El “baje” de droga que ZETA documentó en la pasada edición de viernes, ha provocado un cisma dentro de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC) donde todos se acusan entre sí y donde nadie quiere verse involucrado. Sin embargo, todos confirman y coinciden que el hecho ocurrió y que agentes estatales se vieron involucrados en el robo de más de 180 cuadros de cocaína, en el municipio de Tijuana.
Pese a la gravedad del caso, la postura del secretario, Laureano Carrillo Rodríguez, fue -inicialmente- de desconocer el hecho ante una pregunta directa de este medio de comunicación; pero al hacerse público, radicalizó las acciones.
Desde la tarde de ayer, viernes 10 de octubre, por órdenes del Secretario de Seguridad, el coordinador de inteligencia Juan Ventura Quiroz, ordenó la suspensión de varios agentes estatales, como consecuencia del “baje” de cocaína ocurrido en días pasados. Una policía mujer, radicada en Mexicali de nombre Karla Guerrero, fue la primera en ser suspendida, pero se espera que en las próximas horas al menos cinco policías más sean separados temporalmente del cargo.
Lo que ha provocado inconformidad al interior de la corporación es que la decisión de “sacrificar” a seis agentes de la FESC no cuenta con un sustento ni una investigación interna previa; tampoco existen indicios de una relación entre los agentes involucrados, los cuales -según diversas fuentes de la FESC- pertenecen al área de inteligencia de la FESC, la misma que dirige el mayor de infantería Juan Ventura Quiroz, el encargado de notificarlos.
Desde la tarde de ayer, viernes, el secretario Laureano Carrillo, convocó a todas las áreas de seguridad que forman parte de la SSC, con la intención de anunciar las acciones que se tomarían.
Algunos agentes fueron citados en la Academia de la Policía de Tecate, para oficializarse su suspensión; mientras que otros se encuentran en proceso de ser notificados; en ninguno de los casos se ha podido demostrar que los policías sancionados .al menos- haya tenido comisión o presencia en Tijuana el día de los hechos; mucho menos participación en el caso.
Publicidad
La decisión de suspender a los agentes sin una investigación previa corresponde al General Laureano Carrillo. De hecho, la orden de investigación ni siquiera ha iniciado, dado que no se ha solicitado la información de los GPS de las unidades, una herramienta de fácil acceso para cualquier investigación interna de la FESC.
De las pocas cosas que han logrado identificar en el caso es que los responsables utilizaron vehículos de la marca Kia, color blanco, los cuales sólo son utilizados por las áreas de inteligencia de la propia FESC de Tijuana.
No es la primera vez que en una situación delicada, mandos federales que operan en Baja California, involucran a agentes de crímenes sin tener una investigación previa, pues hace cinco años, elementos de la extinta GESI fueron acusados de secuestrar a un empresario de Mexicali, caso que luego de casi dos años, se desmoronó por falta de pruebas. Todos los policías demostraron su inocencia y recuperaron en libertad.





I very delighted to find this internet site on bing, just what I was searching for as well saved to fav