Películas a un clic


 
Espectáculoz lunes, 23 febrero, 2015 08:00 PM

A solo un clic de tener acceso a catálogos de películas de diferentes géneros y países, los usuarios de internet marcan la diferencia en las recientes formas de consumir cine, haciendo que las tradicionales salas de exhibición compitan con la comodidad e inmediatez de un televisor, laptop, tablet o smartphone, y que tanto empresas privadas como organismos públicos, se sumen a ofertar servicios que atiendan la nueva demanda. Pese a que el Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), consideró en su Anuario Estadístico 2013 que de momento México tiene un mercado inestable y en desarrollo en ese aspecto, resaltó “prioritario impulsar espacios legales de consumo en línea y de descarga como parte de la política audiovisual del país”, para que crezcan las opciones de consumo y se contrarreste la piratería, que en los últimos cuatro años ha puesto a disposición ilegal más del 50 por ciento de las producciones nacionales. Será en marzo próximo, durante la edición 30 del Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG), que el Instituto dé a conocer las cifras correspondientes al comportamiento de los cinéfilos en el último año, pero en entrevista con ZETA, el titular del organismo, Jorge Sánchez Sosa, se aventuró a ofrecer un cálculo porcentual de los servicios más usados por los mexicanos: “A grandes rasgos te diría que la audiencia que consume cine por internet en las opciones de plataforma actuales, es de  aproximadamente entre 70 y 75 por ciento a través de Netflix, entre 20 y 25 por ciento lo consume a través de Claro Vídeo y luego hay sectores pequeñitos del uno por ciento donde encuentras a Cinépolis Klic, Total Movie, etc; pero los dos grandes son estos mencionados y hay un consumo creciente”. Hasta hace dos años, Vudu, perteneciente a Walmart, era la plataforma con más películas en su catálogo (4 mil 76), convirtiéndola en una de las favoritas entre los mexicanos, pero dejó de operar nacionalmente el pasado 1 de febrero, no sin antes invitar a sus clientes a pasarse al servicio de Cinépolis Klic, mediante un mensaje de su director de Comunicación Corporativa en México y Centroamérica, Antonio Ocaranza. De forma que ahora las piezas fuertes en México son Netflix, Cinépolis Klic y Claro Vídeo. Proveedor de contenidos para la líder de plataformas digitales de cine, además de otros catorce clientes en Latinoamérica, 20th Century Fox es uno de los estudios que ha encontrado en internet otra vía para vender sus películas. “En cuestión digital dividimos el producto en dos grandes ramas que son EST (Electronic Sell-Through), que es la venta directa tal cual del producto y VOD (Video On Demand), que se refiere más a la renta del producto. Dentro de este esquema o productos empezamos a hacer la estrategia para cada uno, dependiendo los clientes porque no todos los distribuidores o proveedores de contenido tienen las mismas características. Es decir, hay unos que solo tienen la capacidad de tener producto a la renta y hay otros que tienen la posibilidad de ponerlo a la renta y a la venta. Ahí es donde se empieza a volver un poco complejo el negocio”, declaró a ZETA Iñigo Pérez Cano Aguilar, gerente de Mercadotecnia de la empresa en México, cuya única variante en sus negociaciones de contenido digital es para el servicio VOD en hoteles, que abastecen desde Miami mediante el Grupo Carso que, además, tiene a Claro Vídeo entre sus plataformas. Adaptarse a la tecnología Con el usuario decidiendo qué ver y con cuál servicio, el avance tecnológico de equipos también permite cambiar preferencias en dispositivos para llevar a cabo el proceso. A decir de la sexta edición del Estudio de Consumo de Medios Entre Internautas Mexicanos, durante 2013, el 63% de los usuarios le dieron prioridad al uso de una laptop al consultar algo, cuando un año antes tenía una preferencia del 70%. Aunque sigue siendo el dispositivo de conexión favorito, los smartphones le siguen al empatar sus cifras de ambos años, en tanto que las computadoras de escritorio son las que definitivamente se han visto desplazadas por el auge de las tablets. A esa portabilidad se suma la ventaja de conectarse con mayor frecuencia a la web desde cualquier lugar, ya que el estudio considera a la población mexicana como internauta en un 52%. De ese global, más de una cuarta parte destina su tiempo a ver películas en alguna plataforma, lo que hace que la actividad se lleve el 49% del contenido mayormente consultado. Tendencia que para Carlos Jiménez Muñoz, director de Mercadotecnia de Paramount Pictures México, tiene que ver con el hecho que “el consumidor tiene gustos y preferencias marcados muy fuertes, y es una evolución y fenómeno que se va dando normalmente al conocer más material”. Mientras que para su igualitario en 20th Century Fox, Alberto Llera, “el público solo se forma hasta cierto punto por sí mismo, pero desafortunadamente, o afortunadamente, es el que dicta qué le interesa y qué no le interesa”. Convergencia de medios El todo en uno en casi cualquier dispositivo ya es un hecho, y con éste, los límites de las plataformas digitales parecen no existir. Sistemas que se centraban solamente en cable, telefonía o música, ahora incluyen a alguna otra opción o varias. Claro ejemplo es iTunes, que en 2006, tres años después de su lanzamiento, incorporó un catálogo de 275 producciones entre series de televisión y películas disponibles para su descarga, luego de que un año antes implementó la venta digital. “Definitivamente iTunes hoy en día ocupa un pedazo del mercado más grande  y será referencia común”, precisó Pérez Cano sobre el nuevo esquema que incluye a Google Play en lo que respecta a los celulares con sistema operativo Android y su contraparte en la tienda Apple. “iTunes es con el que más tiempo tenemos tratando directamente con México, llevamos tres o cuatro años aproximadamente, el contacto ya se tenía desde antes pero a nivel interno ha sido en ese tiempo. Muchas de las cosas que se han logrado (con ellos) es tener contenido específico para el tema digital”, complementó. La mención final se refiere a valores agregados para la gente que pre-compra películas, como cuando se promocionó “Wolverine Inmortal” y se les dio acceso a un clip con detalles adelantados de “X-Men: Days of the Future Past”, como una forma de que el público se interesara en la franquicia completa, aprovechando la expectativa de una primera promoción. Sin descartar tener el material tan pronto se libere la descarga en la plataforma usada. Segmentar para vender Para 20th Century Fox, la mejor manera de ofrecer sus filmes especiales para cualquiera de las plataformas, es asignarlas en lo que denominan cuartos temáticos, que van desde paquetes que relacionen a las películas como productos infantiles, dedicadas al día del padre, navideñas o sagas, por mencionar algunas de las divisiones que buscan facilitar al usuario el acceso al contenido. Sin embargo, para cada cliente se hacen diferentes grupos, dependiendo del presupuesto con que cuenten y el número de títulos que quieran adquirir para su servidor. Siguiendo con el ejemplo de iTunes, éstos mantienen entre 300 y 400 materiales acordados con el estudio, que la hacen una de las plataformas más nutridas en esa alianza. A su vez, cada tienda o almacenador digital hace sus respectivas ramificaciones de películas, para mantener un mejor control de su menú para el usuario y que la navegación sea más fluida cuando decida qué tipo de contenido ver. En el caso de Netflix, las categorías van de programas de televisión y series, a comedias, documentales, dramas, romance, thrillers, ciencia ficción y fantasía, entre otras que para Cinépolis Klic son sus subdivisiones del apartado principal de películas por género, que manejan adicionalmente a producciones con premios y presencia en festivales. En datos específicos a Baja California, la última Encuesta Nacional de Hábitos, Prácticas y Consumo Culturales, emitida en 2010 por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA), reveló que un 66.13% de la población prefiere las películas de acción sobre otro género. Lamentablemente en ese año todavía no se incluía el apartado de plataformas digitales, por lo que no se sabe con exactitud el panorama actual de gustos en nuestra región.  Licencias de contenidos Para que una plataforma adquiera las licencias de películas, principalmente se requiere que ambas partes lleguen a un acuerdo sobre la garantía mínima de cada uno de los títulos. Es decir, a través de un estudio se determina el valor de cada producción, ya sea por venta, renta o reproducción, y se le asigna una entrada baja como  respaldo seguro en un tiempo determinado previamente. Con ello, el comprador se “compromete a promover el título obtenido para que no se quede atascado dentro de toda su línea”. Las variantes en el proceso son la disponibilidad y vigencia del material, ya que cada cierto periodo se modifica o desplaza por nuevas versiones, dependiendo la aceptación o rechazo de los usuarios. Manejando paquetes que se conforman entre los cien y quinientos títulos, el estudio que este año estrenó “Birdman”, tiene predeterminadas sus garantías de tiempo pero no son públicas, por tratarse de contratos a nivel internacional. “Son cuestiones más sensibles que ni siquiera yo conozco”, subrayó su representante en México. Mercado digital, negocio seguro A diferencia de lo que podría pensarse, después del exhibidor tradicional que representan las salas de cine, actualmente las películas de 20th Century Fox no ponen en segundo sitio a la venta física, a decir de Iñigo Pérez: “Para nosotros la prioridad es digital. Por supuesto la única ventana que sí tenemos es la del cine, la respetamos mucho porque al final del día es el negocio que despunta y da a conocer al producto, al menos en México, pero una vez que se da a conocer en cine, la siguiente ventana es la digital, inclusive antes que la física en cualquiera de sus formatos; para venta, renta, DVD o Blu-Ray. Lo que estamos buscando es siempre salir antes en digital que físico”. Pero llegar primero a las plataformas digitales antes que a las tiendas con sucursal es una prioridad completa solo si se hace para venta para alta definición, que es como ahora buscan que los espectadores comiencen su nueva colección de películas. “Queremos hacer que migren para que busquen un poco la calidad y que exploten toda la tecnología que tenemos disponibles hoy en día, las pantallas, la conexión a internet. Lo primero es salir en digital en alta definición, después en físico, luego en digital en formato estándar y al final en renta”. Si bien, el negocio del cine por complejos es el que más dinero genera, el entretenimiento en casa poco a poco hace lo propio por acercársele, aunque tiene en contra a la piratería que ocasiona mermas grandes. Pero en un aproximado dicho por el director de Mercadotecnia, una película en plataforma digital genera entre un 30 y 40% de la rentabilidad de una en el cine, nada mal para una industria que en el país está en pleno desarrollo. Las iniciativas de IMCINE El director general del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), Jorge Sánchez Sosa, compartió con ZETA que el “sector que consume mayor volumen (de contenido digital) es el que se sitúa entre los 8 y los 34 años”, por lo que este año el organismo planea el lanzamiento de dos plataformas digitales dirigidas a ellos, dependiendo su perfil de necesidades. Éstas se sumarían a Cinema México Michoacán, que se implementó a finales de 2014 como un servicio con destino especialmente social, por enfocarse a un usuario colectivo: “En Michoacán repartimos, me choca esa palabra, pero no encuentro otra, 150 kits o paquetes de recepción de señal por internet, es decir, una computadora equipada, un proyector, una pantalla y un sistema de sonido en bibliotecas públicas. De estos 150, cien son bibliotecas públicas, veinte casas de cultura, veinte comedores comunitarios y diez otros tipos de asociaciones, entre las que se cuentan cineclubes también”. Mediante una contraseña dada solamente a los beneficiarios elegidos, tienen acceso a la plataforma donde hay disponibles 60 largometrajes y 60 cortometrajes mexicanos. “Un componente importante es que el responsable de una biblioteca pública, por ejemplo, tiene la obligación de programar tres funciones de cine por semana y reportar el número de asistentes, la composición de los mismos, la reacción ante la película, etcétera”, detalló Sánchez Sosa.  El plan tiene como objetivo que la propia población se convierta en programadora de los contenidos que, a futuro, se  incrementarán. Por lo pronto, entre los títulos de películas pueden consultar “Alamar”, “Cabeza de Vaca”, “Cuates de Australia”, “Danzón”, “El Castillo de la Pureza”, “En el Hoyo”, “La Revolución de los Alcatraces” y “Las Buenas Hierbas”, por referenciar algunas. A decir del propio Sánchez, actualmente las 5 mil 700 pantallas con que cuenta México están repartidas en apenas el 9 por ciento de los municipios del país, evidenciando un problema de estructura y accesibilidad a producciones para un alto número de los mexicanos. Para combatir en cierta medida ese panorama, durante abril se pondrá en marcha la plataforma Filminlatino, que en contraste al proyecto en Michoacán, será para consultas individuales mediante una suscripción previa. El precio de ésta todavía no se revela, pero IMCINE asegura que será competitivo con las opciones ya existentes en esa modalidad. La diferencia contra sus antecesoras, es que ofrecerá una variante gratuita con acceso limitado al catálogo que, en su totalidad, cobrará forma con producciones nacionales y de Latinoamérica, razón por la que en un futuro se expandiría a usuarios de otros países. Finalmente, antes de concluir este semestre del año, el Instituto presentará los resultados de su alianza con Ibermedia Digital (España) para una plataforma con 260 títulos latinoamericanos que tendrán como target a investigadores, docentes, estudiantes y personal de escuelas.

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