Gobernador debe 476 millones de pesos a la UABC

FOTOS: Sergio Haro / internet
 
Edición Impresa lunes, 10 octubre, 2016 11:16 AM

Por primera vez en su historia, por culpa del Gobierno del Estado, la Universidad Autónoma de Baja California está a punto de entrar en déficit y recortar programas educativos por falta de dinero. Francisco Vega de Lamadrid y el secretario de Finanzas, Antonio Valladolid han retenido los recursos etiquetados para la casa de estudios. Un descaro: en el aniversario de la UABC, el secretario de Educación prometió, millones en obra y becas, los cuales tampoco llegaron

 

La deuda que el gobierno de Baja California sostiene con la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) inició con el sexenio de Francisco Vega de Lamadrid.

Desde 2014, la Máxima Casa de Estudios ha subsistido sin 476 millones 414 mil 843 pesos y 48 centavos, aprobados y etiquetados para su operación.

Ello le ha costado a la Universidad hacer uso de sus reservas y ahorros, abrir menos espacios para estudiantes, y limitar su desarrollo en infraestructura y equipamiento.

Cada año, lejos de abonar los saldos pendientes, el Ejecutivo Estatal le entrega menos fondos públicos a esta institución educativa.

De acuerdo con información proporcionada por la UABC, los adeudos pendientes en 2014 sumaron los 99 millones 125 mil 51 pesos con seis centavos.

Del presupuesto destinado para 2015, quedaron 168 millones 970 mil 844 pesos con 13 centavos pendientes de pagar.

Al 30 de septiembre de 2016, de los mil 229 millones 466 mil 124 pesos que le corresponde aportar al gobierno de Baja California este año, no se han depositado 208 millones 318 mil 843 pesos y 48 centavos.

“Es un problema muy serio para la Universidad porque este recurso lo necesitamos para pagar proyectos especiales, nóminas, gasto corriente, gastos de operación. No tener ese recurso, nos pone una presión de flujo”, explica el doctor Víctor Manuel Alcántar Enríquez, tesorero de la UABC.

A pesar de que la institución ha hecho una racionalización de su gasto y frenado la inercia de crecimiento, si “el problema sigue así, la Universidad tendrá que revisar sus prioridades: entrar en déficit, que no es nada recomendable, o recortar programas”, detalla el funcionario universitario.

 

Ni con obras paga el gobierno

El financiamiento público para la UABC –así como de toda universidad estatal– es fijado cada año por la Secretaría de Educación Pública (SEP).

El cálculo se basa principalmente en las plantillas del personal académico y administrativo, así como en los gastos de operación.

Generalmente, entre enero y febrero, la dependencia federal se reúne con representantes del gobierno estatal y de la Universidad para firmar un convenio que establezca las partidas a entregar.

En promedio, el gobierno federal aporta un 55 por ciento de estos recursos y el 45 por ciento restante proviene del Gobierno del Estado.

No obstante, el Congreso de Baja California aprueba el presupuesto estatal –y en éste, la partida destinada a la Máxima Casa de Estudios– uno o dos meses antes del convenio.

Victor Enrique Alcantar Enriquez, tesorero uabc

Victor Enrique Alcantar Enriquez, tesorero uabc

Si el presupuesto aprobado por el Congreso del Estado es menor al monto que aparece en el convenio suscrito, el gobierno del Estado debe gestionar ampliaciones para llegar a esa cantidad, registrarlo como adeudo a la Universidad o bien, entregar su equivalente en obra o equipamiento. La administración de “Kiko” Vega opta por la tercera opción, en la cual también existe un rezago.

Por ejemplo, en el presupuesto de Baja California para 2016, aparece una partida aprobada para la UABC de mil 67 millones 122 mil 717 pesos.

Sin embargo, de los 2 mil 717 millones 686 mil pesos de aportaciones públicas fijadas por la SEP para la UABC en su ejercicio fiscal 2016, mil 229 millones 466 mil 124 pesos deben salir de las arcas estatales.

Así lo establecen los convenios firmados entre la Secretaría, la Universidad y el Ejecutivo Estatal, entre el 13 y el 15 de enero de 2016.

La diferencia entre lo aprobado por los diputados locales y el presupuesto real consiste en 162 millones 343 mil 406 pesos.

“Lo incluimos en el convenio de intercambio de obras, que se suscribe con el Gobierno del Estado para reconocer que tienen ese adeudo”, plantea el tesorero de la Universidad, Víctor Manuel Alcántar Enríquez.

Esta forma de pago se estableció en 2014, cuando iniciaron los incumplimientos de pago. A petición del Ejecutivo Estatal, la UABC aceptó que un primer adeudo de 13 millones 35 mil 326 pesos, se pagase con obra.

De hecho, el jueves 29 de septiembre, el gobierno estatal se comunicó con la UABC para solicitar abonar 20 millones de pesos a través de obra. La cantidad representa solo el 4 por ciento de la deuda. Hasta el momento de escribir este reportaje, el depósito no se había hecho.

El minúsculo abono apenas alcanzaría para construir uno de los elevadores pendientes o dotar de equipamiento a alguna de las unidades académicas que así lo requieren, estima el encargado de las finanzas de la UABC.

 

¿A dónde va el subsidio estatal?

Distribución del presupuesto destinado por el Gobierno del Estado de Baja California a la UABC para el ejercicio fiscal 2016.

 

Concepto Monto
Servicios personales (sueldos, prestaciones ligadas y no ligadas) $883,846,824.00 pesos
Estímulos a personal docente $45,304,794.00 pesos
Gastos de operación $240,798,429.00 pesos
Gastos de operación peso a peso $59,516,077.00 pesos
Total 2016 $1,229,466,124.00 pesos

Fuente: Secretaría de Educación Pública (SEP)

 

 

“De buenas intenciones no podemos pagar la operación de la Universidad”

En la ceremonia por el Aniversario 59 de la UABC, el 26 de febrero de 2016, el secretario de Educación, Mario Herrera Zárate anunció la entrega de recursos extraordinarios por parte del gobierno estatal.

En específico, en nombre del gobernador, prometió la devolución de un predio de 6 mil metros cuadrados con un valor de 13 millones de pesos; inversión en infraestructura para la Universiada Nacional 2017 y 26.6 millones de pesos en diversas becas para alumnos.

Herrera Zárate incluso aseveró que se condonaría la deuda de agua por 233.8 millones de pesos y que se elevaría a rango constitucional la autonomía de la UABC, ya que “en el Gobierno del Estado, es pecado mortal interferir en la Universidad”. Dos compromisos más que siguen sin cumplirse.

“Esa serie de apoyos que nos iban a dar como paliativo, por ejemplo programas de becas para universitarios, fondos para los programas de investigación, fondos para el programa de servicio social, son compromisos que no se han cumplido y la deuda sigue creciendo”, comentó al respecto el doctor Alcántar Enríquez.

Advirtió, “tenemos una muy buena relación con el gobierno del Estado, sin embargo de buenas intenciones no podemos pagar la operación de la Universidad. Tenemos que encontrar la manera de poder abatir ese saldo”.

Por segunda ocasión, encabeza la rectora de la Universidad Veracruzana Sara Ladrón de Guevara una marcha que partió de la zona universitaria con destino a palacio de gobierno en exigencia del pago que mantiene el ejecutivo con la institución educativa. FOTO: ALBERTO ROA /CUARTOSCURO.COM

Por segunda ocasión, la rectora de la Universidad Veracruzana, Sara Ladrón de Guevara, encabeza una marcha en exigencia del pago que mantiene el ejecutivo con la institución educativa. FOTO: ALBERTO ROA /CUARTOSCURO.COM

 

En este segundo semestre de 2016, la UABC cuenta con 65 mil 383 estudiantes, tanto de licenciatura como de posgrado, distribuidos en sus tres campus de Mexicali, Tijuana y Ensenada, así como en las cuatro unidades de Rosarito, Valle de las Palmas, San Quintín y Tecate.

A esta población universitaria hay que sumar más de 5 mil académicos y cerca de 2 mil empleados administrativos.

Durante la misma ceremonia de Aniversario, el Rector de la UABC, José Manuel Ocegueda Hernández destacó la impartición de 131 programas de licenciatura y 45 de posgrado, así como el segundo lugar nacional con mayor crecimiento de matrícula en los últimos diez años, entre otros reconocimientos.

Estos logros podrían verse frenados por la falta de recursos, explica el doctor Víctor Alcántar Enríquez.

“Este recurso pendiente de entrega nos ha afectado mucho, simplemente el no poder crecer ya está afectando a la comunidad al no atender a la demanda”, añade.

De los 3 mil 900 millones de pesos en ingresos de la UABC, estimados para el ejercicio 2016, alrededor del 69 por ciento proviene de financiamiento público.

La segunda fuente principal de ingresos es por “cuotas específicas”, que suman 243 millones 978 mil pesos, seguida de los ingresos por sorteos con un monto de 185 millones 144 mil pesos.

“Parte del gasto corriente y del crecimiento, lo pagamos con recursos propios como cuotas especiales, la comercialización de productos y servicios, la venta de boletos del sorteo, entre otros”, detalló el tesorero.

 

Deuda año por año

Saldos pendientes de financiar desglosados hasta
el 30 de septiembre de 2016

Año Adeudo
2014* $13,035,326.15 pesos
2014 $86,089,725.45 pesos
2015 $168,970,844.03 pesos
2016 $208,318,947.75 pesos
Total $476,414,843.48 pesos

* (Convenio de Intercambio de Obra por Subsidio)
Fuente: UABC

 

“No quisiéramos caer en situaciones de otras universidades”

Sara Ladrón de Guevara

Sara Ladrón de Guevara

En marzo y mayo de 2016, la Universidad Veracruzana, a través de su rectora Sara Ladrón de Guevara, convocó a marchas contra el gobernador priista Javier Duarte en reclamo de 2 mil millones de pesos que adeudaba el gobierno estatal a la institución pública.

Desde agosto de 2015, la casa de estudios informó además de esta falta de pago, el gobierno federal mantenía una deuda de 478 millones de pesos.

“Estamos defendiendo a la educación pública, estamos haciendo una defensa a siete décadas de trabajo de la máxima casa de estudios del estado”, declaró la rectora en una de las concentraciones de miles de estudiantes, personal universitario, así como sectores sindicales y civiles de la comunidad veracruzana.

“No quisiéramos caer en situaciones de otras universidad, que tienen serios problemas y ni siquiera puede pagar nóminas”, compara el tesorero de la UABC.

Comenta el caso de la Universidad de Nayarit, que cada catorcena registra un déficit de 25 millones de pesos, o la Universidad de Michoacán con un déficit anual de 200 millones de pesos.

Sin recursos, programas educativos podrían verse recortados

Sin recursos, programas educativos podrían verse recortados

Sin embargo, mantener la UABC operando sin pérdidas, como lo ha hecho desde hace 20 años, se torna cada vez más difícil porque “tenemos que hacer uso de las reservas de recursos, de contingentes”, complementa.

A la grave situación financiera que atraviesa Universidad, se suma la reducción de apoyos federales y que desde 2014, el Congreso local no ha aumentado el presupuesto para su operación.

 

Justificaciones superficiales, afectaciones reales

Cuando en reuniones los funcionarios estatales tienen que dar explicaciones de la falta de pago a la Máxima Casa de Estudios, hasta la caída en los precios del petróleo, la inflación y la devaluación de divisas, sirven como pretextos.

“Ellos están de acuerdo que nos deben el recurso y están viendo qué hacer, pero el problema es que no han podido hacer mucho porque no tienen recursos, nosotros los comprendemos, pero la Universidad también tiene necesidad de tener recursos para cumplir con los recursos que tenemos mandatados”, detalla el tesorero.

Sin haber depositado un peso de lo adeudado, el gobernador, acompañado de su secretario de Finanzas, Antonio Valladolid, asegura en boletines de prensa que trabaja en la obtención de recursos para el rubro educativo.

El miércoles 5 de octubre, en diarios locales, el mandatario estatal aparece dando la mano a Fernando Galindo, subsecretario de Egresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Abajo, el encabezado que asegura gestiona recursos para educación.

ZETA solicitó a la Dirección de Comunicación Social del Gobierno del Estado, una entrevista con el secretario de Finanzas, Antonio Valladolid o con el secretario de Educación, Mario Herrera para conocer los motivos de la falta de pago. Al cierre de edición, no recibió respuesta.

Mientras tanto, la comunidad bajacaliforniana se ve afectada por la falta de recursos para la principal universidad en el estado.

“La Universidad no puede ya crecer al ritmo del crecimiento de la población que está demandando educación superior”, expone el tesorero.

Y concluye “si no se subsana la deuda, las autoridades de la Universidad tendrán que evaluar la situación para proceder a hacer recortes en los programas”.

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