El repunte mortal en Ensenada, Tecate y Mexicali en 2020

Foto: archivo
Destacados , and viernes, 1 enero, 2021 8:02 PM

En Baja California, durante el 2020 se cometieron 2 mil 919 homicidios dolosos, fueron 33 víctimas más que las registradas en el 2019.

El incremento de la incidencia mortal se generó en Ensenada, donde las muertes violentas aumentaron un 51 por ciento a comparación del año 2019; en Tecate los homicidios dolosos creció un 60 por ciento; y en Mexicali los homicidios se detonaron un 66 por ciento.

Mientras Tijuana, a pesar de seguir siendo el municipio con el mayor cantidad de homicidios, el número de muertos se redujo de 2 mil 209 en 2019 a 2 mil 003 en el 2020. Playas de Rosarito también tuvo una leve mejoría al pasar de 159 cadáveres en 2019 a 139 en el 2020.

 

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Tecate, castigado por la violencia

En el 2020, uno de los municipios más azotados por la violencia en Baja California fue Tecate, con un incremento en el número de homicidios de alrededor del 60% comparado con el año pasado.

Al cierre de 2019, el saldo fue 96 muertes violentas, mientras que en 2020, se contabilizaron 165 ejecuciones, cerrando este año cómo el más violento en su historia, de acuerdo con estadísticas de la Guardia Estatal de Seguridad e Investigación.

La ola de violencia que azotó al único Pueblo Mágico de Baja California se presentó principalmente en las zonas rurales del municipio, como Cerro Azul, El Hongo, Paso del Águila, Valle de las Palmas, Nueva Colonia Hindú, de acuerdo con reportes policiacos y las investigaciones de la Fiscalía Estatal.

Entre los hechos violentos más relevantes de este 2020 en el municipio se enlistó el homicidio del activista Kumiai, Oscar Eyraud Adams, quien fue acribillado por un comando armado de 12 personas a un par de calles del Palacio Municipal. Otro de los crímenes destacados, fue el asesinato de un joven de 15 años que fue baleado primero en un camino vecinal en Paso del Águila y posteriormente fue asesinado en el Hospital General de Tecate, el 13 de diciembre. El cual se trató de un ajuste de cuentas entre sicarios del CJNG y el CS.

Durante el año pasado hubo tres directores de la policía municipal, Marco Antonio Bazo Soto (1 octubre del 2019 – 20 de mayo del 2020); Orlando Hernández Porras (22 mayo – 28 de agosto del 2020) y el actual, Antonio Alfredo Ortega Félix (2 de septiembre). Al menos los dos últimos se habían comprometido en reducir la incidencia delictiva, pero no lo lograron.

La falta de coordinación de las autoridades municipales con la Fiscalía General del Estado (FGE) a cargo del fiscal Guillermo Ruiz Hernández, cercano del gobernador Jaime Bonilla Valdez, fue punto clave para que policías municipales y ministeriales trabajen por separado.

El descontento político entre el Gobernador del estado y la alcaldesa de Tecate, Olga Zulema Adams Pereyra, generó un terreno hostil para la coordinación entre ambas corporaciones, generando mayor espacio para los delincuentes, cómo lo confirmó en entrevista para ZETA tanto el fiscal regional de Tecate, Marco Antonio López Valdez, y el ex director de la policía el Mayor Orlando Porras.

De parte del crimen organizado, la violencia fue detonada por la pugna por el territorio entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa (CS), lucha de sangre que se vio recrudecida, con guerritas internas entre las células de la mafia de Jalisco que se dividieron y dejaron fuera al que fuera su principal cabecilla de sicarios, Danny Isaac Ortiz Covarrubias “El Moreno”.

Otra de las razones que incrementó la violencia en el municipio fue la detención de distintos generadores de violencia por parte de la FGE en coordinación con elementos municipales, así lo explicó el ex director de la policía Orlando Porras.

“En Tecate el problema es el narcomenudeo, desde que entré, se detuvo a ‘El Chiquilín’ (el 6 de julio) y hubo un reacomodo de la plaza. A raíz de la caída de ‘El Chiquilín’, los homicidios se nos fueron a 17 muertos, ahorita ya bajamos a once, en julio bajamos a once y ahorita llevamos tres (17 de agosto)”, declaró a ZETA.

Mexicali, cifra histórica

Un incremento del 66 por ciento en la cifra de homicidios es como cerró Mexicali este 2020, en comparación con el 2019.

La capital del Estado, dirigida por la presidenta municipal Marina del Pilar Ávila Olmeda, emanada de Morena, registró un total de 209 asesinatos, ubicándose en el tercer lugar estatal, por debajo de Tijuana y Ensenada.
Nunca en la historia de Mexicali se había registrado un número tan alto de decesos violentos, donde un gran porcentaje se relacionan con actividades ilícitas, ya sea por pandillas, narcomenudeo y algunos hasta narcotráfico.

El último asesinato ocurrió el 30 de diciembre, cuando se localizó un cadáver calcinado en los alrededores del ejido Cuernavaca, en la zona rural del municipio.

Precisamente en la zona conurbada y el valle de Mexicali, es donde más incidentes violencia se han registrado durante este año.

De los 209 asesinatos contabilizados por las autoridades, un total de 5 se clasificaron como feminicidios, pero existe una cifra de decesos de mujeres que no se incluyeron en esta cifra, como el caso de la adolescente Danna, de 16 años, cuyo cuerpo fue localizado calcinado en un terreno baldío adyacente a un residencial llamado La Condesa, al Oriente de la ciudad, el pasado 25 de agosto.

El crimen fue captado por una cámara de vigilancia y gracias a ello se logró dar con dos tres de los implicados.

Otros de los casos que causó conmoción en la sociedad fue el de Genebit, joven estudiante de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) cuyo cadáver fue ubicado dentro de un vehículo estacionado a una calle de la vivienda de su ex pareja sentimental, el 31 de julio.

La ciudadanía también ubicó crímenes cruentos poco comunes anteriormente, como personas arrojadas desde aeronaves y víctimas desmembradas.

De acuerdo a las versiones de las autoridades municipales como estatales, el aumento de la incidencia homicida está directamente relacionada con la punga entre narcomenudistas y la presencia de grupos delictivos de Sonora, como “Los Salazar”, e incluso el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Ensenada, 51 % más muertes dolosas

Un total de 418 homicidios ocurrieron en el municipio de Ensenada durante el 2020, la cifra más alta en la historia del puerto de acuerdo con la estadística de la Guardia Estatal de Seguridad e Investigación (GESI).

El número de asesinatos dolosos aumentó considerablemente en el municipio y de acuerdo con las cifras oficiales fue de un 51 por ciento en comparación con el 2019 cuando se registraron 276 casos.

Debido a la cifra alarmante de homicidios, el presidente municipal Armando Ayala Robles, aseguró que su gobierno “no se ha quedado de brazos cruzados ante el reclamo de mayor seguridad”.

Puntualizó que el trabajo en equipo ha sido fundamental en el combate frontal a la ola de delincuencia, específicamente en materia de homicidios que aquejan al municipio y resaltó que hasta noviembre se reflejó el trabajo de coordinación con la detención de 42 personas consideradas como generadoras de violencia.

Las áreas donde se han generado más enfrentamientos armados por parte de integrantes de Jalisco Nueva General y el Cártel de Sinaloa son: la Zona Centro, colonia Popular 89, Valle Dorado, Hidalgo, Las Lomitas, Los Encinos, Ex Ejido Chapultepec así como las delegaciones de Francisco Zarco y Maneadero.

La captura más relevante del 2020 sucedió el 23 de junio, cuando elemento de la GESI aseguraron a Jesús Salvador Villavicencio, integrante de la célula delictiva identificada como “Los Venados”, una de las células criminales del cártel de Sinaloa más activas en el puerto cuya actividad delictiva llega hasta Baja California Sur. Sus hermanos Germán Villavicencio Meza, “El Venado” y César Villavicencio Meza, “El Venadito y Jesús Salvador Villavicencio, continúan en libertad.

Los agentes policíacos también fueron blanco de violencia durante el año que concluyó: y el ex subdirector operativo de la Policía Municipal, Francisco Chávez Ibarra, fue asesinado a balazos el pasado marzo; y en mayo mataron al presidente de la Asociación de Policías, Víctor Manuel Ruiz Ponce, y en julio, al agente Juan Martínez Medina, y al agente estatal de investigación, Manuel Avendaño Rojas.

En abril, “Los Venados”, asesinaron el agente del Ministerio Público de  la Fiscalía General del Estado, Hiram Rivera Lizárraga; y en julio, Edmos Sánchez Lizárraga policía de la Guardia estatal fue acribillado.

Los ataques entre grupos de la delincuencia organizada, generó también una serie de víctimas colaterales, el primero fue en enero del 2020 cuando dos menores, uno de 7 y otro de 9 años resultaron con lesiones por arma de fuego en la colonia Loma Linda.

También en mayo una bebé de 2 años de edad recibió un disparo en la cabeza mientras se encontraba con sus papás en un enfrentamiento en el Ejido Díaz Ordaz en San Quintín. En los tres casos los menores solo quedaron con las marcas de la lesión y ninguno perdió la vida.

Por último en noviembre, tras una balacera en la Séptima de la Zona Centro una mujer de 21 años de edad identificada como Lisbeth Rocío Palacios Ríos, quien se encontraba platicando en una banqueta a un par de cuadras del lugar de donde se generó el enfrentamiento, murió por el impacto de una bala perdida.

El último asesinato del 2020 se registró el jueves 31 de diciembre en el Libramiento y Bugambilia de la Colonia Márquez de León, donde fue acribillado el abogado Marcial Moran   Blanco. (Lorena Lamas, Eduardo Villa y Alejandro Villa)

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