Siembran más amapola en Baja California

Edición Impresa lunes, 22 mayo, 2017 12:00 PM

Cárteles de la droga transitan de la siembra

de marihuana a la de amapola en la entidad.

De 2016 a 2017, el número de plantíos de

amapola erradicados creció cuatro veces y

superó a los de marihuana. Coincide con

esta cifra que el sector San Diego en

California, abarque la mitad de decomisos

de heroína en la frontera con Estados

Unidos. En dos días, 11 y 12 de mayo,

elementos del Ejército Mexicano destacados

en la II Zona Militar, localizaron y

erradicaron once plantíos. David Shirk, de

la Universidad de San Diego, explica que

sembrar cerca de la Unión Americana

reduce los costos y riesgos, y se traduce en

una cadena de producción más corta,

más eficiente

El camino es estrecho, con piedras que dificultan los pasos y ramas que obligan a caminar con la espalda encorvada en algunos tramos. Después de unos 500 metros de bajar la falda del cerro, la vegetación es menos espesa y la humedad se siente en el aire.

Es un terreno accidentado pero propicio para el crecimiento de la amapola, flor de donde se extrae la pasta que da origen a la heroína. Las flores rojas y moradas se han levantado unos 60 centímetros, algunos bulbos ya quedaron desnudos con la caída de los pétalos.

Se trata del primero de once plantíos de amapola localizados por el Ejército Mexicano y la Secretaría de Marina, con una superficie total de 3.7 hectáreas, entre el jueves 11 y el viernes 12 de mayo en el sur de Tecate.

ZETA acompañó en el operativo a 40 elementos militares, 20 adscritos al Segundo Batallón de Infantería de Marina con base en Ensenada, y 20 pertenecientes al 28 Batallón de Infantería del Ejército con sede en Tijuana, en la primera jornada al sembradío más grande, de 21 mil 600 metros cuadrados.

A pesar que una vez dentro del cañón la sensación es la de un lugar remoto -no se ve más que el verde de las montañas-, el sitio está a menos de seis kilómetros de la Carretera Federal 3 Tecate-Ensenada, en el punto de la localidad Ampliación Valle de la Palmas.

La manera más fácil de llegar al sembradío, es seguir el camino trazado desde ese punto de la carretera hasta el Cerro Bola, cuya punta está repleta de antenas de microondas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), así como torres de compañías de telefonía celular.

Anque es una planta de invierno, el clima en Tecate le permite florecer

Incluso, ahí están también torres del Centro de Control, Comando, Comunicación y Cómputo (C4) del Gobierno del Estado, de proveedores de servicios de radio a empresas transportistas y de un canal de televisión por cable.

El sitio es estratégico para telecomunicaciones, puesto que cubre del 60 al 80 por ciento de las manchas urbanas de Tijuana, Tecate y Ensenada, con cierta cobertura en La Rumorosa y Mexicali.

También lo es para la siembre de droga. De acuerdo con imágenes satélites, el sendero tiene por lo menos diez años. Hasta el inicio del camino se puede llegar en vehículo, doble tracción de preferencia por lo empinado del cerro, pero una vez en la senda, no hay otra forma para llegar más que a pie.

El grupo integrado por el Ejército y la Marina comenzó los recorridos en la zona a las 6:30 am del jueves 11 de mayo. Para las nueve de la mañana ya habían localizado el primer plantío. En ese punto, justo debajo del Cerro Bola, las plantas crecen a 570 metros sobre el nivel del mar, aspecto fundamental para una cosecha exitosa.

Otro factor que contribuye al crecimiento del enervante en esta área, explica el militar a cargo del operativo, son “las condiciones del clima amigables y adecuadas, es casi verano y sigue creciendo, a pesar que la amapola es una planta de invierno, a pesar que es una zona fría, donde baja la temperatura de noche, hay humedad en el ambiente por la altura y eso permite enriquecer más la planta”.

 

Locales aprenden a sembrar

Aunque no hubo arrestos durante el operativo, quedaron rastros de la presencia de varias personas en el área. A unos 300 metros del plantío más grande, se inició otro sembradío con plantas no más altas que una mano con los dedos extendidos. En el lugar quedó una bolsa con abono regado en el piso, igual una bomba habilitada para riego.

En otro espacio, a varios metros de distancia, había sido instalado el campamento con varias piedras acomodadas para formar un fogón, montones de basura regada, trastes, utensilios de cocina y comida. Todo debajo de una lona sostenida con palos.

El militar a cargo del operativo calcula que por lo menos diez personas eran las encargadas de dar mantenimiento al plantío.

Ya que la siembra de amapola requiere más cuidado y conocimientos que la de marihuana, en el pasado se sabía que personas de Sonora y Sinaloa se trasladaban a Baja California para estas tareas. Sin embargo, una fuente militar comentó que hay indicios de personas locales que ya adquirieron los conocimientos necesarios para dedicarse a ello.

“Conforme van creciendo las plantas, las que más despuntan son a las que les dan prioridad, y las que están a los lados, como tienen poca probabilidad de crecer, entonces las empiezan a quitar”, señala el jefe de las tropas en el lugar.

El trabajo implica observar las plantas para arrancar las hojas que no necesita y que comienzan a marchitarse, dejarlas limpias.

La goma de opio de obtiene del bulbo “cuando llora la planta”, explica un militar

¿Creen que ya habían plantado, rallado y recogido la goma de opio?, se le pregunta al mando mientras da instrucciones de arrancar las plantas de raíz y acomodarlas en una cama para su incineración.

“Los cercos que hay las inmediaciones es porque ya habían utilizado el área. Concentran los árboles y otras áreas en las orillas y le ponen malla para protegerlo de los animales de la zona”, indica mientras levanta un pedazo de alambre.

Las condiciones naturales de la zona también obstruyen la vista desde arriba, ya que los árboles, algunos muy secos, otros todavía frondosos, esconden los plantíos.

“Si viene el helicóptero a hacer vuelos de reconocimiento, no los detecta porque se protegen, utilizan la mimetización del área”, señala.

Sobre los plantíos encontrados ese día, dice confiado que todavía no habían extraído la goma de opio. La primera señal, claro, es que ninguna hoja había sido arrancada, y la segunda y más definitiva, que los bulbos se encontraban intactos.

Para obtener la goma de opio, de donde se produce la heroína, se hacen pequeños cortes al bulbo, de donde brota la sustancia lechosa. En sí, la flor marchita a menos de tres horas de haber sido arrancada. Es sumamente delicada.

Según los cálculos del militar, en dos semanas más, habrían empezado a rallar los bulbos de “las partes más floreadas y van recogiendo por etapas conforme va llorando la planta”.

“Cuando rallan la goma, la juntan en una especie de salchichas de plástico. Me las he encontrado que las traen en guantes de látex, los van llenando. Otros hacen cápsulas, las consumen y las evacúan para juntarlas”, comenta.

Al más pequeño de los plantíos, de donde nacían las mangueras de riego, hechas de un material tan delgado como una bolsa plástica, le faltaban dos meses para empezar a dar la flor.

Los sembradíos eran alimentados por dos piletas de agua, habilitadas desde el plantío más alto, para que bajara el agua.

Para terminar la jornada, las flores, hojas, acompañadas de ramas secas, mangueras y unas pocas plantas de marihuana que también fueron localizadas en el lugar, fueron incineradas por los militares, pero el crujido del fuego y el humo que se levantó, quedaron atrapados en el cañón.

De haber prosperado los once plantíos, sus sembradores habrían obtenido casi cuatro kilogramos de heroína, ya que por cada hectárea de amapola, se obtiene un kilo de goma de opio.

Este año, las agencias estadounidenses determinaron el precio promedio de un kilo de heroína entre 25 mil y 30 mil dólares en aquel país. Un total de 120 mil dólares, más de 2 millones de pesos, destruidos en unos días.

 

Amapola se impone a la marihuana

De acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), durante 2016, militares destruyeron 36 plantíos de amapola con una extensión total de 53 mil 253 metros cuadrados en la Segunda Zona Militar en Baja California. Éstos representaron casi el 10% de los 385 plantíos de marihuana con una extensión de 36.89 hectáreas, que fueron localizados e incinerados en el mismo periodo.

Mientras que, también en 2015, personal militar encontró ocho plantíos mixtos de marihuana y amapola, con una extensión de poco más de dos hectáreas.

Militares siguen el camino para incinerar los plantios

Sin embargo, esta tendencia se ha revertido de enero a mayo de 2017. Según cifras de la SEDENA, de enero a mayo de 2017, en todo Baja California se han destruido 146 plantíos de amapola con una superficie de 14 hectáreas.

La cifra no solo es cuatro veces mayor a la del año anterior -en un periodo de cinco meses en comparación a doce-, sino que supera a los 86 plantíos de marihuana con una superficie de 8.5 hectáreas.

A esto hay que agregar otros cinco plantíos mixtos de marihuana y amapola con una superficie de 2 mil 450 metros cuadrados.

En 2016, la SEDENA reportó la destrucción de 163 mil 593 plantíos de amapola con una superficie 22 mil 235 hectáreas en todo México. Esta cifra es la misma que este año se aprobó en Bolivia como límite de cultivo de cocaína para usos tradicionales como mascado, infusión y rituales religiosos.

Mientras que, en el mismo periodo, se decomisaron mil 376 kilogramos de semillas de amapola, 278 kilogramos de heroína y 159 kilogramos de goma de opio.

 

La frontera por donde entra más heroína

Por Tijuana y Tecate ingresa la mitad de heroína que llega a Estados Unidos. De acuerdo con un reporte de la Agencia Antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés), en 2015, agentes estadounidenses decomisaron una tonelada y 48 kilogramos de esta droga en el Sector San Diego que comprende estas dos ciudades.

El contraste se aprecia más al comparar esta cantidad con los 96 kilogramos de la misma droga decomisadas en el sector El Centro, es decir, Mexicali y una parte de San Luis Río Colorado, Sonora.

“Más heroína está entrando a Estados Unidos a través de la frontera Suroeste. Como consecuencia, los roles de los estados en el Oeste como áreas de tránsito de heroína, se han vuelto más importantes”, refiere el informe.

También relata cómo la DEA y corporaciones locales indican que los decomisos de esta droga se dan en volúmenes más grandes y ya no escondidos en latas, bolsas de dulces o carrocería, sino en contenedores mucho más grandes.

Históricamente, los cárteles mexicanos, particularmente el de Sinaloa, habían introducido al mercado de Estados Unidos la heroína negra, mientras que la heroína blanca llegaba de Asia o Sudamérica.

 

Heroína mexicana gana mercado en EU

Agencias estadounidenses comenzaron a notar el cambio en los mercados a partir de 2014. “Al traficar heroína sudamericana e incrementar la producción de heroína blanca en México, los cárteles mexicanos han podido entrar a los lucrativos mercados de heroína blanca en el Centro y Noreste de Estados Unidos”, revela el documento.

No es coincidencia que estas áreas donde la amenaza de la heroína es particular, de acuerdo a un informe de la DEA publicado en 2016.

De ahí que los cárteles mexicanos son ahora los traficantes más prominentes, en mayoreo y no solo en menudeo, en ciudades como Chicago, Nueva Jersey, Filadelfia y Washington, además de haber ampliado su presencia hasta el área de Nueva York.

En los últimos años, el gobierno estadounidense ha ordenado diversos estudios para explicar la epidemia de heroína en ese país.

No es para menos, aunque continúa siendo menor la población que consume heroína en comparación a quienes utilizan marihuana o metanfetaminas, su crecimiento es mucho más alto.

De 2007 a 2014, el número de personas consumiendo esta droga se triplicó de 161 mil a 435 mil. Mientras que, según el Sistema Nacional de Decomisos (NSS, por sus siglas en inglés), los decomisos de heroína en Estados Unidos incrementaron 80% en cinco años, pasando de 3.7 toneladas en 2011, a 6.7 toneladas en 2015.

Estados Unidos ha encontrado la raíz de este boom. “El gran incremento de sembradíos de amapola y producción de heroína en México es la principal fuente de heroína para el mercado de Estados Unidos, lo cual permite a los traficantes tener un flujo constante de heroína de bajo costo, pero muy pura”, establece el informe.

En 2014, la heroína mexicana representó el 69% del total de las muestras de heroína analizada bajo un programa especializado de la DEA que busca descifrar las diferentes composiciones químicas de esta droga decomisada a lo largo de Estados Unidos. La de más alta pureza corresponde a la denominada MEX-SA (por representar una mezcla entre la heroína de México y la Sudamérica), con un nivel de 74%.

Se trata de un gran avance. En 1981, la pureza promedio de esta droga era de 10%. Según este estudio, el gramo de heroína pura se llega a vender por más de 500 dólares.

“Tanto la pureza como el volumen de los decomisos de heroína mexicana aumentó, lo cual es un indicador de que los traficantes mexicanos están expandiendo su territorio agresivamente y tomando mayor control del mercado de la heroína en Estados Unidos”, informó la DEA en un reporte publicado en 2016.

 

Cártel de Sinaloa sigue con el control

Para David Shirk, académico de la Universidad de San Diego, resulta lógico que sembrar cerca de Estados Unidos no solo reduce los costos y riesgos, sino que se traduce en una cadena de producción más corta y, por lo tanto, más eficiente.

El director del Programa Justicia en México, también observa una relación directa entre la legalización de la marihuana en varios estados de la Unión Americana, como California, y la predilección de los cárteles por fabricar heroína.

Además, debido a su poderío y estructura, el Cártel de Sinaloa es el encargado de la siembra en Baja California. Esto coincide con lo señalado a ZETA por el secretario de Seguridad Pública del Estado, Daniel de la Rosa, en 2016.

Si bien, el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) utiliza la frontera de Tijuana para el ingreso de droga, en su mercado prevalece el tráfico de metanfetaminas, según un informe de la DEA.

Otro aspecto que hace atractivo el tráfico de heroína, es que requiere menos personas para su trasiego y que las dosis son menores que a las de otras drogas, lo que permite obtener más ganancias, afirma el investigador.

No obstante, concluye que los plantíos encontrados en México no se explican sin la complicidad de miembros de corporaciones policiacas para otorgarles protección.

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