Don Carlos Payán Velver

Foto: Internet/El galardonado
 
Opinionez lunes, 31 diciembre, 2018 12:00 PM

A los periodistas que defienden con su vida la verdad

 

El periodista fundador del diario La Jornada, Carlos Payán Velver fue merecidamente galardonado con el reconocimiento de la Medalla del Senado de la República, Belisario Domínguez, ilustre chiapaneco que defendió de la barbarie la memoria de Presidente Madero y Pino Suárez en artero golpe de Estado en 1913.

Fue Don Carlos la segunda propuesta alternativa después del ilustre Julio Scherer García, que su familia, ahora sus dos hijos María y Julio, acorde al sentimiento del extraordinario reportero director de Proceso renunciaron al importante reconocimiento post mortem.

El discurso ante el Senado (frente a los dignatarios de los Tres Poderes de la Unión) del respetado Don Carlos Payán fue muy atinado desde la lógica de la violencia verbal de Macron, Trump, Bolsonaro, y coros chilenos, argentinos, colombianos que estamos viviendo en el contexto internacional. Los ataques a personajes e ideas que, pese a ganar los votos y simpatía popular, son diarios y crecientes.

En el país, el PRIAN, además de cínicos e hipócritas están usando al grupo de choque tipo Halcones, Antorcha Campesina y a los sicarios intelectuales que prostituyendo el oficio escriben provocaciones en los diarios “nacionales” con la mayor impunidad, amparados en el libertinaje de un derecho a publicar, sin respetar los hechos, el rigor de la investigación mucho menos dignidad ni decoro.

Intervención fundamental y emotiva que contenía un mensaje político para alertar al país del riesgo del neofascismo que se refuerza en México con la derecha convertida en oposición y resentida.

Hoy habla por las heridas, después de haberle arrebatado, pese a trampas y sus millones de dólares en la compra de la elección. Perdieron sólo su parte de sus bastiones de poder por la democracia.

Tanto el poder en el Legislativo y Ejecutivo, con un verdadero 60% de los votos, ajustándolo a los votos comprados, robados y transas en el conteo donde no hay vigilancia de todos los partidos, de que se sirve la derecha oficial conocida como PRIAN y sus satélites en el Panal, Verde y Movimiento Ciudadano.

Uno de los recursos de la derecha y la ultraderecha neofascista es la guerra sucia en todas sus formas. La propaganda, la mentira, el insulto, la siembra de medias verdades y el abuso de los medios de comunicación que detentan en sus manos, principalmente la televisión, en decadencia permanente, pero aun con fuerza a pesar de las liberadoras y revolucionarias redes sociales.

El lamentable accidente de la gobernadora de Puebla y su consorte, les ha servido para armar intriga y especular. Al suponer, sin elementos de responsabilidad, que sin estudios serios, objetivos y validados por las autoridades competentes, se sirvan del momento para acusar al gobierno en turno de haber conspirado contra la vida de dos mapaches electorales.

Porque absolutamente hasta hoy nada se puede afirmar hasta el momento en un sentido o en otro, más que la firme demanda de que sean expertos internacionales con plena certeza, quienes definan las causas de un triste evento que por desgracia costó la vida de cinco personas.

En cambio, la cosa de debate que sí está probada por evidencias públicas fue el ultraje, violencia, y robo de cientos de urnas el 1 de julio en los distritos electorales del Estado de Puebla.

Estos hechos se documentaron con vídeos donde daban la cara salvaje de ladrones de urnas enviados por la alianza de PAN, PRD y Movimiento Ciudadano.

Hubo tres magistrados de siete que investigando las pruebas aportadas por las partes y sobradamente informados de las violaciones al debido proceso electoral, dictaminaron la necesidad de repetir bajo control de limpieza esa elección a gobernador de Puebla.

Las autoridades estatales bajo el control de Rafael Moreno Valle y su pandilla, no sólo se hicieron de la vista gorda, y nunca intervinieron conforme a la ley en cuidar la limpieza e imparcialidad de la elección en cada distrito. Lejos de eso, siguiendo las instrucciones de los mandos del PAN pudieron haber sido operadores del robo de votos.

Esos hechos de delincuentes electorales, que son reales, honradamente se deben de poner en la balanza de un juicio histórico. Y que la investigación periodística en ciernes, más las circunstancias del accidente fueron los fieles determinantes de los resultados.

Creo que Martha Érika Alonso fue doblemente víctima de la ilimitada ambición de poder del esposo y senador Moreno Valle. QDEP.

 

M.C. Héctor Ramón González Cuéllar es Académico del Instituto Tecnológico de Tijuana.

Correo electrónico: [email protected]  

 

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