Tijuana, más muertos por COVID-19 fuera de hospitales

Fotos: Alejandro Gutiérrez Mora/ZETA
 
Destacados viernes, 22 mayo, 2020 06:12 PM

La mortalidad fuera de los nosocomios aumentó dramáticamente durante el período pico de la pandemia, observado de mediados de abril a la fecha. Estadística que fue documentada por el sistema de emergencias médicas de Cruz Roja Tijuana y que fue objeto de estudio de analistas locales y de la Universidad de California, detectándose un incremento en decesos de personas en casa o camino al hospital, con sintomatología relacionados a padecimientos respiratorios. En menos de un mes, 329 personas murieron en su casa con síntomas asociados a la enfermedad, aunque la Secretaría de Salud únicamente reconoce 8. La saturación de cuerpos en funerarias y la alta demanda en inhumaciones, también dan cuenta de la de la crisis sanitaria en Tijuana, realidad que no se refleja en la estadística reportada por la Secretaría de Salud de BC

 

En su domicilio, o a bordo de una ambulancia de Cruz Roja que los trasladaba a un hospital reconvertido a COVID-19, 329 personas fallecieron durante el periodo del 14 de abril al 11 de mayo de 2020.

Esa cantidad significó un incremento del 145% -195 pacientes- en eventos de muertes extrahospitalarias al registro de años anteriores, relacionados con sintomatología de enfermedades respiratorias pero que faltan en los registros oficiales que describen la enfermedad COVID-19 en Baja California.

De los 438 decesos reportados por la Secretaría de Salud al cierre de esta edición, solo 8 se determinaron como fallecimiento fuera de hospital.

Así se asentó en un análisis realizado por un grupo de investigadores de la Universidad de California -Los Ángeles y Riverside-, El Colegio de la Frontera Norte (El Colef), Universidad Autónoma de Baja California (UABC) y personal de Cruz Roja Delegación Tijuana.

En particular, se anotó que en las últimas dos semanas el gobierno de Jaime Bonilla Valdez ha dado cuenta en el reporte de salud de una caída en los casos confirmados de COVID-19, disminución que no correspondió con el número de muertes extrahospitalarias documentadas por los servicios de emergencias médicas y el total de casos respiratorios registrados.

En las últimas dos semanas “observamos aumentos en muertes fuera del hospital en Tijuana, que fueron casi tres veces mayores que los aumentos reportado en Italia”, abundó la doctora Eva Tovar Hirashima, directora médica de Atención Prehospitalaria de Cruz Roja Mexicana, quien participó en el análisis que determinaría que principalmente los pacientes de menos recursos económicos perecen fuera de los hospitales, mientras que los pacientes de un nivel económico alto registran aumentos de padecimientos respiratorios. Observación que ayuda a definir los programas de atención médica, como es la orientación de las clínicas de fiebre.

https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2020.05.13.20098186v2

 

CONTABILIZAN LOS IGNORADOS DE LA ESTADÍSTICA OFICIAL

Mientras en casas y a bordo de ambulancias la muerte de personas con sintomatología asociada a SARS-CoV-2 incrementó conforme avanzaba la pandemia en Tijuana, en las cifras oficiales reportadas por la Secretaría de Salud, a cargo de Alonso Pérez Rico, apenas logra reportar unos cuantos casos.

Fue este exceso de mortalidad fuera del hospital lo que motivó a un grupo de investigadores, entre ellos la doctora Eva Tovar Hirashima, a realizar un análisis para determinar si había una correlación con la contingencia de salud por coronavirus.

Para ello, “calculamos el número de muertes semanales fuera del hospital y casos respiratorios vistos por los Servicios Médicos de Emergencia (EMS, por sus siglas en inglés) en Tijuana, estimando la diferencia entre las tasas de epidemia pico y las tendencias pronosticadas; los resultados se compararon con las estadísticas oficiales de COVID-19”, explicó Tovar Hirashima.

El método utilizado consideró un estudio realizado en Italia, “en el que se informó que los Servicios Médicos de Emergencia documentaron fuera de hospital un aumento de paro cardiaco en un 58% durante la epidemia pico”, sintomatología que fue considerada para el estudio local, al igual que otros padecimientos asociados a la afectación del virus.

Para el análisis local se tomó como referencia los datos recopilados por técnicos de emergencias médicas y paramédicos a cargo de Juan Carlos Méndez, en los servicios requeridos a través del número de Emergencia 911, logrando detectar un perfil cambiante en los pacientes atendidos por el sistema de emergencias médicas durante la epidemia.

Como resultado se obtuvo que el aumento en un 145% en las tendencias de mortalidad fuera del hospital, correspondió con un aumento del 274% en los casos respiratorios vistos por los servicios de emergencias médicas, los cuales empeoraron con el registro cada vez mayor de hipoxemia silenciosa, padecimiento asociado con brotes de hipoxemia silenciosa que los analistas sugirieron atender con mayor esfuerzo para una oportuna detección.

 

SECRETARÍA DE SALUD SOLO RECONOCE 8 DECESOS FUERA DE HOSPITAL

Del 31 de marzo al 11 de mayo de 2020, en Tijuana fallecieron 455 personas fuera de hospital con sintomatología asociada a enfermedades respiratorias, de acuerdo al índice de mortalidad documentado por el sistema de emergencia médica de la delegación local de Cruz Roja.

El número de fallecimientos extrahospitalarios alcanzó su aumento más significativo durante la semana del 14 de abril al 11 de mayo, periodo en que ocurrieron 329 muertes en domicilio o de manera ambulatoria rumbo a un hospital.

De acuerdo a la proyección anual documentada por Cruz Roja Tijuana desde 2014, los 329 fallecimientos registrados en ese lapso significan un aumento del 145% en comparación con la tendencia prevista, lo que infiere que durante ese periodo ocurrieron 194.7 eventos de muertes extrahospitalaria en exceso.

Este período pico de mortalidad extrahospitalaria se alineó exactamente con las tasas más altas observadas de muertes por COVID-19 según las estadísticas oficiales.

Sin embargo, de los 249 decesos por coronavirus reportados oficialmente durante ese periodo por la Secretaría de Salud de Baja California, solo 8 muertes fueron reconocidas que ocurrieron “en un contexto ambulatorio”, mientras que los 241 fallecimientos restantes se documentaron de “pacientes hospitalizados”, según el reporte de muertes derivadas de COVID-19 que se obtuvo de la Oficina Nacional de Epidemiología de México.

El estudio sugiere que es posible que la mayoría del exceso de muertes no relacionadas a COVID-19, podrían derivar de la demora de la atención o la saturación del sistema de salud. “También es posible que muchas de las muertes que observamos representan pacientes de COVID-19 que nunca fueron diagnosticados o formalmente seguidos como tal”, subrayaron los investigadores.

Por ello, asentaron que los servicios de emergencias médicas pueden desempeñar un importante papel centinela en el monitoreo del exceso de pacientes fuera del hospital y servir como una fuente clave de datos rápidos sobre la evolución de salud de las poblaciones afectadas por la enfermedad y como referentes para que otras ciudades consideren los registros de los servicios médicos de emergencias al elaborar sus estadísticas de la pandemia por coronavirus.

 

 

 

PÉREZ RICO IGNORA CANTIDAD DE DECESOS EN DOMICILIO

Cuestionado en reiteradas ocasiones, el secretario de Salud en Baja California, Alonso Pérez Rico, no supo responder sobre la cantidad de personas con síntomas de COVID-19 que han fallecido en domicilio o en el traslado hacia los hospitales.

“Esa es una información que tendría que buscar, no te quisiera dar un dato impreciso, inoportuno, nomás comentarte que a los pacientes sospechosos de COVID se les tiene que hacer una historia clínica a familiares, a los cuidadores en muchos casos. Los pacientes que fallecen en su domicilio siempre ha sido una cantidad importante no nada más ahorita, sino siempre, entonces tenemos que hacer nosotros una historia clínica a los cuidadores para ver qué sintomatología tienen o qué enfermedades han tenido”, expuso el funcionario.

Declaró que todas las personas que fallecen con sospecha de coronavirus, se muestrean con pruebas de COVID-19, “si fallece por causa respiratoria asociada a COVID, así se va a poner -en el acta de defunción-”, pero “si tiene una angina inestable y se infarta, no fallece por COVID, entonces se registra como infarto”.

Recordó que la primera causa de muerte son enfermedades cardiovasculares, a lo que le siguen complicaciones por diabetes, cáncer, lesiones “y después enfermedades tipo influenza o COVID”, y aclaró:

“No por el hecho de que fallezcas con COVID significa que el COVID te mató, eso lo vemos en los pacientes que tienen estos eventos, adultos mayores que tienen eventos cerebrales hemorrágicos, los presentan en los hospitales porque registran problemas respiratorios, salen con PCR negativas y fallecen; no se murieron por COVID, se murieron por otras causas. Desafortunadamente el COVID viene a ser otra carta más, de muchas patologías que nos matan en el territorio”.

 

 

CON SÍNTOMAS DE COVID, DECESOS EN CASA NO SE ASIENTAN COMO TAL

“De diez cuerpos que se levantan en casas, al menos en ocho no se están asentando como sospechosos, a pesar que los familiares refieren que sí tenían síntomas asociados a coronavirus”, expusieron a ZETA trabajadores y representantes de funerarias, quienes pidieron reservar sus nombres por temor a represalias.

“Las familias marcan para solicitar un servicio y se les pregunta de qué falleció, siempre dicen ‘de paro cardiaco’, que padecían diabetes, causas que se determinan de muerte natural, pero al llegar al domicilio y pedir el historial clínico, se descubre que no llevan tratamiento para las supuestas enfermedades; entonces los familiares refieren que tenían tos y algunas de las sintomatologías de coronavirus”, complementó un consultado.

Sin embargo, en la mayoría de los casos los doctores que llaman los familiares para certificar las causas de fallecimiento buscan que no se siente como causa del deceso COVID-19 en la responsiva médica, determinando como paro cardiaco o diabetes el deceso, “así tenemos que levantar el cuerpo con un diagnóstico que no es correcto”, dijeron.

Ante ello, muchos trabajadores de funerarias renunciaron para evitar el riesgo de trasladar un cadáver sin el equipo adecuado, toda vez que solo se les provee de trajes de protección especial cuando se trata de cuerpos certificados con causa de fallecimiento coronavirus, “y a veces ni en esos casos se no da todo el equipo necesario”, concluyeron.

 

 

ALGUNAS FUNERARIAS NO RECIBEN CUERPOS EN FIN DE SEMANA

Con un promedio de cien personas fallecidas solo por coronavirus en las últimas dos semanas, los servicios funerarios de Tijuana se encuentran saturados, al grado que varias de las empresas que los ofrecen, particularmente las que carecen de horno crematorio, han optado por no recibir cuerpos los fines de semana.

Edgar Lemus, representante de Funeraria Nueva Jerusalén, dijo que a la alta demanda derivada por decesos por COVID, se suman los servicios funerarios que se brindan a quienes fallecen por otras causas, lo cual ha suturado particularmente las cremaciones.

Ante ello, las funerarias que no tienen horno para realizar ese proceso, como es el caso del negocio que representa, lo van agendando en citas.

Si se tienen cremaciones atrasadas y no se cuenta con espacio suficiente para tener resguardado un cuerpo, “porque son muy largas las listas de espera para cremar”, no se da el servicio, ya que “sería acumular un cuerpo más en el anfiteatro”, espacio que en la mayoría de las funerarias se encuentran rebasado.

Otro aspecto que demora el proceso de cualquier tipo de inhumación, es la tramitología a realizar ante Registro Civil.

Respecto al precio de cremación de 7 mil pesos que impuso el gobierno para los servicios de muerte por coronavirus o neumonía atípica, el representante de Funeraria Nueva Jerusalén subrayó que no es oficial, “solo fue de palabra, no se llegó a un acuerdo, quizá con las funerarias que tienen su propio crematorio, porque nosotros rentamos el crematorio”.

Sin determinar un precio, “el costo de la cremación varía, en el caso de una persona un poquito mórbida es más caro, al igual que si se trata de muerte por coronavirus el procedimiento es diferente. Entran unas medidas de seguridad especiales, como el uso del traje hermético, lentes, careta, antibacterial; es diferente tratamiento tanto de la persona que va a llevar el cuerpo a cremar, como el que va a recibir el cuerpo en el crematorio”, ahondó el entrevistado.

De acuerdo a un sondeo realizado por ZETA, los servicios de cremación en caso de muerte por COVID-19 fluctúan entre los 25 mil y 50 mil pesos; los más elevados son de aquellos negocios que envían los cadáveres a cremar a los municipios de Ensenada o Mexicali, al encontrarse sobresaturados los hornos de Tijuana.

 

 

MÁS DE UN MES PARA RECIBIR CENIZAS DE FAMILIAR

El 15 de abril, los hermanos Elizalde Lara enfrentaron la muerte por coronavirus de un integrante de su dinastía, quien pereció en el Hospital General Regional Número 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Tijuana.

Contrataron los servicios de cremación de Funeraria Latinoamericana, la cual cuenta con horno propio. La empresa levantó el cuerpo y lo resguardó en sus instalaciones por más de un mes.

En el inter, la familia enfrentó la muerte de otro hermano por la misma causa, contratando el servicio de otra empresa para sepultarlo, proceso que se llevó a cabo de un día para otro.

Cansados de esperar, el sábado 16 de mayo la familia reclamó el cuerpo del primer hermano fallecido, recibiendo como respuesta que sería retenido un mes más, al tener la empresa lista de espera en las cremaciones.

Molestos, los hermanos Elizalde optaron por requerir los servicios de otra empresa para recuperar el cadáver de su ser querido; ante ello, el negocio funerario optó por entregar las cenizas el martes 19 de mayo, un mes y cuatro días después del fallecimiento del paciente.

INHUMACIONES INCREMENTAN 100% DURANTE MAYO

Durante los primeros 18 días de mayo, la demanda de sepelios en el Panteón Municipal Número 13, asentado en el fraccionamiento El Niño, al Este de Tijuana, incrementó en un 100% respecto al registro de mayo de 2019, informó Jesús Salvador García, jefe del Departamento de Panteones en el XXIII Ayuntamiento de Tijuana.

Las 121 inhumaciones registradas del 1 al 18 de mayo superaron por mucho las 81 que se llevaron a cabo en todo abril, mes en que el incremento en la demanda se estableció en un 20%. En este recuento no se consideran cremaciones o inhumaciones realizadas en panteones privados.

El panteón está ocupado en un 60% con más de 4 mil cuerpos sepultados, toda vez que, previendo la contingencia sanitaria por la pandemia, se preparó el terreno para tener fosas disponibles, “viéndonos en el peor de los casos, hay capacidad suficiente”, anotó el funcionario municipal.

 

CONTINÚAN AGLOMERACIONES EN SEPELIOS

Acompañados por grupo norteño, familiares y amigos de las personas fallecidas por COVID-19 se congregan en los sepelios desarrollados en el Panteón Municipal Número 13, el único cementerio público con espacio disponible.

Lo hacen sin respetar las medidas de seguridad determinadas por la contingencia sanitaria. Para despedir al ser querido no se guarda la sana distancia y el número de asistentes a los sepelios, determinado en solo diez personas, se supera en gran medida, incluyendo a menores de edad y adultos mayores.

“Sí se están viendo aglomeraciones, la gente no entiende, no nos hacen caso, se pidió apoyo a Seguridad Pública para que nos apoye y haga entender a la gente que no pueden pasar más de diez personas y no niños, no personas vulnerables para evitar los contagios y cualquier tipo de situación. También se notificó de las medidas a las funerarias mediante un oficio para que se advirtiera a las familias el tema del acompañamiento del cuerpo”, se informó a ZETA.

Sin embargo, los sepelios en el camposanto continúan llevándose a cabo como si la persona no hubiese fallecido por COVID-19 y en Tijuana no se estuviera en plena Fase 3 de la letal pandemia.

 

TRÁMITES DE DEFUNCIÓN SE ATIENDEN EL MISMO DÍA

De acuerdo al reporte de la Oficialía Número 1 del Registro Civil de Tijuana, en la primera quincena de mayo de 2020, la demanda de trámites se mantiene un 20% por debajo del total que se registró durante el mes anterior, en el que se expidieron mil 480 actas de defunción.

Magaly Ronquillo Palacios, oficial del Registro Civil, expuso que las principales causas de defunción asentadas son muerte por COVID-19, sospecha por COVID-19, neumonía atípica y problemas respiratorios.

Respecto a la demora señalada por propietarios de funerarias en cuanto a la tramitología para llevar a cabo los traslados de cadáveres e inhumaciones, Ronquillo negó tal retraso, sosteniendo que los permisos se otorgan “el mismo día que traen documentos para llevar a cabo los servicios de cremación, inhumación o traslado”.

Para ello, se capacitó a personal de otras áreas y se atiende los siete días de la semana, incluyendo días festivos, para hacer frente a la alta demanda de trámites por defunciones.

Respecto al apoyo de las familias afectadas por muertes de COVID-19 o problemas respiratorios, la funcionaria precisó que el municipio continúa exentando el cobro de 600 pesos del trámite del servicio más modesto, que es el de la cremación.

 

Mueren dos policías en Mexicali con sospecha de COVID-19

 

Fotos: cortesía/Agente Alfonso Rodríguez

El 19 y 20 de mayo fallecieron los agentes Santos González Ramírez, de 42 años; y Alfonso Rodríguez Ledesma, de 31, ambos por neumonía atípica, aunque se sospecha que tenían COVID-19.
María Elena Andrade Ramírez, directora de Seguridad Pública de Mexicali, reiteró su apoyo a las familias afectadas, asegurando que se brindará apoyo a los 22 oficiales que han dado positivo a la enfermedad.

“Estamos pidiéndole a la gente, ya suplicándoles por la gente que está en la primera línea de defensa: médicos, enfermeros y luego por los agentes, los bomberos, que se queden en casa. Sabemos que mucha gente que tiene que salir a trabajar, pero también hay gente que sale por un antojito o cuestiones que no son tan elementales”, exhortó la funcionaria.

Acorde con Andrade, en la corporación hay un ambiente de luto y tristeza, pues ambos agentes eran jóvenes, honorables, humildes, con muchos valores.

Santos González Ramírez murió en la Clínica 30 del Seguro Social, llevaba 16 años y 10 meses en la corporación y se desempeñaba en el área de Fuerza Rosa en el Valle de Mexicali. Le sobreviven su esposa y tres hijos de 15, 12 años y 4 años de edad.

Agente Santos González

Mientras que Alfonso Rodríguez Ledesma tenía apenas dos años de servicio en Patrulla Central, a quien le sobrevive su esposa y un hijo.

Para evitar más decesos, los agentes que se consideren sospechosos, serán turnados a las instalaciones que se les indique y se dará seguimiento a su estado de salud, además de que harán uso del equipo de protección que se les proporcionó en marzo, consistente en guantes, caretas y goggles.

“Hemos conseguido exámenes gratuitos con la Universidad Autónoma de Baja California, agradeciendo al rector el apoyo dado a nuestra corporación al proporcionarnos estos exámenes”, expuso la titular de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, quien insistió:

“Es un virus muy agresivo que no distingue cargos ni situación económica. Por favor, seguimos clamando a la comunidad: quédense en casa, este fin de semana (15, 16 y 17 de mayo) tuvimos 25 fiestas que multamos, algunas con grupos musicales”.

Incluso en una de esas celebraciones, suscitada en el Ejido Bataque, cerraron puertas, cochera y pusieron cerco con candado para evitar una multa, pese a que la autoridad estaba ahí.

“No queremos andar poniendo multas, queremos salvar una, dos vidas, ¿qué le pasa a la gente? Esa gente, por falta de responsabilidad, está contagiando a otras personas que sí se están cuidando, civiles, a los policías, a los médicos”, finalizó Andrade Ramírez. Ángela Torres Lozano

 

Boda del director de Bienestar, “moralmente incorrecto”: Sindicatura 

 

En medio de la contingencia de salud por la propagación de la COVID-19, el director de Bienestar municipal en Ensenada, Eduardo Vega Zamora, celebró su boda el sábado 16 de mayo.

Personal de esa dependencia ha estado involucrado en otros hechos en donde su personal viola los protocolos municipales, por lo que se analiza la posibilidad de iniciar un proceso para sancionar, al tratarse de un hecho “moralmente incorrecto”.

Aunque se intentó ocultar la celebración del enlace matrimonial, ciudadanos en redes sociales pidieron al gobernador Jaime Bonilla Valdez una explicación sobre el evento, luego que varias parejas en Ensenada han suspendido sus planes por la crisis de salud.

“Se ve muy mal porque es un servidor público que debe poner el ejemplo, sin embargo, por más que lo tratamos de convencer solo les decimos, es aconsejarlos, que no se reúnan en grupos”, dijo en una transmisión en vivo el mandatario estatal.

En respuesta, el alcalde Armando Ayala Robles, quien efectuó la ceremonia civil, justificó que los contrayentes atraviesan por una situación sensible al interior de la familia y que no hay prohibición para los enlaces matrimoniales; e insistió a las parejas posponer las fechas de sus nupcias.

De entrada, el presidente municipal argumentó que el titular de Bienestar, Eduardo Vega Zamora, tiene embarazada a su ahora esposa y que la abuela de ella falleció la misma tarde de su boda a  los 87 años.

 

Incumple Ayuntamiento sus protocolos 

El 9 de abril, el servidor público Vega Zamora junto al alcalde de Ensenada, Armando Ayala Robles, fue señalado por reunir a más 500 personas, la mayoría sin protección, en un evento de entrega de despensas.

Las jornadas continuaron en las colonias, solo que  la distribución de material gráfico en redes sociales disminuyó.

Además, el 2 de mayo se dio a conocer que Ayala  suspendió a tres servidores públicos de Bienestar: Marco González, Manuel Torres y Ulises López, por organizar una fiesta en plena contingencia. Ese día la cifra de casos positivos era de 51 casos positivos y siete defunciones. Karla Lorena Lamas Contreras

 

 

Baja California tiene un desfase de casi 2 mil casos confirmados por COVID-19

 

Hasta la mañana del jueves 21 de mayo, en Baja California se habían aplicado mil 755 pruebas en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que dieron positivo a COVID-19, de las cuales no hay más información porque no son tomadas en cuenta por la Secretaría de Salud (SSa) para los informes diarios que presenta el secretario Alonso Pérez Rico.

El viernes 15 de mayo, la delegada del IMSS en Baja California, Desirée Sagarnaga Durante, explicó que había un “problema técnico” en la plataforma del Instituto, y por tal motivo los datos no se estaban actualizando para que los tomara en cuenta la SSa al momento de graficar la información. Problema que quedaría resuelto en un lapso de 24 a 48 horas, pero a una semana del anuncio, persiste.

Lo anterior lo confirmó Pérez Rico, quien detalló que se trata de un problema nacional de la plataforma del Sistema Único de Información de Vigilancia Epidemiológica (Sinolave) del IMSS, pero ellos solo reportan la información que les aparece en sistema.

Ante esta situación queda pendiente conocer el destino de esos casi 2 mil pacientes que desde el 13 de mayo aparecen como casos nuevos del IMSS, pero no se incluyen en el informe detallado que cada mañana Pérez Rico presenta ante el gobernador Jaime Bonilla Valdez.

El secretario únicamente informa de los casos nuevos por cada institución, pero del acumulado del IMSS no se tiene conocimiento el municipio al que corresponden, el grupo de edad en el que se ubican, como tampoco se sabe de manera pública si son pacientes ambulatorios, si han sido hospitalizados o alguno ha fallecido.

Esta cifra pendiente deja incertidumbre acerca del número real de pruebas realizadas hasta el momento en Baja California.

Queda pendiente conocer el destino de esos casi 2 mil pacientes que desde el 13 de mayo aparecen como casos nuevos del IMSS, pero no se incluyen en el informe diario de Pérez Rico a Bonilla Valdez, en el que informa que a la fecha van 3 mil 717 casos positivos.

La imprecisión en cuanto a los pacientes positivos, se da en la víspera del regreso a la “nueva normalidad” que al parecer no llegará pronto para los bajacalifornianos. Así lo expresó Pérez Rico en la videoconferencia del jueves 21 de mayo, al referir que mientras en Tijuana ven un probable descenso en la curva de contagios, en Mexicali se observa un paulatino incremento que ha llevado a la renta de una caja de tráiler para acomodar los cadáveres que pudieran acumularse de ser necesario.

De igual forma, sentenció que el 1 de junio la entidad seguirá en semáforo Rojo porque el número de contagios va a disminuir una vez que se emprendan acciones específicas, por lo que la jornada de distanciamiento social que está por llegar a su fin el próximo 31 de mayo, seguirá aplicándose para quienes no tengan actividades esenciales por realizar.

Uriel Saucedo Ramírez

 

 

Clausuran negocios e impiden una fiesta por no respetar sana distancia

 

A partir que el Gobierno Federal anunció el regreso escalonado a la nueva normalidad, tanto comerciantes como ciudadanos relajaron las medidas de aislamiento por la COVID-19 en Tijuana, a pesar que esta ciudad está en semáforo Rojo.

Tan solo el sábado 16 y el domingo 17 de mayo, se clausuraron dos comercios por violar el acuerdo sanitario, mientras que otros tantos locales y puestos ambulantes fueron sancionados por no respetar las medidas de distanciamiento e higiene.

Datos proporcionados por la Dirección de Inspección y Verificación Municipal de Tijuana, detallan que el 16 de mayo se multó a un restaurante de mariscos en la delegación San Antonio de los Buenos; también se clausuraron dos establecimientos, como un restaurante bar en Zona Centro por atender clientes en sus instalaciones, cuando solo puede ofrecerse servicio para llevar. Caso similar ocurrió en un negocio de lavado de autos en la Zona Este, el cual fue clausurado por no ser una actividad esencial.

Asimismo, cinco puestos ambulantes en la delegación Abelardo L. Rodríguez y 28 propietarios de puestos sobre ruedas fueron sancionados, unos por no adoptar medidas sanitarias adecuadas y otros por vender artículos considerados no esenciales.

Mientras que el domingo 17, se informó que durante la inspección a 17 mercados sobre ruedas en seis delegaciones de la ciudad, se retiraron 101 puestos que no eran giros esenciales y se aplicaron 16 actas administrativas a comerciantes que se resistieron a retirarse por su propia voluntad.

Al realizar un recorrido el día sábado, desde la Zona Este hasta la Zona Centro, se detectó una mayor afluencia vehicular, que, según datos de la Secretaría de Movilidad Urbana Sustentable en Tijuana, estuvo al 60%, cifra mayor a la registrada en otros fines de semana.

Dentro de los vehículos se constató que familias enteras iban a bordo, la mayoría sin cubre bocas visible que los resguardara al momento de bajar del auto. En el transporte público, no todos los usuarios y conductores llevaban consigo algún tipo de protección. Y en las calles, la afluencia de personas fue variada según las zonas visitadas, la mayoría acudió a supermercados, locales de venta de comida y tiendas departamentales a realizar pagos de sus créditos.

De igual manera, el viernes 15 de mayo, agentes de la Policía Municipal acudieron a un domicilio en Calle Rancho Tijuana de la colonia Villas de Baja California a frustrar una fiesta infantil que se celebraba en la vía pública. En el domicilio había 13 adultos y 10 menores de edad, a quienes se pidió concluir el festejo porque está prohibido utilizar la vía pública para tal fin, sobre todo porque en Tijuana aún no están permitidas las reuniones de más de 10 personas.

Mientras algunos tijuanenses se relajan, en la ciudad continúan aumentando los casos confirmados por COVID-19, acumulando hasta el jueves 21 de mayo, mil 719 positivos y 438 muertes por el letal virus. Uriel Saucedo Ramírez

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