanía mexicana y sería desastrosa para la relación bilateral, el comercio, la seguridad compartida y la cooperación contra el crimen organizado.
“Una acción militar unilateral contra México sería desastrosa”, señaló la carta impulsada por el congresista demócrata por Arizona Greg Stanton. “Cualquier acción militar unilateral de Estados Unidos dentro de México sin el consentimiento de este último destruiría la confianza, socavaría la cooperación con las autoridades mexicanas y dificultaría aún más la lucha contra el narcotráfico en las comunidades que representamos”, expresó el documento firmado por los legisladores demócratas.
El diario *The New York Times* reportó el 13 de enero de 2026 que el Gobierno de Trump presionaba al Gobierno mexicano para que permitiera que tropas de operaciones especiales estadounidenses u oficiales de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) acompañaran a militares mexicanos en operativos antinarcóticos contra laboratorios de fentanilo en México, así como el despliegue de drones estadounidenses para ataques aéreos contra cárteles en territorio mexicano.
“Según la nueva propuesta de Washington, las fuerzas estadounidenses participarían en las redadas encabezadas por fuerzas mexicanas, dirigiendo la misión y tomando decisiones clave, según personas familiarizadas con las conversaciones, incluidos funcionarios estadounidenses”, reportó el rotativo neoyorquino.
La presidenta Sheinbaum Pardo ha reiterado en múltiples ocasiones que la soberanía y la integridad territorial de México no son negociables. “Platicamos, negociamos y trabajamos, pero hay algo que no está a negociación: la independencia y la soberanía de la patria”, afirmó la mandataria nacional.
Durante su conferencia de prensa matutina del 12 de enero de 2026, la presidenta de la República informó que en un año se redujo en 50 por ciento el cruce de fentanilo de México a Estados Unidos, cifra reconocida por las propias instituciones del gobierno estadounidense. Asimismo, reveló que las muertes por consumo de fentanilo en territorio estadounidense disminuyeron 43 por ciento durante el mismo periodo.
Respecto a la estrategia de seguridad implementada por su Gobierno, la mandataria nacional destacó que los homicidios dolosos en México se redujeron 40 por ciento entre septiembre de 2024 y diciembre de 2025, lo que representa 34 asesinatos diarios menos. Estos datos, presentados el 8 de enero de 2026 por el Gabinete de Seguridad de México, posicionaron a 2025 como el año con menos homicidios dolosos desde 2016.
El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) Federal, Omar Hamid García Harfuch, informó el 12 de enero de 2026 que la Secretaría de Marina desmanteló tres laboratorios clandestinos para la elaboración de metanfetaminas en Michoacán, Durango y Sinaloa, con un decomiso de 700 kilogramos de droga.
Del 1 de octubre de 2024 al 31 de diciembre de 2025, el Gobierno Federal logró detener a 40 mil 735 personas, asegurar más de 318 toneladas de droga -incluidas más de 4 millones de pastillas de fentanilo-, confiscar 21 mil 357 armas de fuego y desmantelar mil 887 laboratorios clandestinos.
La Administración Trump designó oficialmente como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO, por sus siglas en inglés) a seis cárteles del narcotráfico mexicanos el 19 de febrero de 2025: Cártel de Sinaloa (CDS), Cártel del Noreste (CDN), Cártel del Golfo (CDG), Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nueva Familia Michoacana (NFM) y Cárteles Unidos (CU).
Esta designación de terrorista representó una escalada significativa en la política de Washington hacia el crimen organizado mexicano, al abrir la posibilidad legal para que las Fuerzas Armadas estadounidenses realizaran operaciones en territorio mexicano.
Marco Antonio Rubio García, titular del DOS, señaló en un comunicado emitido el 19 de febrero de 2025 que la intención de designar a estos cárteles y organizaciones transnacionales como terroristas era “proteger a nuestra nación, al pueblo estadounidense y a nuestro hemisferio”. “Eso significa detener las campañas de violencia y terror de estos grupos perversos tanto en Estados Unidos como a nivel internacional. Estas designaciones brindan a las fuerzas del orden herramientas adicionales para detener a estos grupos”, agregó el funcionario federal estadounidense.
Pete Hegseth, titular del Departamento de Defensa de Estados Unidos (DOD, por sus siglas en inglés), amenazó el 31 de enero de 2025 a mandos militares de México durante una conversación telefónica, al decir que el Ejército estadounidense tomaría medidas unilaterales si el Gobierno mexicano no atacaba la colusión oficial con los cárteles del narcotráfico, según lo aseguró el 28 de febrero de 2025 el diario *The Wall Street Journal*.
El rotativo estadounidense afirmó que los jefes militares que participaron en la llamada telefónica interpretaron las palabras de Hegseth como una advertencia de que la Administración encabezada por el presidente Trump podría tomar una acción militar en territorio mexicano.
La postura del Gobierno de México respecto a la cooperación con Estados Unidos mantiene como principios rectores el respeto irrestricto a la soberanía nacional, la integridad territorial, la responsabilidad compartida, la confianza mutua y la colaboración sin subordinación. Estos principios fueron reiterados por la cancillería mexicana tras la llamada del 11 de enero de 2026 entre Rubio García y De la Fuente Ramírez, además de que fueron ratificados por la presidenta de la República durante su conversación con Trump el día 12 del mismo mes y año.
El Gobierno Federal ha reforzado en los últimos meses la cooperación en seguridad con Estados Unidos mediante extradiciones de personas vinculadas al crimen organizado, incremento en decomisos de drogas y despliegue de operativos en zonas fronterizas estratégicas. El 11 de agosto de 2025, el Gobierno de México extraditó a 26 líderes criminales a Estados Unidos, quienes enfrentaban diversas investigaciones por delitos de alto impacto, incluyendo tráfico de personas, homicidio, tráfico de drogas, delitos con arma de fuego, lavado de dinero y delincuencia organizada.
Las declaraciones más recientes de Trump del 24 de enero de 2026, sobre posibles ataques en cualquier lugar, incluido México, mantienen vigente la tensión diplomática entre ambos países, mientras la mandataria nacional continúa defendiendo la soberanía nacional como una línea roja de su administración.






