PIB de México no creció en 4to trimestre de 2021, informa el INEGI

Foto: Cuartoscuro
Destacados viernes, 25 febrero, 2022 7:32 AM

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó, este viernes 25 de febrero, con cifras revisadas y desestacionalizadas, que durante el último trimestre del año pasado, el indicador del Producto Interno Bruto (PIB) tuvo un crecimiento de 0.02 por ciento, frente al mismo periodo inmediato anterior.

El pasado 31 de enero, de forma preliminar, el órgano constitucional autónomo había informado de una disminución de 0.1 por ciento, de octubre a diciembre del 2021, con relación al trimestre previo.

A tasa anual y con series desestacionalizadas, el PIB registró un alza de 1.1 por ciento en términos reales durante el cuarto trimestre de 2021. Por grandes grupos de actividades económicas, el Producto Interno Bruto de las primarias avanzó 4.7 por ciento, mientras que el de las secundarias 1.6, y el de las actividades terciarias ascendió 0.3 por ciento.

Durante todo 2021 el INEGI reportó que México creció 5 por ciento, luego de caer en 2020 al 8.5 por ciento, su peor desempeño en casi 100 años. Sin embargo, este resultado es menor al estimado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), de 6.3 por ciento.

Las actividades primarias, relacionadas con el campo, fueron las únicas que tuvieron una corrección al pasar de un crecimiento de 2.7 a uno de 2.6 por ciento. Por su parte, los sectores industrial y terciario aumentaron 6.8 y 4.2 por ciento anual en 2021, respectivamente, según indicó el INEGI.

PIB DE MÉXICO CRECERÍA 2.6% EN 2022, Y NO 5%, COMO DIJO AMLO, SEGÚN TATIANA CLOUTHIER

El Producto Interno Bruto (PIB) de México podría crecer hasta un 2.6 por ciento este año, afectado por el impacto de la variante ómicron del coronavirus SARS-CoV-2 (que causa la enfermedad COVID-19), según lo dijo, el pasado 7 de febrero, Tatiana Clouthier Carrillo, titular de la Secretaría de Economía (SE) del Gobierno Federal.

“Si recordamos un poco, y voy a irme a cuando aprobaron el presupuesto, [Secretaría de] Hacienda [y Crédito Público] planteaba un 4 por ciento. Esto fue antes de Ómicron. Ahorita nosotros estimamos pudiésemos andar rondando entre un 2.5 y un 2.6 por ciento”, dijo la funcionaria federal, durante una entrevista radiofónica.

“Hay muchos factores que se presentan a lo largo del año que pueden alterarte positiva o negativamente el año y yo creo que el presidente está apostando a que sucederán cosas positivas”, afirmó Clouthier Carrillo, al ser cuestionada respecto a la diferencia entre su pronóstico y el de Andrés Manuel López Obrador, que predijo un crecimiento económico del 5 por ciento para 2022.

Durante el cuarto trimestre del 2021, la economía mexicana se contrajo 0.08 por ciento respecto al periodo previo, caída que se sumó a la baja de 0.43 por ciento del tercer trimestre del año anterior, según cifras desestacionalizadas de la Estimación Oportuna del Producto Interno Bruto Trimestral (EOPIBT), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en ese momento.

Analistas redujeron a 2.20 por ciento su estimación para el crecimiento de la economía, según una encuesta del Banco de México (BANXICO) divulgada una semana antes. Asimismo, en su último informe Perspectivas Económicas Mundiales, el Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo en enero pasado, de un 4 a un 2.8 por ciento su estimación de crecimiento para México, días después de que el Banco Mundial (BM) lo rebajara a un 3 por ciento.

“¿CUÁL RECESIÓN?”, CUESTIONA AMLO Y PROMETE CRECIMIENTO DEL 5%

El pasado 2 de febrero, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que no hay recesión en México y presumió que habrá crecimiento del 5 por ciento tanto este año, como en el resto de lo que falta de su sexenio.

“En el caso del crecimiento, a secas, debe de considerarse que la economía está creciendo, no puede haber recesión si en el mes de enero se creó más empleo en los últimos 20 años. ¿Cuál recesión? Ahora lo vamos a mostrar”, dijo el mandatario nacional.

“Cinco por ciento para que se enojen, porque los expertos y los especialistas nos están dando cuando mucho 2.5 y yo planteo 5. Tengo información y además soy optimista, quiero que nos vaya bien. Imagínense un gobernante pesimista, no, 5 por ciento y de una vez les digo: 5 por ciento para el 2023 y 5 por ciento para el 2024”, insistió el político tabasqueño.

“Vamos saliendo de la crisis, afortunadamente tenemos ya indicadores de que la nueva variante de COVID está perdiendo fuerza, porque eso fue lo que nos impidió llegar al 6 por ciento de crecimiento, entre otros factores. Pero eso nos detuvo y por eso el promedio o el estimado es del 5 por ciento de crecimiento anual”, expresó el titular del Poder Ejecutivo Federal.

“Y mi ideal es que a pesar de la pandemia obtengamos en el sexenio, en promedio anual, más del 2 por ciento. Ahora van a decir los expertos: ‘no ya lo perdimos’. Pero yo voy a seguir trabajando por el bien de México, por el crecimiento económico, por el desarrollo, por el bienestar del pueblo”, abundó López Obrador.

El político tabasqueño reiteró que el indicador de crecimiento económico no representa, necesariamente, el nivel de bienestar de la población y puso como ejemplo el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, en el que, según dijo, se registró crecimiento, pero también se incrementó la desigualdad.

“Aquí empezó Salinas, [19]88, y aquí termino, [19]94. Aquí se entregaron todos los bancos, las empresas públicas, las minas y miren la desigualdad. Aquí ya fue bajando y cediendo, entonces no necesariamente más crecimiento es bienestar”, refirió el mandatario nacional.

“Entonces, ahora para los adversarios, y es un buen tema de discusión, puede ser que por el COVID tengamos menos crecimiento, pero hay más igualdad. Ahora le está llegando más a los pobres que antes, estamos viviendo en un país menos desigual que cuando se aplicaba la política neoliberal, pero además también estamos creciendo”, finalizó.

OCDE BAJA PERSPECTIVAS DEL PIB DE MÉXICO PARA 2021 Y 2022

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) estimó, el 1 de diciembre del 2021, que el Producto Interno Bruto (PIB) de México disminuirá 5.9 por ciento en 2021, por debajo del 6.3 por ciento previsto en septiembre pasado, mientras que para el 2022, las proyecciones bajaron 3.4 a 3.3 por ciento y para 2023 están en 2.5 por ciento.

Según el documento las ‘Perspectivas Económicas de la OCDE’, el organismo internacional señaló que la economía mexicana estará impulsada por las exportaciones hacia Estados Unidos, gracias a la recuperación de dicho país, mientras que el consumo en México se verá respaldado por la mejora gradual del mercado laboral y la proporción cada vez mayor de población vacunada. Además, la inversión se beneficiará de los proyectos de infraestructura.

Sin embargo, la OCDE advirtió que si las infecciones de coronavirus SARS-CoV-2 (que causa la enfermedad COVID-19) aumentan de forma significativa, sería necesario restablecer las medidas de contención, lo que obstaculizaría la actividad económica.

El organismo internacional también indicó que se debe tomar en consideración que si bien la campaña de vacunación avanza de forma constante, hay heterogeneidad significativa entre las regiones. Aunado a lo anterior, los episodios de volatilidad financiera en otras economías de mercados emergentes pueden desencadenar una mayor aversión al riesgo, reducir las entradas financieras netas y aumentar los costos de financiamiento de México.

Respecto a la inflación mexicana, la OCDE estima que se reducirá en 2022 y 2023, después del significativo incremento del 2021, a medida que se produzcan los efectos del endurecimiento de la política monetaria, las interrupciones de la oferta disminuyan y la amplia capacidad disponible limite las presiones salariales.

Asimismo, a pesar de que para el organismo internacional la orientación fiscal continúa siendo prudente, es menos restrictiva de lo contemplado en el Presupuesto de Egresos del 2021, lo que apoya ligeramente la recuperación en curso.

Además, la OCDE prevé que el déficit público en México aumente hasta el 3.2 por ciento del PIB en 2021 (desde un 2.9 por ciento del Producto Interno Bruto en 2020, que se mantenga prácticamente sin cambios en 2022 y que disminuya a partir de entonces. También estima que la deuda pública se estabilizará alrededor del 51 por ciento.

No obstante, el organismo internacional apuntó que las perspectivas de inflación siguen siendo muy inciertas y están sujetas a riesgos, lo que puede traer incrementos sostenido de precios más altos durante más tiempo de lo anticipado, lo que disminuirá el poder adquisitivo, particularmente de los hogares vulnerables, y requerirá un endurecimiento de la política monetaria mayor que el proyectado, lo que debilitaría la recuperación.

Por otra parte, la OCDE espera que la medida oficial de la deuda pública se estabilice alrededor del 51 por ciento del PIB, que sería la más baja en los países de la OCDE y más baja que la de sus pares regionales, por lo que México debe responder a las crecientes necesidades de gasto en educación, salud o protección social, mientras se mantiene el compromiso con la sostenibilidad de la deuda y eso requerirá aumentar los ingresos fiscales.

Según el organismo internacional, ello podría lograrse ampliando las bases impositivas, eliminando gradualmente las exenciones ineficientes y regresivas, así como fortaleciendo el impuesto a la propiedad, una vez que la recuperación esté bien establecida.

La OCDE aseveró que reiniciar la inversión y aumentar la productividad en México, son prioridades clave, por lo que se requiere ampliar el acceso a los servicios financieros, fomentando la competencia y acelerando la ejecución legal de los contratos.

El organismo internación indicó que ello permitiría a las pequeñas y medianas empresas puedan invertir más, crecer y aumentar la productividad. Además, la OCDE señaló que en México hace falta mejorar el acceso y la calidad del cuidado infantil, ya que ello aumentaría la participación femenina en la fuerza laboral y reduciría las desigualdades educativas.

Insistió en que la asignación de más recursos a la educación primaria mitigaría los efectos adversos de la pandemia de la COVID-19 en los resultados educativos y el crecimiento a largo plazo. Aunado a lo anterior, la transición hacia un transporte urbano e interurbano masivo, podría reducir de forma sustancial la congestión del tráfico y las emisiones.

En su informe, el organismo internacional redujo en dos décimas su previsión de crecimiento para el mundo en 2021, al 5.6 por ciento. Además, aumentó en una décima sus expectativas para 2022, hasta el 4.5 por ciento. Mientras que para 2023, la OCDE prevé que la progresión del PIB se situará en 3.2 por ciento, un ritmo equivalente al que hubo en los siete años que precedieron a la pandemia de la COVID-19.

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