22.4 C
Tijuana
viernes, septiembre 29, 2023
Publicidadspot_imgspot_img

La inamovilidad del maestro

Juzticia

 


Publicidad


 

 

 


Publicidad

 


 

La aplicación de la Ley General del Servicio Profesional Docente ha causado un efecto devastador en el maestro, especialmente en el aspecto emocional porque, a rajatabla le han pretendido cambiar la panorámica legal, transformándole sus plazas con definitividad a contratos a prueba.

La incertidumbre de la inestabilidad en el empleo le ha generado también la inestabilidad de su seguridad económica y la desconfianza en el estado de derecho y la justicia.

El legislador de las reformas al art√≠culo 3ro. Constitucional y sus Leyes reglamentarias, soslayando ol√≠mpicamente los derechos de los maestros derivados de los art√≠culos 116 fracci√≥n VI y 123 de la Constituci√≥n Federal y sus Leyes Reglamentarias, llanamente establece que los docentes, independientemente de su antig√ľedad y definitividad en su trabajo,¬†est√°n a prueba y obligatoriamente ser√°n evaluados, y de no aprobar las evaluaciones (tres), se dar√° por terminada la relaci√≥n de trabajo sin responsabilidad para la autoridad educativa (despido sin indemnizaci√≥n), art√≠culos 52 y 53 de la Ley General del Servicio Profesional Docente.

La Ley Federal del Trabajo anterior a las reformas de 2012, no contemplaba el contrato a prueba y muchos creían que sí, en base a la causal de despido establecida en la fracción I del artículo 47.

En dicha causal se establec√≠a que si el trabajador enga√Īaba al patr√≥n con certificados o referencias falsas en las que le atribuyeran capacidades, aptitudes o facultades de las que carec√≠a, el patr√≥n pod√≠a despedirlo, pero lo ten√≠a que hacer dentro de los 30 d√≠as siguientes, pues pasando ese t√©rmino quedaba sin efectos dicha causal.

La reclamaci√≥n patronal constante sobre los contratos a prueba fructific√≥ en las reformas laborales de noviembre de 2012, y as√≠, en su art√≠culo 39-A se estableci√≥ que: ‚ÄúEn las relaciones de trabajo por tiempo indeterminado o cuando excedan de 180 d√≠as, podr√° establecerse un periodo a prueba, el cual no podr√° exceder de TREINTA D√ćAS, con el √ļnico fin de verificar que el trabajador cumple con los requisitos y conocimientos necesarios para desarrollar el trabajo que se solicita‚ÄĚ.

Tambi√©n se establece que: ‚ÄúAl t√©rmino del periodo de pruebas (treinta d√≠as), de no acreditar el trabajador que satisface los requisitos y conocimientos necesarios para desarrollar las labores, a juicio del patr√≥n, tomando en cuenta la opini√≥n de la Comisi√≥n Mixta de Capacitaci√≥n y Adiestramiento en los T√©rminos de ley, as√≠ como la naturaleza de la categor√≠a o puesto, se dar√° por terminada la relaci√≥n de trabajo, sin responsabilidad para el patr√≥n‚ÄĚ.

Finalmente el art√≠culo 39-E establece que: ‚ÄúCuando concluyan los periodos a prueba y subsista la relaci√≥n de trabajo, √©sta se considerar√° por tiempo indeterminado y el tiempo de prueba se computara para efectos del c√°lculo de la antig√ľedad‚ÄĚ.

‚ÄĚLa Ley del Servicio Civil en Baja California, no contempla el contrato a prueba, pero en su art√≠culo 8vo. Establece que los trabajadores de base son inamovibles y tienen derecho a la estabilidad en el puesto espec√≠fico de acuerdo con el sistema escalafonario‚ÄĚ.

La base o definitividad en el trabajo, no significa que el empleado pueda actuar en desacato a las condiciones de trabajo pactadas ni realizar acciones ilícitas, ya que todas las legislaciones laborales tienen un apartado de causales de despido justificado, y así la Ley Federal del Trabajo tiene su artículo 47, como la Ley del Servicio Civil tiene su artículo 57.

Los trabajadores del Estado y Municipios pueden ser despedidos por abandono del empleo, por falta de asistencia (más de tres), por faltas de probidad, por presentarse a trabajar en estado de embriaguez, por actos inmorales o de hostigamiento u acoso sexual, por desobediencia injustificada siempre que se trate del trabajo contratado, etc.

Los derechos del trabajador en general, y particularmente del maestro, derivan de los artículos 123 apartado B y 116 fracción VI de la Constitución Federal, dispositivos que prevén la estabilidad en el empleo (permanencia) y el derecho de escalafón (ascenso).

La Ley General del Servicio Profesional Docente, en su reglamentación respecto de la contratación laboral de los maestros y las condiciones de trabajo, es inaplicable en el estado de Baja California porque la aplicable aquí es la Ley del Servicio Civil por mandato expreso del artículo 116 fracción VI de la Constitución Federal, pero además es contradictoria porque en el propio artículo 3ro. Constitucional, que es de donde emana, se establece que las leyes reglamentarias deberán emitirse con pleno respeto a los derechos constitucionales de los trabajadores de la educación.

De lo anterior se desprende que los derechos de estabilidad en el empleo y escalafón del maestro, están vigentes en el estado de Baja California, garantizados por el apartado B del artículo 123 Constitucional, y no pueden ser afectados por una Ley secundaria, de conformidad con el artículo 133 que establece la supremacía constitucional.

 

El Licenciado Gerardo Dávila ejerce su profesión en Tijuana, B.C. Correo: lic_g_davila@hotmail.com

Autor(a)

- Publicidad -spot_img

Puede interesarte

-Publicidad -

Notas recientes

-Publicidad -

Destacadas