Se quejan por liberación de chofer ebrio, homicida

FOTOS: Sergio Haro
 
Edición Impresa lunes, 15 mayo, 2017 12:00 PM

Familiares y amigos del motociclista Ernesto Arteaga García, manifestaron su inconformidad luego que Jesús Alberto, el hombre que en estado de ebriedad lo impactó y arrastró por más de 15 metros, fue vinculado a proceso pero lo lleva en libertad. A pesar que el Ministerio Público solicitó prisión preventiva, la juez la negó, ponderando que el imputado es un joven egresado de Medicina  

Cerca de las dos de la mañana un par de motociclistas salieron del restaurant-bar Las Preparadas del 43 en Calzada Cuauhtémoc. Habían finalizado turno y se enfilaron hacia la Calzada Justo Sierra, al llegar al semáforo dieron vuelta a la izquierda, pasaron un retén policiaco y en el monumento a Benito Juárez -donde se bifurca la vialidad- siguieron por la L. Montejano.

Había un espléndido clima esa madrugada del viernes 28 de abril, iniciaba el puente que se alargaba hasta el martes 2 de mayo. Del lado izquierdo iba José Cristian Rojas Noriega a bordo de su moto Suzuki GSXR y del lado derecho transitaba Luis Ernesto Arteaga Martínez, de 28 años de edad, a bordo de una motocicleta Honda modelo 2004 con placas 19E4012 del Estado de California.

Al llegar a la esquina con Independencia -viajaban de Sur a Norte-, ambos motociclistas pasaron el semáforo y pararon en el siguiente alto, en la esquina con Calle San Mateo.

De repente, un auto compacto Toyota Camry negro, embistió la motocicleta de Ernesto, arrojando el cuerpo cinco metros adelante. El conductor no se detuvo, siguió su carrera y arrastró al joven motociclista cerca de 15 metros. El auto se detuvo debido a que el cuerpo del joven piloto se atoró en una de las llantas del vehículo. Aún con vida, quedó prensado entre los fierros del vehículo y el asfalto.

Mientras el acompañante del motociclista atropellado hacía esfuerzos infructuosos para sacar a su compañero, algunos testigos abrieron la puerta del auto compacto. Ahí estaba al volante Jesús Alberto, completamente ebrio, no podía articular palabra y ni siquiera alcanzaba a sostener la vertical; completamente aturdido, no entendía lo que estaba pasando.

Por la mecánica de lo sucedido se infiere que el joven -egresado de la Facultad de Medicina y en pregrado en el Hospital del ISSSTE- se quedó dormido al volante, no frenó en el alto ni ante el golpazo a la moto, y siguió de frente, arrastrando al joven motociclista.

En torno al incidente se reunieron varios testigos, algunos trataban de sacar el cuerpo, poniendo un gato mecánico para levantar el vehículo, pero era imposible. Tuvieron que solicitar el apoyo del Cuerpo de Bomberos, quienes con la Unidad de Rescate lograron levantar el auto compacto y sacar al maltrecho motociclista que todavía tenía signos vitales, aunque minutos después falleció en el Hospital General de Mexicali.

“Sí tomé, unos cuatro o cinco botes de cerveza”, expuso el joven médico, quien en su versión relató que estuvo en una reunión con compañeros de labores -la cual inició a las ocho  de la noche del jueves 27 de abril- y posteriormente fue a visitar a una prima que vive por la Avenida Colón.

El accidente fue cerca de las 2:15 am y, tras su detención, Jesús Alberto se negó a que le hicieron un examen de alcohol en la sangre, por lo que el Ministerio Publico tuvo que recurrir a una orden judicial, pero ya habían pasado seis horas del accidente. Aun así, su nivel de alcohol en la sangre era de .350, lo que significa un alto grado.

El lunes 1 de mayo, mientras los familiares del joven motociclista se encontraban en el panteón, en el sepelio, les avisaron que en una hora más iniciaría la audiencia de formulación de imputación, donde para su sorpresa, el conductor del auto  no recibió prisión preventiva, dado que la juez Guillermina Cuevas decidió que llevaría el proceso en libertad, con el argumento que por su condición de recién egresado de Medicina, y realizando un pregrado, no consideró que podría sustraerse a la acción de la justicia.

El miércoles 3 de mayo, en el Centro Cívico, un numeroso contingente de motociclistas -de varios grupos de bikers– se reunió, y, encabezados por familiares del joven muerto, realizaron una manifestación hasta el edificio sede del Nuevo Sistema de Justicia Penal (NSJP).

Protestas de motociclistas en Mexicali

“Estamos inconformes por la decisión de la juez, se nos hace injusto que una persona que venía en estado de ebriedad goce de esos privilegios, de esa libertad. Creo que la juez pudo darle un castigo, otra sanción, parece que aquí la gente que tiene poder está por encima de la Ley”, acusó Luis Ernesto Arteaga Monroy Martínez, padre del motociclista atropellado.

 

Justicia cuestionada

Oficialmente se asentó que la muerte de Luis Ernesto se debió a un politraumatismo y, la tarde del jueves 4 de mayo, se efectuó la audiencia de vinculación a proceso que encabezó la misma juez, Guillermina Cuevas Tapia.

A Jesús Alberto se le acusa de daño en propiedad ajena culposa: manejar un vehículo de motor en estado de ebriedad y homicidio por culpa. Con la voz entrecortada por el llanto, Jesús Alberto pidió disculpas a los familiares del occiso, dijo estar arrepentido de lo sucedido y se comprometió a apoyarles en la reparación de los daños.

En su declaración, expuso que esa madrugada -después de departir con amigos y luego con una prima- se topó con las dos motocicletas, “estaban dando frenones, la de la izquierda frenó, cuando yo freno es cuando me impacto con ella antes de llegar al alto, cuando miro lo que pasó y estoy dispuesto a bajarme se acerca un sujeto, que es el que me agarra, me dice que no salga del carro, me tiró al suelo, yo quiero ver qué es lo que pasó, quiero ayudar, (pero él) me azota contra el pavimento, me golpea, pierdo el conocimiento, escuchaba que me hablaban, escuchaba voces… cuando me di cuenta ya estaba en la patrulla”.

En el Informe Policial Homologado, el agente Víctor Salgado dio fe de que el chofer del auto despedía un fuerte olor a alcohol, que impactó por alcance a la moto y arrastró al conductor de ésta cerca de 17 metros. El otro motociclista refiere que al acercarse al conductor del carro compacto y decirle que se bajara, recibió por respuesta y con voz entrecortada “No hay pedo, no pasó nada…”, que lo dijo tambaleante, sin poder sostenerse en pie.

De acuerdo al certificado del Servicio Médico Forense (SEMEFO), Ernesto Arteaga Martínez murió por politraumatismo, que técnicamente significa que tiene lesiones en todo el cuerpo y con órganos internos contundidos o lacerados. Tenía fractura en tibia y peroné, las costillas fracturadas, hígado contundido, bazo con laceración, sangrado en cavidad abdominal. Presentaba además abundante hemorragia intra-craneana.

El estudio de alcoholemia practicado al responsable arrojó .350 miligramos por 100 mililitros (técnicamente arriba de 100 miligramos se considera una persona ebria).

 

Latino Riderz

En Mexicali existen al menos 25 grupos de motociclistas -suman más de mil integrantes-, entre éstos Latino Riderz, al cual pertenecía Ernesto.

Jesús Cerecedo Viveros es licenciado en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) e integrante del grupo Vagos MC, uno de los pioneros del motociclismo en Mexicali. Ahora también es abogado de la familia de la víctima.

Audiencia, mp, asesor legar y padres de la victima

“Él conoce todas las consecuencias de ingerir bebidas alcohólicas, se le podría reprochar jurídicamente otra conducta porque él en sus cinco sentidos, se pone en estado inconveniente y aun así maneja”, refiere el abogado al cuestionar que la juez no le haya otorgado prisión preventiva como medida cautelar al imputado, quien lleva el proceso en libertad.

De igual manera, plantea que la juzgadora basa su criterio en que el imputado tiene su arraigo y estabilidad profesional, pero todavía no es médico, ya que para ello necesita una patente  -de la Dirección General de Profesiones, que expide una cédula profesional-; está en un internado de pregrado en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), donde no tiene una relación laboral.

“Exhiben un recibo de pago de cerca de 680 pesos con concepto de beca de pregrado, pero no existe una relación laboral, además, esa beca terminaría en junio, no hay la certeza de que se pueda quedar en la ciudad, que tenga un arraigo”, reiteró Cerecedo.

 

60 por ciento de autopsias fueron muertes por accidente

Por el ahorro de gasolina, por lo práctico en el manejo y la facilidad para estacionarse, cada vez es más común el uso de motocicletas como forma de movilidad urbana. Datos oficiales arrojan que en Baja California hay registradas 16 mil 878 motocicletas, aunque el número real es mayor, unos con placas norteamericanas, otros sin registro alguno.

Según Raúl González Vaca, titular del SEMEFO en Mexicali, de las cerca de 150 autopsias que realizan, alrededor del 60 por ciento se deben a muertes por accidentes de tránsito, la mayoría se suscitan en fines de semana, puentes y periodos vacacionales.

En el caso de la Dirección de Seguridad Publica, en la zona urbana de Mexicali se han registrado 14 “coaliciones con bicicleta” que han sido turnadas al Ministerio Público y nueve con motocicleta. En esa dependencia municipal no registran los fallecimientos en esos hechos, dado que los heridos son trasladados al Hospital General, donde regularmente fallecen, explica el encargado del área de Tránsito, Luis Alberto Rivas Tapia.

 

Cambio de leyes

Uno de los puntos más controversiales del caso es que al responsable del accidente se le vincula a proceso -e inicia el juicio-, pero no se somete a prisión preventiva, lo lleva en libertad.

De acuerdo con el subprocurador de Zona en Mexicali, Fernando Ramírez, el Artículo 19 Constitucional -reformado desde 2008- contiene un catálogo de delitos que implican prisión preventiva de oficio: delincuencia organizada, homicidio doloso, violación, secuestro, trata de blancas, entre otros. El homicidio por culpa agravado por manejar un vehículo de motor no está contemplado constitucionalmente.

En el caso del motociclista atropellado y muerto, Ministerio Público solicitó la prisión preventiva para el imputado -como protección a la comunidad y a la investigación-, pero la juez estimó pertinente no otorgarla bajo la premisa de que era un médico, residente de un hospital, joven.

Ramírez comenta que tanto la procuradora Perla del Socorro Ibarra como el secretario de Seguridad Pública del Estado, Daniel de la Rosa, participaron con diputados en una mesa de análisis del tema de seguridad, ahí se propuso a los diputados para que como inicialistas, tomen la bandera para llevar a cabo una reforma a la constitución, aunque el voto definitorio tendría que ser a nivel federal.

La madre del joven atropellado

“No hay forma de explicarle a la ciudadanía que una persona que viene en estado de ebriedad atropella, causa la muerte y lleva el proceso desde su casa”, expone Francisco Barraza, diputado e integrante de un grupo de motociclistas, quien asegura, no se trata de que la juez haya actuado en contra de la Ley.

“Pero hay un recoveco, una laguna en la Ley que se tendría que analizar”, advierte.

La mañana del  jueves 11 de mayo, la juez Giillermina Cuevas ratificó su decisión de que el joven egresado de la Facultad de Medicina siga el proceso en libertad, rechazando el planteamiento del Ministerio Público, quien argumentó que el imputado podría sustraerse a la acción de la justicia. “No es justificable el riesgo de sustracción”, indicó la juez, considerando que las condiciones que suscitaron la medida de llevar el proceso en libertad no han variado de manera objetiva.

 

Otro caso: arrolló y mató a ciclista, lleva proceso en libertad

Cerca de las 2:00 am del lunes 20 de marzo -también era puente-, un ciclista que circulaba por Bulevar Anáhuac en la zona de Villas del Rey fue atropellado y muerto por el conductor de un Volkswagen Vento 2017 registrado como Uber.

El chofer del auto fue identificado como Iván Omar Fierros Morales -manejaba drogado-, empleado de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Mexicali (CESPM) que en ese tiempo estaba castigado, fuera de servicio en la dependencia. En tanto la víctima, originalmente no fue identificada  y duró una semana en el SEMEFO; más tarde se supo, en vida llevaba por nombre Sergio Corrales Amaya, de 35 años de edad.

Según el peritaje, el chofer de Uber perdió el control del vehículo e invadió el carril de acotamiento, chocando por alcance con la bicicleta, impactando el cuerpo del ciclista primero contra el cofre y luego contra el parabrisas. Quedó inconsciente en el lugar y falleció en el hospital. La causa del deceso fue traumatismo cráneo encefálico, con 35 lesiones.

El chofer del auto fue vinculado a proceso, pero seguirá el procedimiento judicial en libertad.

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