Diego y Nicolás Soto

Fotos: Antonio de Jesús Cervantes
Edición Impresa martes, 4 enero, 2022 12:00 PM

Los jóvenes salvaron vidas cuando los remanentes de la tormenta tropical “Kevin” y del huracán “Nora” pusieron en peligro a pobladores de la zona serrana y el Sur de La Paz

Pedro Nicolás Soto Reyes, joven estudiante de la Licenciatura en Negocios e Innovación Económica en la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), se ha inmortalizado en La Paz. Su nombre ya figura junto al de su primo, Diego Soto Espinoza.

El 11 de agosto, los remanentes de la tormenta tropical “Kevin” y el huracán “Nora” generaron diversas zonas de inestabilidad y trombas focalizadas, una de ellas afectó la zona serrana y Sur de La Paz e inmediatamente la corrida de arroyos durante la tarde.

“Ese día mi primo y yo (Diego Soto) íbamos a un rancho, a Los Alamitos, para allá para San Blas, en el camino nos percatamos que en el Arroyo San Pedro había una camioneta en el arroyo, y ya prestando más atención vimos que había una persona que se la llevaba el arroyo”, recordó el joven estudiante.

Esa tarde, la señora Paulina y sus dos hijos habían salido a caminar y contemplar la llovizna al Arroyo San Pedro, estacionaron su camioneta al lado del cauce y se adentraron en la zona arenosa. Sin embargo, de un momento a otro el arroyo se llenó de agua proveniente de arriba.

Los pequeños huyeron rápidamente, pero Paulina regresó a la camioneta a sacar sus pertenencias, ya que el agua había azolvado la ubicación de la camioneta. La corriente aumentó rápidamente el cauce y arrastró a la unidad junto a su propietaria.

“Le comenté a Diego: la camioneta se me hace conocida, nos dimos la vuelta y nos acercamos al arroyo, ahí estaban los hijos de la señora que estaba en medio del arroyo, estaban alterados, llorando, traumados por lo que pasaba. Estaban solicitando ayuda, pedían un celular, los conocí y les pedí que se calmaran, que todo iba a estar bien”, relató Nicolás.

Ambos jóvenes se acercaron a la orilla para tratar de comunicarse con la madre de los pequeños, pero Paulina estaba en shock, sólo gritaba “traigan un mecate” para arrastrarla a la orilla.

Por más que Nicolás y su primo trataron de tranquilizarla, el intento fue inútil. La mujer gritaba con más fuerza cada vez, así fue Nicolás se llenó de valentía, introduciéndose a la fuerte corriente de agua.

“Intentamos cruzar hasta el puente, pero el agua nos llegaba hasta el cuello, dijimos por aquí no es, en otras partes estaba muy fuerte la corriente, el tiempo era oro, porque la señora estaba prendida de una planta, la planta por la corriente se desprende y se suelta la señora, logra sujetarse de un arbusto, pero este estaba lleno de espina todo. Ahí es cuando dices es ahora o nunca, si no me lanzaba por ella, se la lleva el arroyo”, comentó Soto.

En el lugar había otras tres personas y automovilistas que documentaron el evento con las cámaras de sus celulares, ninguno se animó a meterse al agua para sacar a la madre desesperada.

Pese a los esfuerzos de su familia para evitar que Nicolás se arriesgara a sacar a la mujer, él se lanzó. Y es que una semana antes, una joven de 19 años había muerto en el arroyo Jericó en La Paz. La fuerza del agua la arrastró y murió ahogada, con ese antecedente la familia temía que pudiera pasarle lo mismo a la mujer y al joven héroe.

“Al ir caminando, había que impulsarse hacia enfrente y al mismo tiempo empujar contracorriente, además de ir pisando adelante, para revisar que no estuviera hondo o un hueco, si no, me iba también a ahogar. Ya llegando a la orilla Diego me lanzó una cuerda y a la señora la pudimos dejar en la orilla, no se quería mover, estaba en shock y vomitando mucho, tragó mucha agua”, contó Nicolás.

Por suerte, logró el rescate con ayuda de su primo Diego y una cuerda, la mujer se recuperó del susto, pero sus héroes ya no estaban. Se retiraron a su destino una vez que ella estuvo a salvo.

Pero gracias a la valentía de arriesgar su vida, las imágenes del rescate se hicieron virales en redes sociales, tanto así que decenas de comercios empezaron a buscar a los valientes jóvenes y brindarles reconocimientos y algunos regalos.

La misma UABCS externó: “No hay palabras suficientes para expresar el valor de esta acción”.

Hoy, Nicolás y Diego, son reconocidos como jóvenes con valor, que no dudaron en arriesgarlo todo por una vida. Nicolás asegura que lo hizo sin pensarlo, ya que “no había tiempo suficiente”, pero ahora le regalaron una razón más para vivir a Paulina.

Por esta labor, Nicolás y Diego Soto son para ZETA, una dupla de Personajes Destacados 2021.

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