Agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos dispararon e hirieron a dos personas, el 8 de enero de 2026, en Portland, Oregón, un día después de que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) matara a una mujer en Minneapolis, Minnesota.
El tiroteo en Portland ocurrió aproximadamente a las 14:18 horas del 8 de enero de 2026, cuando la policía de Portland acudió a la cuadra 10200 de Southeast Main Street tras recibir un reporte de disparos. Los oficiales confirmaron que agentes federales estuvieron involucrados en el tiroteo y señalaron que la Policía de Portland no intervino en el incidente.
A las 14:24 horas, la policía de Portland fue informada sobre dos personas que habían recibido disparos y pedían ayuda en la zona de Northeast 146 Avenue y East Burnside. Los agentes acudieron y encontraron a un hombre y una mujer con aparentes heridas de bala. Los policías aplicaron un torniquete y solicitaron la presencia de personal médico de emergencia. Posteriormente, las víctimas fueron trasladadas al hospital, pero hasta el momento se desconoce su estado de salud.
Según una investigación preliminar, las dos personas fueron disparadas en un primer lugar y luego se alejaron en un vehículo, según una fuente policial familiarizada con la situación. El tiroteo involucró a agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza que realizaban una detención vehicular a una pareja casada, según una fuente policial. El esposo sufrió una herida en el brazo, mientras que la esposa fue impactada en el pecho.
La oficina del Negociado Federal de Investigaciones (FBI) en Portland comunicó que investiga un “tiroteo en el que estuvo involucrado un agente” y señaló que el incidente involucró a agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. El FBI calificó el suceso como “agresión contra funcionarios federales” y afirmó que “los dos agresores huyeron del lugar tras el tiroteo y actualmente están recibiendo tratamiento por sus heridas”.
El alcalde de Portland, Keith Wilson, aseguró que el hecho es el “resultado” de la presencia de agentes federales fuertemente armados en su ciudad, como parte de los operativos ordenados por el presidente Donald Trump contra la inmigración irregular. “Solo un día después de la horrenda violencia en Minnesota a manos de agentes federales, nuestra comunidad en Portland ahora se enfrenta a otro problemático incidente”, afirmó el alcalde demócrata.
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“Portland no es un ‘campo de entrenamiento’ para agentes militarizados y la ‘fuerza total’ con la que amenaza la Administración tiene consecuencias mortales”, declaró Wilson. El alcalde de Portland pidió al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) que termine “todas las operaciones” en su ciudad hasta que acabe la investigación.
La presidenta del Concejo Municipal de Portland, Elana Pirtle-Guiney, señaló durante una reunión del concejo que dos residentes de Portland resultaron heridos. “Hasta donde sabemos, ambas personas siguen con vida y esperamos recibir actualizaciones más positivas a lo largo de la tarde”, declaró.
El jefe de policía de Portland, Bob Day, comentó que “estamos en las primeras fases de este incidente” y pidió a la comunidad que mantenga la calma. “Entendemos la creciente inquietud y tensión que muchos experimentan tras el tiroteo en Minneapolis, pero solicito a la comunidad que mantenga la calma mientras investigamos más a fondo”, señaló Day.
El alcalde Wilson y el concejo municipal de Portland emitieron un comunicado conjunto afirmando que “estamos unidos como funcionarios electos al decir que no podemos quedarnos de brazos cruzados mientras se erosionan las protecciones constitucionales y aumenta el derramamiento de sangre”. Los funcionarios municipales señalaron que “la militarización federal socava una seguridad pública eficaz y basada en la comunidad, y va en contra de los valores que definen a nuestra región”.
El tiroteo en Portland ocurrió un día después de que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas disparara y matara a una mujer en Minneapolis. Renee Nicole Good, ciudadana estadounidense de 37 años y madre de tres hijos, murió el 7 de enero de 2026 tras recibir disparos de un agente de ICE durante un operativo federal en el sur de Minneapolis.
El suceso en Minneapolis generó protestas y una fuerte confrontación entre las autoridades federales y locales. El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, rechazó la versión federal de que el agente actuó en defensa propia y exigió que los agentes del ICE abandonen la ciudad. “Lo que están haciendo no es garantizar la seguridad en Estados Unidos. Están generando caos y desconfianza”, declaró Frey.
La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, calificó el incidente de Minneapolis como un “acto de terrorismo doméstico” y afirmó que la conductora intentó atropellar a los agentes, lo que llevó a uno de ellos a disparar “para proteger a sí mismo y a quienes lo rodeaban”. Sin embargo, videos del suceso muestran que el vehículo de Good reversa brevemente y luego avanza girando para salir del sitio cuando el agente dispara tres veces. Los videos no aclaran si el vehículo llegó a impactar al agente.
Los tiroteos en Portland y Minneapolis ocurren en el contexto de una intensificación de los operativos migratorios ordenados por la Administración de Trump. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) desplegó aproximadamente 2,000 agentes federales en Minneapolis como parte de un nuevo esfuerzo del presidente Donald Trump para erradicar la inmigración irregular, según informaron funcionarios policiales. El DHS calificó esta operación como la “mayor operación” en Minnesota y vinculó el despliegue a señalamientos de fraude a programas sociales.
El senador Jeff Merkley, demócrata por Oregón, instó a cualquier manifestante a mantenerse pacífico. “Trump quiere generar disturbios”, escribió en la red social X. “No muerdan el anzuelo”.





