Criminales recrudecen violencia

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Edición Impresa lunes, 12 junio, 2017 12:00 PM

Las autoridades saben que el incremento en homicidios se debe a la pugna territorial entre José Pérez Vargas y Luis Mendoza Uriarte, además, que las ejecuciones suceden en los puntos de venta de droga, pero no han podido menguar la ola homicida. Con 820 asesinatos violentos en el Estado y en medio del combate criminal más sangriento en los últimos 11 años, el gobernador Francisco Vega convocará a una cruzada contra la inseguridad

En Tijuana cada semana es más violenta que la anterior, así lo indican los registro de asesinatos dolosos: 647 en cinco meses y una semana; solo en los primeros ocho días de junio, el Servicio Médico Forense (Semefo) ya ha acumulado 34 cadáveres, lo cual habla de cinco asesinatos al día.

Aunque de los 820 asesinatos cometidos en Baja California entre el 1 de enero y el 8 de junio, el 78.87 por ciento corresponde a Tijuana, el panorama también está empeorando en el resto de los municipios: 14 asesinatos en Tecate, 29 en Rosarito, 64 en Mexicali y 66 en Ensenada.

“Estamos llegando a niveles que no habíamos tenido nunca en el municipio, ¿y por qué? Porque ya están detectadas las bandas de narcotraficantes que se están peleando el transporte de la droga de San Quintín para Ensenada, y es más del 50% de los asesinatos en San Quintín, obviamente por las disputas de estas bandas”, comentó Jorge Nava Jiménez, titular de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en el puerto.

“La vida vale muy poco” agregó el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) en Tijuana, Marcello Hinojosa, al recordar que “… los Generales nos han comentado que les pagan 500 pesos -a los homicidas- por asesinar a alguien”. Con matones improvisados, el número de lesionados por arma de fuego también aumenta, al igual que la cantidad de víctimas colaterales.

Pese a la poca eficiencia, criminales intentan desviar investigaciones, delincuentes detenidos han manifestado que perteneciendo a un cártel, “están dejando cartulinas y mantas acreditando el hecho delictivo al cártel contrario, con la finalidad de confundir la investigación”, dijo al respecto Miguel Guerrero, coordinador de la Subprocuraduría de Investigaciones Especiales.

A modo de amenaza, los matones también están cometiendo ejecuciones múltiples, pero no como sucedía en los años 2008-2010, en estos casos específicos no están matando delincuentes activos.

“En estos casos los muertos cuya identidad ya ha sido corroborada, hasta la fecha no se les ha encontrado antecedentes delictivos por venta de droga, solo están identificados como vendedores, así que están tomando a sus ‘clientes’ como víctimas fáciles”, argumentó Guerrero.

Consultadas las áreas de inteligencia del Grupo Coordinación, coincidieron en que el actual  recrudecimiento de la violencia en Tijuana se debe a la lucha territorial entre Juan José Pérez Vargas “El Piolín” y José Luis Mendoza Uriarte “El Güero Chompas”.

Con 162 ejecuciones, mayo se convirtió -hasta la fecha- en el mes más sangriento de todo el sexenio de la administración del gobernador Francisco Vega de Lamadrid. De hecho el más violento desde que la Secretaría de Seguridad Pública de Baja California inició el conteo en 2006; previo a esto, noviembre de 2008 con 123 asesinatos, y enero de 2016 con 113 muertes dolosas, habían tenido los registros más altos.

En este contexto, ZETA pudo saber que el gobernador decidió citar para el próximo lunes 12 de junio en Rosarito -la invitación se hizo de manera extraoficial- a los diferentes grupos de la sociedad civil interesados en el tema de seguridad para convocarlos a una “cruzada contra la inseguridad”, pero aún se desconoce la agenda o las acciones a emprender.

 

La pugna “Piolín” vs. “Güero Chompas”

En las últimas dos semanas, las calles de Tijuana han sido testigo de la encarnizada lucha por las esquinas usadas para venta de droga: 72 personas asesinadas en 14 días, a razón de 5.14 ejecutados diarios. De entre esas muertes destaca por su nivel de violencia:

Homicidio múltiple el 25 de mayo. Asesinaron a balazos a tres hombres en una propiedad en Calle Tibuqui de la colonia La Morita, Delegación La Presa, zona identificada por el Grupo Coordinación como punto de venta de droga de la célula de José Luis Mendoza Uriarte “El Güero Chompas”.

Los occisos fueron identificados como José Guadalupe Sánchez Manríquez, Ricardo Romero Martínez y Juan Segura; en el mismo operativo criminal, dos hombres más quedaron heridos y uno sigue en peligro de muerte. Estos dos sujetos lograron evadir la muerte en la escena del crimen porque se “hicieron rollito” y se pegaron a los cadáveres de sus compañeros intentando usarlos como escudos, después fingieron la muerte.

Todos son adictos y estaban en un picadero, consumiendo, cuando llegaron dos hombres armados, uno joven como de 20 años y uno más grande, como de 40, los sometieron a golpes y “el más viejo” preguntaba: “¿Quién es la conecta?, ¿dónde está la conecta?, ¿quién es el encargado?, ¿quién es el bueno?” -para vender enervantes en ese punto-. Respondieron que ellos eran consumidores, que ninguno de ellos era el bueno, pero de nada les valió. Los tiraron al piso y les dispararon a todos. “Estamos viendo que están llegando a los puntos de venta y están matando a quien esté en el lugar”, comentó un investigador.

Decapitado el 30 de mayo. En el interior de una cuartería, en Calle Torres de Comunicación sin número de la colonia Mariano Matamoros sur, Delegación La Presa, la Policía Municipal encontró el cuerpo de un hombre decapitado, también pudieron localizar y presentar ante el Ministerio Público un testigo que informó que la noche previa al hallazgo, habían escuchado un disparo en los cuartos, pero nadie denunció.

En la zona los agentes detuvieron a dos residentes del lugar y a vendedores de droga identificados como “El Cora” y “El Dicho” quienes presuntamente estaban esperando la noche e instrucciones para “ir a tirar” el cadáver que, al ser descubierto, se determinó que la persona llevaba varias horas fallecida, razón por la cual no pudieron acreditar flagrancia en el homicidio.

Los detenidos revelaron que el muerto era, como ellos, vendedor de la célula de “El Güero Chompas” y “había quedado mal con el pago de una droga”. También mencionaron que estaba relacionado con el asesinato de la niña  Ashley Castorena, de 5 años, la noche del lunes 29 de mayo, cuando matones fallaron en asesinar -por segunda ocasión, antes lo atacaron el 1 de mayo- a su padrastro y vendedor de droga, Jesús Alberto Aispuro Medina “El Mazapán”.

“Esto muestra también una pugna y purga al interior del grupo de los Mendoza Uriarte, porque en este caso, todos, matones y víctimas, son del mismo grupo”, expuso un agente ministerial.

Homicidio múltiple el 2 de junio, “cadáveres sembrados para el terror”. Antes de las siete de la mañana, las autoridades intervinieron una camionera Astro abandonada en las calles Fuerte y Uno de la colonia Campestre Murúa. En el interior había cuatro cadáveres. Dos de las víctimas ya fueron identificadas: José Pérez Fierro e Israel Banda Alfaro.

Dos semanas después, las primeras indagatorias han revelado que se trata de hombres adictos a la heroína, identificados  por sus familiares  y vecinos porque se reunían a drogarse en la zona conocida como Módulo 2 en la delegación Otay. La camioneta tenía reporte de robo perpetrado un día antes en el fraccionamiento Guaycura.

“Como no tienen antecedentes de estar ligados a ningún grupo, los hechos muestran que son cadáveres sembrados con la finalidad de generar terror”, fue la versión desde la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).

Un decapitado y tres detenidos no consignados el 3 de junio. En el interior de un cuarto en Calle Agustín Pérez Rivero, Colonia Xicoténcatl Leyva Alemán de la delegación Playas, la Policía encontró el cuerpo de un hombre con la cabeza cercenada. Dos hombres y una mujer fueron detenidos en posesión de droga y relacionados con el muerto -se identificaron como parte del Cártel Jalisco Nueva Generación-, sin embargo, como no los encontraron en la cuartería, no se acreditó la flagrancia y no los presentaron ante un juez.

Los detenidos informaron de manera no oficial que el lugar era un picadero y ellos vendían droga en la zona, al occiso lo conocían como “El Brayan” -no sabían el apellido- y también era vendedor de enervantes y ladrón en la zona; lo mataron “porque ya le habían advertido que no vendiera en esa zona, ya lo habían golpeado y no entendió”.

La instrucción que recibieron -no dijeron de quién-, fue “decapítenlo y achánqueselo a Sinaloa”, por eso habían redactado una cartulina en la que el crimen se lo adjudicaba el “Diablo Verde”, haciendo alusión a René Arzate García, cabecilla del Cártel de Sinaloa apodado “La Rana”.

Asesinan a madre e hijo el 4 de junio; vástago es investigado por trasiego de droga. La central de emergencias en Tijuana recibió el reporte de que la señora María y su hijo Roberto Torres Vargas, fueron asesinados en Cenaduría Apatzingán en la colonia Buenos Aires. Las víctimas habían llegado a Tijuana dos meses atrás con el dinero suficiente para establecer el negocio culinario. En la escena del crimen los investigadores encontraron elementos -no revelados- que les hicieron abrir como línea de investigación la posible actividad criminal de los muertos y otros miembros de la familia que permanecen con vida. “Esos elementos indican que podrían dedicarse  a cruzar cargamentos importantes de marihuana a Estados Unidos, se está investigando”, informó la autoridad.

Mujer asesinada el 6 de junio. Guadalupe Ontiveros Martínez pasaba el día en el negocio El Chiquilín del fraccionamiento Las Fuentes, el negocio está identificado por las autoridades como un punto de venta de droga de la célula de “Los Uriarte”, “ahí vendía y la mataron mientras lo hacía”, resumieron las autoridades involucradas.

No hay avances en los expedientes de los tres cadáveres calcinados: un hombre el 31 de mayo en Privada Jalisco, otro masculino el 1 de junio en la colonia Jalisco, una mujer el 2 de junio en La Morita y un hombre el 6 de junio en la colonia Nueva Tijuana.

 

Presunto homicida liberado

El 30 de mayo, a un costado de las instalaciones de Bomberos en el fraccionamiento El Florido, el michoacano Santiago Ornelas, quien iba con su esposa, fue baleado y asesinado; nueve casquillos calibre 40 quedaron en la escena.

Segundos después llegó el hijo de la pareja y, en shock, la mujer pudo señalar directamente y decirle a su descendiente en qué auto iban los homicidas, el joven los persiguió, en el camino se topó con una patrulla y les dijo que los hombres que iban en el auto que señalaba, habían disparado contra su padre.

Los oficiales los persiguieron hasta un punto en que los dos hombres descendieron del auto y decidieron perseguir a uno. En el informe policiaco homologado, los agentes informaron que no lo perdieron de vista y lo identificaron mejor por la descripción de la ropa.

Por miedo, la familia de la víctima se negó a identificar al agresor, y la audiencia para calificar la detención, la juez la calificó de ilegal, con el argumento de que la vestimenta no era suficiente para la detención. Agregó que entonces si ella vestía de negro, también podría ser vinculada como homicida.

En la narcomanta colgada el 1 de junio, presuntamente escrita por delincuentes del CJNG en contra de “Los Uriarte”, aclaraban: “… el señor del florido por los bomberos que iba con su familia, ese señor no tenía nada que ver”.  

 

 


 

Diez mujeres asesinadas en últimos 15 días en Tijuana

La ola criminal en Tijuana parece no tener fin. En los últimos 15 días, diez mujeres han perdido la vida de manera violenta.

El 26 de mayo fue localizado el torso de una mujer en bolsas de plástico. Los restos se encontraron sobre Avenida 33 Sur de la colonia Rubio. El mismo día, Micaela Vázquez Torres, de 42 años de edad, fue ejecutada por arma de fuego en la calle Banderas de la colonia Camino Verde.

El día 28, en el Motel Ibiza ubicado en el Ejido Maclovio Rojas, fue hallado el cuerpo sin vida de una mujer de entre 25 y 30 años de edad, con golpes contusos y una sábana enrollada en el cuello.

El 29, Ashley Naomi Castorena Silva, de 5 años de edad, falleció producto de las lesiones de bala que le propinaron cuando iba a bordo de un vehículo junto con su padrastro, en un hecho ocurrido en la colonia Mariano Matamoros.

El 1 de junio, fue reportado el cuerpo encobijado de una persona del sexo femenino sobre un camino de terracería en el Cañón de los Alacranes de la colonia San Ángel. La víctima tenía entre 30 y 35 años.

El 2 de junio se reportó el hallazgo del cadáver calcinado de una fémina sobre la calle Manzanos en la colonia La Morita.

El domingo 4, María Cruz Vargas Guerrero, de 50 años, fue asesinada junto con su hijo Roberto Esmani Torres Vargas alias “El Beto”, de 32 años, al interior del establecimiento Cenaduría Apatzingán.

Mientras que el lunes 5 fue asesinada María Guadalupe Ontiveros Martínez, sujetos desconocidos le propinaron un balazo en el cráneo cuando se encontraba en la llantera El Chiquilín de Avenida Hacienda Las Fuentes del fraccionamiento Las Fuentes.

El martes 6,  en la calle Laguna Encantada de la colonia El Tecolote, quedó el cadáver de Lizbeth García Solórzano, de 24 años, ultimado con arma blanca.

Y el jueves 8 de junio, se encontró una mujer decapitada sobre la vía pública en  la calle Valle Escondido en la colonia Los Valles.

 

34 asesinados en junio

El asesinato de cuatro personas se reportó en las primeras horas del jueves 8 de junio entre ellas una pareja decapitada, uno ultimado a balazos y el otro calcinado.

Alrededor de la 1:35 am se supo que en el interior de un domicilio ubicado en la calle Benito Juárez de la colonia Lomas de la Amistad, fue asesinado a tiros el que llevara por nombre Guillermo Mercado, de 45 años; 15 minutos después fue hallado el cuerpo calcinado de un sujeto sobre la calle Tlaxcaltecas de la colonia Tierra y Libertad. No habían transcurrido ni cuatro horas cuando se encontraron los cuerpos decapitados de una pareja. Los cadáveres estaban expuestos en la vía pública sobre la calle Valle Escondido de la colonia Los Valles.

El miércoles 7, una persona hasta el momento no identificada, de entre 30 y 35 años, fue asesinada al interior de un domicilio en la calle Tehuacán de la colonia Ejido Francisco Villa.

Semi calcinado y con un surco en el cuello, fue localizado el cuerpo de un hombre sobre la calle Carlos Chávez y Callejón Ricardo Castro, en el Módulo 3 de la colonia Nueva Tijuana.

El lunes 5, se reportó que sobre la Carretera Libre a Tecate y el Bulevar San Pedro de la delegación La Presa Rural, un sujeto se encontraba sin vida, luego de los balazos que recibió por parte de sujetos desconocidos.

El domingo 4, sobre la calle 16 de Septiembre de la colonia Camino Verde, fue ejecutado a tiros un joven de entre 20 y 25 años. Por arma de fuego también falleció un hombre de entre 30 y 35 años en la colonia Felipa Velázquez.

También ese día fue localizado el cadáver calcinado de un sujeto en el interior de una camioneta pick-up en la colonia Capistrano.

Posteriormente, en el Hospital General fue declarado sin vida Carlos Carrillo Fuentes, previamente lesionado con arma de fuego cuando se encontraba sobre la privada Alondra de la colonia Cañadas del Florido.

El sábado 3, en las colonias Urbi Villa del Prado y Xicoténcatl Leyva Mortera, fueron localizados los cuerpos de dos personas, uno de ellos con la cabeza cercenada y con un narcomensaje firmado por el “El Diablo Verde”.

Durante los primeros ocho días de junio han sido asesinadas 34 personas. La cifra asciende a 647 crímenes violentos en lo que va de 2017.

 

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