Corrupción en el nuevo gobierno

Foto: Ramón T. Blanco Villalón
 
Edición Impresa y lunes, 2 diciembre, 2019 01:00 PM

En una investigación que se realiza actualmente en la Secretaría de Honestidad y Función Pública de Baja California, se ha documentado que un “equipo” de funcionarios de primer nivel habría cobrado “moches” por adelantado -antes de la toma de posesión de Jaime Bonilla Valdez el 1 de noviembre-, con la promesa de entregar convenios y contratos de proveeduría. Con las transacciones de una sola secretaría, la de Bienestar Social, calculan que habrían cobrado entre 24 y 28 millones de pesos. Enterado el gobernador de lo ocurrido, fuentes explicaron a ZETA que llegó a un acuerdo con sus funcionarios para que devolvieran el dinero solicitado como “moches”, lo cual estarían haciendo ahora. De cualquier forma, Bonilla ordenó una investigación que implica mayormente a Cynthia García Soberanes, secretaria de Bienestar Social, y al oficial mayor Jesús Núñez, señalados de pactar la entrega de dinero y recibirlo para su repartición. El otro funcionario implicado en la cadena de actos de corrupción en investigación, sería el secretario general de Gobierno, Amador Rodríguez Lozano

Foto: Ramón T. Blanco Villalón.- Amador Rodriguez Lozano, Secretario General de Gobierno de BC

La historia de corrupción en el gobierno de Jaime Bonilla Valdez en Baja California, comenzó a develarse a las dos de la tarde del 27 de septiembre de 2019, 36 días antes que tomara posesión de la administración pública del Estado.

Una camioneta con matrícula G7FJ276 fue detenida para revisión en el retén militar de la Laguna Salada, a la salida de Mexicali. El chofer dijo a los soldados que llevaba 100 mil pesos en efectivo. Inmediatamente los elementos del Ejército Mexicano lo aseguraron para una inspección a detalle y encontraron más.

En total llevaba 2 millones de pesos en efectivo dentro de un maletín, y 600 mil dólares en un lugar oculto de la camioneta.

El joven se identificó. Dijo llamarse Einar André Hernández Garza y se ostentó como secretario particular de Cynthia Gissel García Soberanes, quien informó, sería la próxima secretaria de Bienestar en el gobierno de Jaime Bonilla Valdez. El dinero, justificó, era del primer gobierno surgido de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en Baja California.

En total los militares calcularon 3 millones 700 mil pesos en la camioneta registrada a nombre de García Soberanes.

Las cortesías políticas se corrieron, y, después de varias llamadas al confirmar que el efectivo “era del gobierno” (en realidad Bonilla no había tomado posesión), dejaron ir a Hernández con la camioneta y el efectivo.

El hecho quedó registrado no solo en las cámaras de seguridad que se ubican en el retén militar, también en la bitácora que los soldados entregaron a sus superiores sobre lo acontecido. Ese mismo día lo supieron. Antes de la camioneta de García Soberanes habían pasado otras tres con una cantidad similar de dinero, sin ser detectadas por los militares.

Semanas después la propia y entonces futura secretaria de Bienestar habría agradecido al militar encargado del retén, la cortesía de dejar ir a su secretario particular con el efectivo.

Actualmente Vicenta Espinoza Martínez, secretaria de Honestidad y Función Pública del gobierno de Baja California que encabeza Jaime Bonilla Valdez, ha iniciado una investigación sobre actos de corrupción, “moches” y extorsiones por parte de funcionarios de primer nivel que calculan, ascienden a entre 24 y 28 millones de pesos tan solo por acciones propiciadas desde la Secretaría de Bienestar Social que todavía titula Cynthia García Soberanes.

En las investigaciones, a las cuales ZETA tuvo acceso, se ha determinado un patrón en los actos de corrupción detectados por la Secretaría de Honestidad y Función Pública, en el cual presuntamente han participado tres miembros de primer nivel del gabinete de Jaime Bonilla Valdez. El gobernador, al tanto de los actos señalados y quien ordenó la investigación, decidió

Núñez: “No tengo nada que ver; hay cámaras de video que se pueden revisar”

 

Foto: Cortesía.- Jesús Demián Núnez Camacho, Oficil Mayor del Gobierno del estado de Baja California

La tarde del jueves 28 de noviembre,  ZETA entrevistó vía telefónica al oficial mayor del Gobierno del Estado de Baja California, Jesús Demián Núñez Camacho, quien declaró que no existe motivo por el que pueda ser investigado, y admitió que las oficinas que ocupó el equipo de transición del gobernador Jaime Bonilla en Mexicali, se las prestó su hermana.

Respecto a la grabación que ha circulado en redes sociales y medios de comunicación, en la que el señor Rosendo Colorado habla de presuntos “moches” que él solicitó a nombre de la Secretaría de Bienestar Social y que le fueron entregados a Núñez, este respondió:

“No, ahí sí yo no tengo nada que ver, y de hecho, inclusive en lo que es la Secretaría de Bienestar no se ha licitado nada hasta el día de hoy”.

— Tenemos entendido que estas transacciones fueron incluso antes de que tomaran posesión…

“Ahora sí que no tengo nada que ver, y no sabría qué decirle, a esta persona ni siquiera la conozco”.

¿Nos podría decir dónde estuvo ubicada su oficina de transición?  

“En Tijuana había una y también en Mexicali, en el Bulevar Lázaro Cárdenas, Fraccionamiento Villa Fontana”.

Precisamente es el domicilio donde Colorado dice que entregó el dinero…

“No sé, porque esas oficinas de transición eran para todo el equipo, no mi equipo o el de Bienestar en específico. Ahí siempre se llevaron a cabo todas las reuniones, pláticas.

En esas oficinas existían cámaras, yo creo que se pueden proporcionar hasta las grabaciones para que puedan aclarar la situación”.

¿Esas oficinas las rentaban?

“Eran prestadas”.

¿Y quién se las prestó?

“Nos las prestó una hermana mía”.

¿Y su hermana a qué se dedica?

“Es comerciantes, tiene una constructora”.

¿Ella o Usted han sido proveedores del gobierno?

“No, ahorita no estamos trabajando, yo estoy en Gobierno del Estado”.

¿En el pasado?

“Anteriormente, no”.

¿Usted no fue proveedor del sector educativo?

“En esta administración no, en anteriores administraciones sí trabajamos para educación, pero nunca tuvimos ninguna observación, ni nada por el estilo”.

¿Usted está siendo investigado por la Secretaría de la Honestidad y la Función Pública?

“No que tenga entendido, que exista algún motivo por el que yo estuviera siendo investigado”.

¿El gobernador no ha platicado con Usted sobre tales señalamientos?

“No, no creo que exista algún fundamento o evidencia donde me involucren a mí en algo”.

¿Vio que la secretaria de Honestidad anunció que había iniciado una investigación?

“No, no me he fijado; he estado trabajando mucho”.

Gracias.

 

-eso es evidente- mantener a los funcionarios señalados, pero además -confío una fuente de la secretaría- los obligó a regresar el dinero obtenido como sobornos por la entrega de convenios, contratos y licitaciones.

Los señalados son, aparte de Cynthia Gissel García Soberanes, el oficial mayor Jesús Núñez y el secretario de Gobierno, Amador Rodríguez Lozano.

Aquí la historia relatada por un participante en los hechos de corrupción.

 

“MOCHES” POR ADELANTADO

Una vez que tuvieron la certeza de que serían parte del gabinete de Jaime Bonilla Valdez, el primero en Baja California emanado de Morena, los secretarios comenzaron a negociar con los proveedores del gobierno los futuros contratos, convenios y licitaciones. Solicitaron por adelantado moches. En dos casos específicos relatados a la secretaria de Honestidad y Función Pública, Vicenta Espinoza, se refieren a uno establecido con el empresario Humberto Valadez García, a quien apodan “El Huevero” y habría entregado 20 millones de pesos a cambio de contratos millonarios como proveedor de alimentos a penales de Baja California y a los desayunos escolares, una vez que tomara posesión jaime Bonilla Valdez. El otro caso documentado es el de un empresario identificado como Carlos Patiño, quien entregó 100 mil dólares ante la promesa de obtener contratos en el sector de vivienda a partir del 1 de noviembre de 2019.

En los dos casos -de acuerdo a lo relatado ante la secretaria de Honestidad-, el dinero fue entregado por un intermediario de la Secretaría de Bienestar al oficial mayor, Jesús Núñez, quien lo habría repartido en partes iguales, entre él y los tres secretarios mencionados.

Cortesía

El día que inspeccionaron en el retén de la Laguna Salada al secretario particular de García Soberanes, los 4 millones 700 mil pesos que transportaba, eran la parte de ese “moche” que correspondía a la secretaria, declaró el participante. Antes, por la misma carretera habían transportado lo correspondiente al resto de los implicados.

 

ROSENDO COLORADO, PARTICIPANTE Y TESTIGO

A Rosendo Colorado, la secretaria de Bienestar le prometió desde el momento que supo que sería ella la titular de esa área en el gobierno de Bonilla, una subsecretaría, pero previo a la entrada de la nueva administración, lo mantuvo en calidad de operador e intermediario con los proveedores del Gobierno del Estado y quienes pretendían serlo en la administración de Jaime Bonilla, para -de manera adelantada- cobrar “moches” por la entrega de contratos de proveeduría.

Colorado fue quien contactó tanto a Humberto Valadez como a Carlos Patiño, y quien cobró los “moches” para entregarlos al oficial mayor, siempre monitoreado por Cynthia García Soberanes, y en una ocasión ante la presencia de Amador Rodríguez Lozano.

En parte los ahora colaboradores de Jaime Bonilla empezaron a tener contacto con proveedores y empresarios cuando les solicitaban donaciones para el voluntariado de Bonilla que, durante la etapa de transición, entregó dádivas a una parte de la sociedad, particularmente a niños y estudiantes.

Ese acercamiento para solicitar dinero y donar artículos a través del Voluntariado de Bonilla, fue el primer paso para la solicitud de “moches”. De hecho, el declarante relató que muy poco dinero, acaso 2 millones de pesos, fueron a parar al Voluntariado de Bonilla, el resto de lo que calculan fueron entre 24 y 28 millones de pesos recaudados en “moches”, terminó en las arcas personales de los funcionarios.

El miércoles 27 de noviembre, después de filtrarse una grabación en la que García Soberanes reclama a Colorado que le hayan entregado menos dinero del pactado por parte de un proveedor -se referían a Carlos Patiño y los 100 mil dólares que les entregó-, la secretaria de Bienestar publicó en su red social Facebook estar “comprometida con la transparencia (…) sobre los apoyos otorgados a través del voluntariado Gente como Tú”.

Y a manera de colofón, la ahora investigada por la Secretaría de Honestidad escribió:

“Igualmente, la secretaria de Bienestar agradeció el apoyo que siempre le brindaron sus compañeros Amador Rodríguez, Mario Escobedo y Jesús Núñez”, precisamente a quienes el declarante y la propia Soberanes -en conversaciones privadas- llamaron “el equipo”, los encargados de los “moches”.

Rosendo Colorado declaró ante la Secretaría de Honestidad y Función Pública de Baja California:

“Cuando empezamos después de haber ganado la elección, a mí me ofrecen una subsecretaría en la Secretaría de Bienestar y me empieza a pedir que opere ciertos apoyos. De inicio, la verdad se me hacían apoyos muy coherentes o congruentes porque traíamos un esquema que ella (Soberanes) propuso con el tema de voluntariado de Bonilla, donde estábamos regalando mochilas y regalando útiles escolares y apoyos sociales. Y pues el compromiso, pues yo me he dedicado a la política durante mucho tiempo, lo entendía el intercambio, ¿no? ‘Me echas la mano ahorita, en lo que estamos de la transición y ya veremos cómo como proveedor te ayudamos’, ¿no? Y cuando ya empezó a salirse un poquito de control, fue cuando ella me dice tener amarrado el tema de las comidas dentro de los Ceresos, que supuestamente ya estaba pactado que era un contrato de más-menos 336 millones de pesos, más aparte los 106 millones o 108 de lo que eran las tienditas.

“Te ofrecían en paquete el contrato por 20 millones de pesos por anticipado. Me piden que consiga esa cantidad de dinero, recuerdo que fue en su casa, déjame checar la fecha. Si no mal recuerdo, 3-4 de octubre, deja lo confirmo. Sí, fue el día viernes… jueves 3 de octubre se entregaron 15 millones. El día viernes se entregaron en la Oficina de Equipos Ambientales de Lázaro Cárdenas casi con Villa Fontana, con Bulevar Villa Fontana, donde estaba despachando el oficial mayor, Jesús Núñez eh… El dinero me lo pide o me pide que lo consiga la secretaria de Bienestar, Cynthia García, Cynthia Gissel García Soberanes. El dinero se entregó en dos partes: primero se entregaron 15 millones el día jueves. A ver, espérame. El día…”.

Cortesía

—  El 3 de octubre, ¿no?

“Estoy confirmando eso, no me quiero equivocar con la fecha. Sí, el día jueves entregamos 15, el día viernes se entregaron 5, inclusive tengo un WhatsApp aquí que confirma, donde ya le confirmo la entrega”.

-¿A quién se le entregó?

“Se le entregó al oficial mayor. Las dos entregas se hicieron ahí, las dos entregas se hicieron en Mexicali. Después de eso pues ya me dijo que más adelante iban a sacar el convenio o el contrato para que se amarrara esta situación, algo que no pasó. Después me dieron un contrato muy escueto que por ahí debería de tener, tengo que buscarlo, donde decía que era una promesa de compra pero que sí iba a funcionar. Pasaron cerca de dos semanas y se estaba atrasando el tema, pero porque supuestamente se había atorado que con no sé quién, y que me dieran chanza…”.

Colorado aclaró ante quienes estaban haciendo el interrogatorio oficial, que el documento al que se refiere es una promesa de entregarle el convenio al proveedor que pagó el “moche”, una vez que Bonilla tomara posesión. Del documento, firmado por los funcionarios de primer nivel, la secretaria de Honestidad -confió el contacto a ZETA– tiene copia. También Colorado, quien continuó la narración de los hechos:

—  ¿Quién te había garantizado el tema de que los penales ya estaban amarrados?

“Cynthia. Cynthia y el oficial. Los dos. Después recuerdo que fue… Ah, me pidió una ficha técnica el 6 de octubre. Aquí tengo el contrato. El día 6 de octubre me manda un contrato de promesa de Ceresos muy escueto, y pues yo lo mando firmar y lo reenvío ya firmado”.

¿Quiénes son las partes ahí, quién firma la promesa?

“La promesa, los que iban a firmar se suponía: María de Lourdes Patiño Montoya, que es la esposa del que consiguió el dinero, que es Roberto Valadez, iba a ser la proveedora porque es una persona física, es una persona física. Y los que iban a firmar el convenio eran Amador Rodríguez Lozano, Jesús Núñez y Cynthia Gissel García Soberanes. Después de eso, que no sale el convenio, bueno, me dan ese contrato muy escueto, el cual se los puedo hacer llegar para que lo vean”.

¿Quién le dio esa encomienda, no te acuerdas?

“No, pues ella decía que se lo habían encomendado, que se lo había encomendado el gobernador y que tenía la venia, pero pues ahí sí eso es lo que ella comentaba. Luego, eso es el día 7. El día domingo 6 me manda el convenio, yo se lo reenvío, después de eso traemos un intercambio de qué en qué precio se iba a cotizar, que se tenían que bajar los costos porque estaban muy altos y se pacta que quede en 50.50 por reo. Después de eso no sé, como que se empantana el tema, no camina nada y el día que Cynthia fue a lanzar la primera bola al juego de los Águilas, no sé qué día fue exactamente, pero deja lo busco. Fue el día… estoy buscándolo, un segundito. Bueno, ese día ella lanza la primera bola en el juego de los Águilas de Mexicali, se acerca el oficial mayor y le comenta a Cynthia que había 80 millones de pesos en paquetes para construcción, que inclusive se había pactado con la administración saliente el operar esos paquetes. Cynthia, al escuchar esto, me llama y me dice ‘Oye, ¿sabes qué? Necesito que veas este tema’, el oficial me vuelve a decir ‘No, pues urge que se muevan’…”.

El oficial, el actual…

“El actual”.

¿Sí sabes cómo se llama?

“Jesús Núñez, así es. El actual le pide a Cynthia que ya tenía amarrada esta situación saliente y nos pide que entreguemos 100 mil dólares por este otro contrato, ¿no? Él a su vez me empata con el licenciado (Andrés) Burgueño para que vayamos a hablar con el secretario saliente, Álvarez Juan. Eh… esto pasa… pasa… Okey, si mal no recuerdo, ella tiró la bola el viernes… o viernes 18, o sábado 19 de octubre, si no mal recuerdo es cuando ella tira la bola. Y yo entrego el recurso”.

— ¿Tú estabas con ella cuando el oficial le comentó eso?, o te habló por teléfono.

“No, yo estaba con ella ahí en el estadio”.

Y escuchaste cuando le dijo a ella el oficial…

“Así es, pues ella me dice a mí: ‘¿Sabes qué? Te encargo que veas ese asunto’, y yo le dije, está bien. Tengo que ser honesto: el oficial nos vendió una total mentira, total, total mentira. ¿Por qué?, porque no había dinero de paquetes, no había nada, que incluso el secretario saliente le dijo ‘Ah, cabrón, eso no se opera así, no se puede operar así, se tiene que pedir una modificación presupuestal’. Es decir, nos explicó el caminito administrativo para poder hacer la licitación o asignación de este contrato, sin embargo, yo me doy cuenta de esto ya después de haber entregado los 100 mil dólares, ¿no?”.

¿Quién te entregó el dinero a ti de los 100 mil dólares?

“Carlos Patiño, un amigo de Mexicali”.

Pero ¿él está con ustedes?, o tú lo conseguiste con él. Por qué sacas tú ese dinero, de dónde…

“Fue el día 11 de octubre cuando se da toda esta plática con el oficial mayor y la secretaria. Carlos Patiño estaba ahí conmigo y forma parte de la plática, ya que andaba acompañándome al juego. El oficial de nuevo nos pide otra vez otros 20 millones, yo le digo que estaba loco, eh -porque pues lo tenía que saber-, ¡es que son 80 millones!, pues se avienta 20 otra vez y le digo: ¿Sabes qué? No. Carlos me dice ‘¿Sabes qué? No’, y entonces me dice que ya al último les demos 2, y no les damos 2; les damos 100 mil dólares por el contrato este. Se los entrego, pasa una particularidad: entregamos primero 60 mil, Cynthia se enoja mucho junto con el oficial…”.

En este punto, García Soberanes, envió un mensaje de voz vía WhatsApp a Colorado, reclamando que les habían entregado 60 mil dólares cuando se suponía eran 100 mil. Le dijo en el mensaje:

“Está faltando, es casi la mitad. No, Rosendo, las cosas así no son. O sea, está generando un chorro de confusiones. Haz de cuenta que se hizo un macro pedo sin necesidad. O sea, cómo es posible que eso pase, ¿cuánto vas a tardar para decir ‘ay no, es que se fueron con el otro tema’? ¡Mejor di que no pueden y ya! ¡Nosotros tenemos a la otra gente sentada ahí esperando! Lo está haciendo el oficial por atención a

“Es un tema personal” (de la secretaria de la Honestidad), dice Cynthia García Soberanes

Foto: Cristian Torres.- Cynthia Gissel García Soberanes, titular de la SIBSO, Secretaría de Integración y Bienestar Social de Baja California

“Estoy viendo que lo que trae ella es un asunto personal, se puede decir”, declaró Cynthia Gissel García Soberanes, secretaria de Bienestar Social, cuestionada por ZETA respecto a la investigación que en la Secretaría de la Honestidad y la Función Pública se lleva a cabo por presuntos actos de corrupción que la involucran a ella y al oficial mayor Jesús Núñez.

“Es un asunto personal, yo creo, ¿no? Por ejemplo ella (Vicenta Espinosa) traía el asunto del muchacho que salió en el video, con el tema de Derechos Humanos y es gente de ella: entonces, inmediatamente reaccioné y dije: no, no puedo tener una persona así. Digo, y se han dado como muchas situaciones. Es un tema personal, entre ella… que ella la agarró contra mí”, abundó.

Pero en los audios que se filtraron en los últimos días, es su voz, secretaria…

“Ah sí, es mi voz, pero no es lo que ella está haciendo entender o dando a entender, no es eso. Nosotros traemos ahorita un expediente armado con todos los apoyos que se dieron. Ella piensa que yo pedí dinero, algún tipo de recurso, y pues no. Nosotros empezamos a trabajar cinco meses antes de que entráramos al gobierno, armando un voluntariado con el afán de recorrer todo el Estado, dónde estaban las zonas más difíciles, dónde tendríamos qué entrar con cuáles programas. Hicimos muchas cosas, entonces ella piensa -yo creo-, porque todo fue con un apoyo que la gente que voluntariamente nos dio, y tenemos las cartas, todo. Quién nos dio para mochilas, quién compró mochilas, útiles escolares. Está todo transparentado, entonces, de ahí empieza esa telaraña a correr, pero yo no me daba cuenta”.

García se defendió: “Soy una mujer que se ha dedicado a trabajar, que ha pasado por cosas muy difíciles, y créeme que en la vida he aprendido mucho, y dentro de mis valores y principios está todo, menos robar y mentir, ni tengo necesidad. Tengo una familia, una hija y estoy muy tranquila por ese lado. Que investiguen y hagan la investigación, que se abra el proceso”.

Einar André Hernández es su secretario particular.

“Sí, es mi secretario particular desde que fue en la Cámara, desde México”.

Él fue inspeccionado en el retén de los militares en la Laguna Salada y llevaba varios millones de pesos…

“No, no, no, no. Eso es lo que dicen, no tenemos… Dicen que yo iba, las versiones dicen que yo iba, que él iba. Hay un entramado ahí que por supuesto no era. Íbamos llenos de mochilas, ese día me acuerdo perfectamente bien porque yo no iba, traíamos mochilas y prótesis mamarias. Traíamos muchas cosas en la camioneta, que por cierto, me han criticado que de dónde compré mi camioneta, y digo: Dios mío de mi vida, pues si yo no soy una persona que entró al gobierno para robar. Soy una mujer de familia que superé el cáncer, afortunadamente, y pues mi papá me la regaló. No había ni millones -ojalá- para poder haber ayudado a más gente. No había ni droga ni armas, o sea, una gente dice que traía armas, que drogas, ¡cómo es posible, pues! No hay tal cosa, no hay tal situación. Es una situación que la están armando obviamente porque creo que es una posición que todo mundo quiere, porque piensan que ahí hay un trampolín para brincar a lo que sea”, concluyó.

mí, en buen plan. Estoy muy encabronada, primero metes dos, después quitas uno, luego dejas seis… o sea, no, así no son las cosas, así no vamos a jugar, la verdad. A mí no me gusta eso. Generas un montón de desconfianza al equipo y no estamos para eso ahorita”.

El “error”, explicó Colorado, fue que “se los pedimos prestados a un amigo. Este amigo había hecho dos bolsitas y se equivocó. En vez de darnos la que tenía 100, nos dio la que traía 60, y los 100 los había mandado para otra parte. Es un agente aduanal y lo había mandado para otra parte, para pagos, y me dijo ‘Ah cabrón, me equivoqué de bolsa’, y tuvimos que ir a recoger los 40 mil que faltaban. Y se entregaron”.

Prosigue el interrogatorio:

Esos 60 mil que tú pensabas que eran 100 mil, ¿se los entregas a quién?

“Al oficial”.

— ¿En su oficina?

“En su oficina, ahí en Equipos Ambientales”.

En la misma que estaba despachando en Mexicali.

“En Mexicali, así es, así es”.

Las tres entregas que llevas ahorita, todas se entregaron a la misma persona y en el mismo lugar.

“Así es. Las dos más grandes, ¿no? Hablo de la de 20 millones, la de los 100 mil dólares”.

¿Quién estaba ahí en esa oficina? El oficial…

“A mí me consta haber visto al oficial cuando se entregaron los 100 mil dólares, solamente lo vi a él, pero nos estaba monitoreando Cynthia por teléfono. En el tema de los 20 millones igual, Cynthia me monitoreaba por teléfono, estaba el oficial y estaba también el secretario general de Gobierno, mas sin embargo, él no estaba en la entrega. Entonces no sé, y tengo que ser muy honesto, no me consta que haya participado o no, ahora sí que en la repartición… ahora sí que en la repartición o…”.

El secretario, ¿cuál secretario?

“Amador Rodríguez Lozano”.

Rosendo Colorado también declaró que hizo transferencias económicas al secretario particular de García Soberanes, Einar André Hernández Garza: “En el camino, en los meses que tuvimos de transición, yo de todas maneras le estuve haciendo llegar a Cynthia otros apoyos económicos más pequeños directamente a ella, o inclusive algunas transferencias a su particular. Variaban entre 50 mil, 100-150 mil pesos para su… solventar sus gastos personales y el tema del voluntariado este de Bonilla, ¿no? Entonces se hicieron entregas personales y algunos… algunas compras, sí se hicieron algunas compras también, donde compramos directamente mochilas y…”.

¿Tienes comprobantes de eso?

“De las compras pues tendría que pedirlos, no los tengo conmigo pero sí son algunas compras, algunas transferencias. A su particular creo que le transferí nada más como 200 mil pesos, la verdad que fue poco, pero hubo dinero que yo le estuve entregando a ella constantemente, semana con semana”.

En el tema del particular, cuando hablas del particular que tú incluso le transferiste a su cuenta bancaria, ¿quién es él, lo conoces?

“Einar Hernández”.

¿Él trabaja aquí con ella?

“Él trabajaba como su particular creo que en la Cámara de Diputados federal, y ahora que entra como secretaria, se lo trae”.

Él no es de aquí.

“No, es de la Ciudad de México”.

¿Y qué te decía él cuando le depositabas, que le dabas el dinero?

“No, pues nada. Que era como mi obligación, casi, casi. También tengo varios mensajes donde me dice ‘Oye, ya hay que entregar la bolsa, porque la bolsa se está vaciando’”.

Y la bolsa, ¿de quién es, a qué se referían con “la bolsa”?

“Pues la bolsa del dinero, de los gastos o no sé de qué bolsa, pero a eso se refería”.

— ¿Ahí queda todo? Cuando tú le entregas el dinero de la manera de efectivo para sus gastos de transición que hacía diario, ¿ella qué te decía cuando le entregabas el dinero?

“Pues nada. A veces ‘gracias’, a veces, ni las gracias. Así de total, más-menos de los apoyos personales o cortos, yo calculo que andan en 300, 700, 200… como 2 millones pasados, que no se entregaron en una sola exhibición, sino que se entregaron en partes: 100, 200, 150… en varias partes, ¿no?, en varias partes. Así más-menos, 2 millones. Insisto: eso no se entregó de una sola exhibición, fueron muchas exhibiciones, la mayoría en efectivo, además de las transferencias que hice a su particular y las compras de las mochilas estas que entregamos, ¿no? Las únicas dos entregas que sí se hicieron fuertes y grandes, en exhibición, fueron la de 20 y la de 100 mil dólares, y las dos se hicieron, esas dos, se hicieron en la oficina del oficial mayor”.

¿A cuánto asciende el total que tú estimas de lo que se le entregó y ella recibió? O del oficial, de ella y el particular.  

“Pues entre 24 y 25 millones de pesos que yo hice llegar al oficial y a ella”.

Foto: Internet.- Vicenta Espinoza Martínez, secretaria de Honestidad y Función Pública

LOS IMPLICADOS

De acuerdo a las declaraciones que constan en la investigación por corrupción seguidas en la Secretaría de la Honestidad y la Función Pública, encabezada por la contadora pública Vicenta Espinosa Martínez, uno de los implicados es el todavía oficial mayor, Jesús Demián Núñez Camacho, quien el sexenio pasado se desempeñó como proveedor del gobierno de Francisco Vega de Lamadrid y del Poder Judicial del estado.

En julio de 2018, ZETA atendió una denuncia por malos manejos en los fondos del  Programa de Insumos y Mantenimiento para el Mejoramiento del Entorno Educativo (PIMMEE). Durante 2017 y 2018, escuelas recibieron  artículos de limpieza y papelería insuficientes, de mala calidad y a destiempo. No se cumplieron los compromisos de los contratos y no hubo sanciones.

En la licitación OM-CONSOL-054-2018, que por Ley debió tener un ganador, hubo dos: Soluciones Industriales Científicas y Tecnológicas, SA de CV para el material de papelería; así como Jesús Demián Núñez Camacho y/o Diproser para distribuir productos de limpieza, por un monto total de 45 millones 839 mil 293 pesos.

De acuerdo a los denunciantes, en aquel momento Núñez había incumplido con la entrega de 7 millones de pesos en material.

Consultado el Registro Público de la Propiedad y el Comercio, Diproser, sigue sin aparecer inscrita. Pero en el contrato hecho con el sector educativo DRMS/028/2018, indica que la empresa se dedica a comercial la instalación de sistemas de aire acondicionado y calefacción. Su domicilio fiscal es Bulevar Lázaro Cárdenas número 1001, Colonia Villa Fontana en Mexicali, donde se ubica la empresa Proyectos y Equipos del Noroeste, SA de CV, propiedad de su hermana Cynthia Emilia Núñez Camacho.

Los Núñez Camacho registraron juntos también el Corporativo Poinsum SA de CV en agosto de 2018, dedicado a: “La producción, transformación, adaptación, importación, exportación, arrendamiento y la compraventa, por cualquier título de maquinaria, equipo, refacciones, materiales, materias primas, productos industriales, efectos y mercaderías de cualquier clase. La compra, venta y renta de maquinaria, máquinas y equipos industriales”, pero el 22 de enero de 2019, el hoy oficial mayor traspasó sus acciones a su hermana, lo que allanaría su posible inclusión como proveedora del Estado.

También comprometidos en calidad de cómplices del lado de los proveedores en las transacciones que se están investigando como irregulares, están los esposos Valadez Patiño, quienes presuntamente hicieron las veces de mediadores y entregaron dinero en efectivo a la secretaria de Desarrollo social del Estado, Cynthia Gissel García Soberanes.

Mencionado como negociador de parte de la Iniciativa Privada, está Roberto Valadez  García, aunque la rúbrica en los acuerdos, la ha estampado su esposa, María de Lourdes Patiño Montoya. Ambos viven en Mexicali y se registraron como propietarios de la empresa Integradora de Productos Agropecuarios Cachanilla S. de RL de CV inscrita en el Registro Público el 14 de abril de 2011 y dedicada a comercializar, importar, industrializar, exportar, toda la actividad económica posible con la producción en granjas avícolas. De ahí que a Roberto le apoden “El Huevero”.

En el Registro dejaron abierta la opción para participar en otros rubros, por lo que en la última parte del convenio de sociedad, efectuaría  las mismas actividades con “bienes o productos de origen animal, vegetal, o mineral sean o no para consumo humano”. La sociedad la comparten con tres hijas de la pareja y un hermano del hombre, José Alfredo Valadez.

En 2016, la señora Patiño donó sus acciones a nombre de su esposo, por lo que Roberto Valadez quedó como gerentes y propietario del 90 por ciento de la empresa.

Como quinta socia minoritaria, aparece una mujer de apellidos Valadez Ricalde, quien también tiene acciones en Comercializadora Ikal, fundada desde 2010 y teniendo como giro “la compra, venta, importación, exportación, distribución, comisión, empaque, consignación, mediación y comercialización de todo tipo de alimentos de consumo humano”

Carlos Patiño (Alvarado)  es el nombre de otro empresario que resultó expuesto en las conversaciones de las ilícitas transacciones. Tiene residencia en Mexicali y fue socio fundador de Master Build de México, SA de CV en 2010, empresa dedicada a la construcción, de la que salió pleito legal de por medio. En 2013 fundó la empresa que actualmente administra: Edificadora Conceptos en Concreto, S de RL de CV, sociedad que tiene por objeto la “construcción, demolición, remodelación y reparación, de naves industriales, edificios, almacenes, bodegas, locales comerciales, casas, estacionamientos, calles, caminos, carreteras, así como toda clase de desarrollos inmobiliarios, ya sean residenciales, industriales o comerciales…”.

Patiño también ha sido proveedor del Estado. En 2013 obtuvo un contrato con DIF Estatal por “Proyecto Ejecutivo para Adecuación del Área de Elevador”, y en febrero de  2019 ganó una licitación para suministrar materiales pétreos a la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Mexicali  por un millón y medio de pesos.

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