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sábado, agosto 9, 2025
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La emboscada

A Rosario Ibarra y su lucha por los desaparecidos

 

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Sinaloa. Iván Archivaldo Guzmán, hijo de “El Chapo”, fue retenido por fuerzas de seguridad, pero delincuentes del cártel de Sinaloa forzaron su liberación, de acuerdo con The New York Times. Tras ser liberado, Iván Archivaldo aplicó el terrorismo para liberar a su hermano. Desde la cuna del narco provocaron una emboscada a AMLO -quien aún no controla la seguridad en un Estado clave- y sus generales cometieron un “error” imperdonable.

Los operadores de seguridad deben asumir consecuencias, y explicar los hechos, para poder gobernar un sexenio. La reacción terrorista -sí, tenían planeado el arsenal de guerra exhibido- debe generar una investigación del Congreso sobre las autoridades locales priistas (confabuladas históricamente con el crimen organizado), la DEA y exportadores de Barrett 50 Texas.

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Alcaldes. Ediles prianistas se manifiestan en Palacio Nacional. Sin autocrítica, auditen su casa y verán parásitos, aviadores, derroche e ineficiencia, además de “algún” personal viciado, sin capacitación o motivaciones para su productividad y servicio. Domina la corrupción. Alcaldes, limpien su casa, vean cómo vive el pueblo sin lujos ni viajes estériles, trabajen y aprendan de él y encontrarán el caudal de dinero perdido; sean honrados administradores, no metan a sus segundos frentes, novias, queridas, amantes y parentela como “El Patas” y Ochoa en Mexicali.

Cada trienio o sexenio que no se elige a los alcaldes, diputados y regidores de acuerdo a la democracia, resulta un rotundo fracaso. Ya basta de concesiones o favores que los convierten en incondicionales. Someten sin representar más que a sus patrones y no a la sociedad, que les mantiene privilegios y corruptelas.

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Golpistas. Bonilla sí que ganó incuestionablemente el primerísimo lugar en romper las reglas elementales de la ética. Ganó repudio social y político del 98.5 % en su “encuesta” y por sobornar a los diputados prianistas y a un nefasto “Kiko” Vega -como muchos ha tenido el estado- por un muro de impunidad. Ganó el rechazo de la sociedad por orquestar un golpe de estado desde el Congreso, coordinado por “Amador”. Ganó la reprobación a coro de las instituciones de la Nación por su patanería política, que pisotea la Constitución, a la ciudadanía, al proceso electoral.

Y ganó el repudio -hasta ahora callado- de la gente de su primer círculo, que denuncia el trato despótico a sus colaboradores al menor pretexto, que humilla sin razón frente a quien sea. ¿Lo soportará dos minutos? Que aprenda a gobernar la brutalidad que lo traiciona.

Bolivia. 14 años de poder, y hasta el 23 de octubre, Evo aún no gana en primera elección; la derecha lo sigue con números de 37.8% a 47.5%, con el 98% de las urnas abiertas. Ojalá y llegue al 51% o a despegarse un 10% del seguidor. El botín de ricas materias primas apreciadas en los mercados del mundo detona intereses creados de impresentables, por encima de cualquier regla democrática. Hay que limpiar el proceso electoral. Si es el caso, que se informe y audite por organismo internacionales neutrales los resultados, que no metan mano los tiburones políticos de siempre. Que se rinda cuentas de voto por voto y casilla por casilla; es lo menos que pueden hacer para la gobernanza de un país, que va bien con Evo y le fue de horror con las dictaduras neoliberales que quieren regresar a cualquier precio.

Evo ha basado gran parte de su campaña en la bonanza económica. Como presidente, ha conseguido reducir la pobreza -la extrema ha pasado del 38% al 15%, mientras que la pobreza disminuyó del 60% al 34%, según datos del BID- y modernizar el país. Impulsado por el boom de las materias primas, ha logrado que la economía boliviana crezca a un promedio anual del 4.9%, casi sin inflación.

Machismo. La acusación pública, el pasado noviembre, de 18 mujeres contra Jean-Claude Arnault, esposo de la académica K. Frostenson, escandalizó a Suecia y sacudió los cimientos de la institución Nobel. Tras los graves testimonios, se descubrió que la academia -que financiaba y apoyaba artísticamente a Arnault- había ignorado la alerta de una de las víctimas, que escribió una carta a la institución contando su caso, hace 20 años.

También se hizo público que el artista francés había acosado a la princesa heredera, esposas, hijas y trabajadoras de la academia. La polémica provocó cascada de dimisiones, incluidas la esposa del agresor y la secretaria permanente, Sara Danius, quien habría liderado al grupo a que investigara los abusos.

 

M.C. Héctor Ramón González Cuéllar es académico del Instituto Tecnológico de Tijuana. Correo electrónico: [email protected]

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Autor(a)

Redacción Zeta
Redacción Zeta
Redacción de www.zetatijuana.com
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